Del 31 de mayo al 6 de junio 2020
Del 7 al 13 de junio 2020
Del 14 al 20 de junio 2020
21 al 27 de junio 2020
Del 31 de mayo al 6 de junio 2020

 

Los evangelios por cada semana:

 

Los evangelios de junio en sus primeros tres domingos presentan los textos que acompañan la fiesta de Pentecostés en Jn 20,19-23, la fiesta de la trinidad en Jn 3,16-18 y la fiesta de Eucaristía Jn 6,51-58.

El último domingo escucharemos las predilecciones de Dios Padre para con sus hijos.

La lectura continuada de la primera semana concluye el Evangelio según Marcos y las siguientes tres semanas se lee el Evangelio de Mateo empezando con las bienaventuranzas.


 

Del 31 DE MAYO al 6 de JUNIO 2020

NOVENA SEMANA DE TIEMPO ORDINARIO

 

Pentecostés es la fiesta judía de la cosecha y se realiza 50 días después de la Pascua, para celebrar la nueva cosecha del trigo y, para las iglesias cristianas, representa la acción creadora del Espíritu de Dios. Es el inicio de la época del Espíritu Santo con una renovada presencia de Dios en la Creación. El domingo se lee, por última vez en el año litúrgico, la lectura continuada del Evangelio según Juan donde se anuncia el Protector: “el Espíritu de la Verdad, los guiará en todos los caminos de la Verdad”.

Con la lectura del Evangelio según Juan donde Jesús se presenta como resucitado y ofrece su espíritu, se celebra la fiesta del Espíritu y, desde el lunes, se retoma el evangelio según Marcos con la llamada de Jesús al joven rico y el seguimiento de los discípulos. El miércoles se narra el temor de los discípulos y sus pretensiones, allí camino a Jerusalén. Finalmente, el ciego de Jericó, la actitud violenta de Jesús en contra del comercio del templo y finalmente la controversia con las autoridades religiosa de Jerusalén. 


Domingo 31 de mayo de 2020

Evangelio según Juan 20,19-23

 

La relación de los discípulos con Jesús va entre el temor y la alegría. Necesitan de la presencia de Jesús para consolidar su fe.

 

Ese mismo día, el primero después del sábado, los discípulos estaban reunidos por la tarde con las puertas cerradas por miedo a los judíos. Llegó Jesús, se puso de pie en medio de ellos y les dijo: «¡La paz esté con ustedes!» Dicho esto, les mostró las manos y el costado. Los discípulos se alegraron mucho al ver al Señor. Jesús les volvió a decir: «¡La paz esté con ustedes! Como el Padre me envío a Mí, así los envío Yo también.» Dicho esto, sopló sobre ellos y les dijo: «Reciban el Espíritu Santo: a quienes descarguen de sus pecados, serán liberados, y a quienes se los retengan, les serán retenidos.» 

 

Lunes 1 de junio de 2020

 Evangelio según Marcos 12,1-12

 

El lagar es el recipiente donde se pisa o prensa la uva para obtener el mosto, separando la cascarilla de la pulpa y, por extensión, edificio donde se guarda dicha prensa. El edificio suele disponer de una cueva utilizada como bodega guardando el vino habitualmente en grandes tinajas. Se extiende también el significado al sitio donde se machaca la manzana para obtener su jugo o el lugar donde se prensa la aceituna

 

Jesús entonces les dirigió estas parábolas: «Un hombre plantó una viña, la rodeó de una cerca, cavó en ella un lagar y construyó una casa para el celador. La alquiló después a unos trabajadores y se marchó al extranjero. 

A su debido tiempo envió a un sirviente para pedir a los viñadores la parte de los frutos que le correspondían. Pero ellos lo tomaron, lo apalearon y lo despacharon con las manos vacías. Envió de nuevo a otro servidor, y a éste lo hirieron en la cabeza y lo insultaron. Mandó a un tercero, y a éste lo mataron. Y envió a muchos otros, pero a unos los hirieron y a otros los mataron. Todavía le quedaba uno: ése era su hijo muy querido. Lo mandó por último, pensando: «A mi hijo lo respetarán.» Pero los viñadores se dijeron entre sí: «Este es el heredero, la viña será para él; matémosle y así nos quedaremos con la propiedad.» Tomaron al hijo, lo mataron y lo arrojaron fuera de la viña. Ahora bien, ¿qué va a hacer el dueño de la viña? Vendrá, matará a esos trabajadores y entregará la viña a otros.» 

Y Jesús añadió: «¿No han leído el pasaje de la Escritura que dice: La piedra que rechazaron los constructores ha llegado a ser la piedra principal del edificio. Esta es la obra del Señor, y nos dejó maravillados?» 

Los jefes querían apresar a Jesús, pero tuvieron miedo al pueblo; habían entendido muy bien que la parábola se refería a ellos. Lo dejaron allí y se fueron. 

Pasos paralelos en los Evangelios según: Mt 21,33-46. Lc 20,9-19. 

Martes 2 de junio de 2020

Evangelio según Marcos 12,13-17

 

El denario era una moneda romana con la efigie del emperador. Pesaba unos 3,81 gr. de plata y representaba el jornal de un obrero, y en tiempos de hambre, era el precio de una medida (algo más de un litro) de trigo o de tres medidas de cebada. 

 

Querían pillar a Jesús en algo que dijera. Con ese fin le enviaron algunos fariseos junto con partidarios de Herodes. Y dijeron a Jesús: «Maestro, sabemos que eres sincero y que no te inquietas por los que te escuchan, sino que enseñas con franqueza el camino de Dios. Dinos, ¿es contrario a la Ley pagar el impuesto al César? ¿Tenemos que pagarlo o no?» 

Pero Jesús vio su hipocresía y les dijo: «¿Por qué me ponen trampas? Tráiganme una moneda, que yo la vea.» Le mostraron un denario, y Jesús les preguntó: «¿De quién es esta cara y lo que está escrito?» Ellos le respondieron: «Del César.» Entonces Jesús les dijo: «Devuelvan al César las cosas del César, y a Dios lo que corresponde a Dios.» Jesús los dejó muy sorprendidos. 

Pasos paralelos en el Evangelio según: Mt 22,15-22. Lc 20,20-26.

 

Miércoles 3 de junio de 2020

Evangelio según Marcos 12,18-27

 

Los saduceos eran un partido fundamentalmente político, sus partidarios pertenecían sobre todo a la clase sacerdotal, rechazaban la tradición oral, sólo aceptaban la ley escrita de Moisés y condenaban cualquier enseñanza que no estuviese basada en la palabra escrita. Rechazaban la fe en los ángeles y la resurrección después de la muerte. 

 

Entonces se presentaron algunos saduceos. Esta gente defiende que no hay resurrección de los muertos, y por eso le preguntaron: «Maestro, según la ley de Moisés, si un hombre muere antes que su esposa sin tener hijos, su hermano debe casarse con la viuda para darle un hijo, que será el heredero del difunto. Pues bien, había siete hermanos: el mayor se casó y murió sin tener hijos. El segundo se casó con la viuda y murió también sin dejar herederos, y así el tercero. Y pasó lo mismo con los siete hermanos. Después de todos ellos murió también la mujer. En el día de la resurrección, si han de resucitar, ¿de cuál de ellos será esposa? Pues los siete la tuvieron como esposa.» Jesús les contestó: «Ustedes están equivocados; a lo mejor no entienden las Escrituras y tampoco el poder de Dios. Pues cuando resuciten de la muerte, ya no se casarán hombres y mujeres, sino que serán en el cielo como los ángeles. 

Y en cuanto a saber si los muertos resucitan, ¿no han leído en el libro de Moisés, en el capítulo de la zarza, cómo Dios le dijo: Yo soy el Dios de Abraham, el Dios de Isaac y el Dios de Jacob? Dios no es un Dios de muertos, sino de vivos. Ustedes están muy equivocados.» 

Pasos paralelos en los Evangelios según: Mt 22,23-33. Lc 20,27-40.

 

Jueves 4 de junio de 2020

Evangelio según Marcos 12,28-34

 

El término escribas grammate,wn, en griego, indica un simple escribano hasta un experto del idioma. Este parecía ser el caso del escriba  que interrogó a Jesús: no deseaba tentarle, sino confirmar su hallazgo de un verdadero conocedor de las leyes. Jesús, con su respuesta, correspondió a sus anhelos por estar deseoso de confirmar lo esencial de la ley de Dios, que estaba muy por encima de las exigencias las numerosas prescripciones, proclamadas por las autoridades judías, que oprimían el pueblo, sobre todo a los más humildes. Jesús le ofrece esperanza. 

 

Entonces se adelantó un maestro de la Ley. Había escuchado la discusión y estaba admirado de cómo Jesús les había contestado. Entonces le preguntó: «¿Qué mandamiento es el primero de todos?» 

Jesús le contestó: «El primer mandamiento es: Escucha, Israel: El Señor nuestro Dios es un único Señor. Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma, con toda tu inteligencia y con todas tus fuerzas. Y después viene este otro: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. No hay ningún mandamiento más importante que éstos.» 

El maestro de la Ley le contestó: «Has hablado muy bien, Maestro; tienes razón cuando dices que el Señor es único y que no hay otro fuera de él, y que amarlo con todo el corazón, con toda la inteligencia y con todas las fuerzas y amar al prójimo como a sí mismo vale más que todas las víctimas y sacrificios.» 

Jesús vio que ésta era respuesta sabia y le dijo: «No estás lejos del Reino de Dios.» Y después de esto, nadie más se atrevió a hacerle nuevas preguntas.

Pasos paralelos en los Evangelios según: Mt 22,34-40,46. Lc 10,25-28: 20,40.

 

Viernes 5 de junio de 2020

Evangelio según Marcos 12,35-37

 

Las mayorías de los escribas eran conocedores de la ley escrita pero no intérpretes de la misma, no eran propiamente maestros o rabí. El término también designaba al escriba de la corte, secretario, contable u oficial reclutador.

 

Mientras Jesús enseñaba en el Templo, preguntó: «¿Por qué los maestros de la Ley dicen que el Mesías será el hijo de David? Porque el mismo David dijo, hablando por el Espíritu Santo: Dijo el Señor a mi Señor: Siéntate a mi derecha hasta que ponga a tus enemigos debajo de tus pies. Si David mismo lo llama «Señor», ¿cómo puede entonces ser hijo suyo?» 

Pasos paralelos en los Evangelios según: Mt 22,41-46. Lc 20,41-44.

 

Sábado 6 de junio de 2020

Evangelio según Marcos 12,38-44

El término sinagoga proviene del latín sinagōga, y éste del griego sÿnagōgē, del verbo sÿnágein (‘reunir, congregar’). En hebreo se llama Bet haKenéset (בית הכנסת) o ‘lugar de reunión’. No se poseen datos fiables sobre el origen de las primeras sinagogas, pero se admite que originalmente aparecieron en la antigua Babilonia en el s. VI a.C. de entre los judíos deportados por Nabucodonosor II en la conquista de Jerusalén, en el 597 y 587 a.C. y tras la destrucción del Templo. Las sinagogas están orientadas hacia Jerusalén y al fondo se halla un armario o tabernáculo, el arca santa (hejal en sefardí o arón haKódesh en asquenazí), que contiene los rollos de la ley (la Tora). Ante el tabernáculo pende una lamparilla que arde constantemente en recuerdo de la luz perpetua (ner tamid) que brillaba en el templo de Jerusalén. Un candelabro (mĕnorá), de lámparas en línea, evoca el célebre candelabro de siete brazos. Por último, una mesa de pupitre, colocada sobre una plataforma (tebá en sefaradí, almemar o bimá en asquenazi), que hace las veces de altar; ante ella se coloca el ministro oficiante.

En su enseñanza Jesús les decía también: «Cuídense de esos maestros de la Ley  a quienes les gusta pasear con sus amplias vestiduras, ser saludados en las plazas y ocupar asientos reservados en las sinagogas y en los banquetes; incluso devoran los bienes de las viudas, mientras se amparan detrás de largas oraciones. ¡Con qué severidad serán juzgados!» 

Jesús se había sentado frente a las alcancías del Templo, y podía ver cómo la gente echaba dinero para el tesoro; pasaban ricos y daban mucho, pero también se acercó una viuda pobre y echó dos moneditas de muy poco valor. 

Jesús entonces llamó a sus discípulos y les dijo: «Yo les aseguro que esta viuda pobre ha dado más que todos los otros. Pues todos han echado de lo que les sobraba, mientras ella ha dado desde su pobreza; no tenía más, y dio todos sus recursos.» 

Pasos paralelos en los Evangelios según: Mt 23,6-7. Lc 20,45-47; 11,43; 21,1-4.

Del 7 al 13 de junio 2020

Del 7 al 13 de JUNIO 2020

décima semana de tiempo ordinario

 

Se inicia la semana con el Evangelio según Juan para presentarnos el misterio de Dios que los cristianos lo explican como familia divina con un padre-madre, Jesús como hijo y el Espíritu como interrelación amorosa entre ellos.  

Desde esta semana se inicia la lectura continua del Evangelio según Mateo, desde el capítulo 5. Comprende los grandes temas de “las bienaventuranzas”, de “ser sal de la tierra y luz del mundo” y la “nueva justicia” como la ley renovada y actualizada por Jesús desde la montaña de la nueva revelación a semejanza de la Moisés.


Domingo 7 de junio de 2020

Fiesta de la Trinidad de Dios

Evangelio según Juan 3,16-18

 

Este breve texto de Juan subraya con insistencia que Dios entregó al mundo su Hijo Único. Desde allí se fundamenta la triunidad de Dios.

 

¡Así amó Dios al mundo! Le dio al Hijo Único, para que quien cree en Él no se pierda, sino que tenga Vida Eterna. Dios no envió al Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que se salve el mundo gracias a Él. Para quien cree en Él no hay juicio. En cambio, el que no cree ya se ha condenado, por el hecho de no creer en el Nombre del Hijo único de Dios.

Pasos paralelos de los Evangelios según: Mc 16,15-16. Lc 24,47. Hch 2,38

 

Lectura continuada de Mateo que inicia con: A la luz de la nueva Ley de Jesús surge una esperanza renovadora para el nuevo ADAM 

 

Con este lunes 8 inicia la lectura continua de Mateo, desde el capítulo 5, con el anuncio de las bienaventuranzas. En el verso 17 leemos: “No piensen que he venido a anular la ley o los profetas; no he venido a anularlos sino a darles cumplimiento como traducen casi todas las traducciones”. Jesús afirmar que Jesús no vino a darle cumplimiento sino plenitud a la Ley y a los Profetas porque siempre se trató de darle cumplimiento. Mateo era judío y escribía para los judíos que conocían y creían en la Ley y los profetas, pero no literalmente en la ley de Moisés sino en la Ley como creación de la Torah (el Pentateuco), no precisamente en los profetas que alzaban sus voces en contra de las injusticias sino en los profetas, mejor en la vivencia del pueblo de Israel en la Tierra Prometida  (Profetas anteriores que narran las historias de pueblo de Dios en Israel y también los Profetas Posteriores que la defendieron).

Y dando inicio al capítulo quinto Jesús enseña la Bienaventuranzas o la plenitud de vida anunciada en unos versos anteriores: “proclamando el evangelio del reino y curando en el pueblo toda enfermedad y toda dolencia” 4,23. Esa era plenitud. 

Entonces había aparecido la buena nueva para el pueblo, pero todo a semejanza de la actualización del Yahveh rescatador, el goel del Segundo Isaías.

En las numerosas versiones del versículo 2, en castellanos, que normalmente leemos y que preceden las bienaventuranzas traducen de esta manera: La de Jerusalem: “Y, tomado la palabra les enseñaban diciendo”;

La de Nueva versión Internacional: “y tomando él la palabra, comenzó a enseñarles diciendo”; La Biblia Reina Valera 1995: y él, abriendo su boca, les enseñaba diciendo; La Biblia del Peregrino:” Tomó la palabra y los instruyó en estos términos”. 

Ciertamente la traducción de la Reina Valera como la traducción de King James es la correcta por ser una traducción literal que parece extraña al castellano corriente, por decir “abrió la boca en cambio de tomar la palabra, en un mejor castellano.  Pero más allá de las traducciones tenemos que conocer su significación. Por cuanto he investigado las traducciones del Koiné se hacen pensando al griego y no a la cultura hebrea que está en su esencia.

Pero no quisiera seguir antes de retomar y explicar los dos versículos precedentes. “Le siguieron grandes multitudes de Galilea, de Decápolis, de Jerusalén, de Judea y del otro lado del Jordán” (Mt 4,25). Hay que destacar la presencia de galileos, judíos y gentiles de la decápolis y del otro lado del Jordán.

Jesús vio la multitud, subió al monte; y al sentarse él, se le acercaron sus discípulos” (Mt 5,1). ἰδὼν δὲ τοὺς ὄχλους ἀνέβη εἰς τὸ ὄρος, καὶ καθίσαντος αὐτοῦ προσῆλθαν αὐτῷ οἱ μαθηταὶ αὐτοῦ· (Mat 5:1 BGT)

Conociendo la definición del aoristo griego podemos traducir como presente continuo: Jesús: ve (ἰδὼν), sube (ἀνέβη), y se sienta (καθίσαντος), se acercan (προσῆλθαν). Podemos decir que Jesús vio y sigue viendo, subió y sigue subiendo, se sentó y sigue sentándose, se acercaron los discípulos y continúan acercándose.

Jesús de frentes a las multitudes, que representan la humanidad, sube, o sea, simbólicamente sube a la montaña del Sinaí para llenarse de la vida que se adquiere con el esfuerzo de subir, de ensanchar nuestros pulmones y llenarnos del aire puro de las alturas, y de la luz del amanecer que transparenta nuestro cuerpo y nos envuelve de verdad.

Jesús se sienta, o sea, se coloca en posición de maestro que enseñas, como lo hacían los rabinos de entonces y, los que se consideran sus discípulos se acercan para escuchar, para aprender la verdad que tanto necesitan para llevar a todos, especialmente los más lejanos, todos ellos hambrientos de verdades y de sanación.

  Y regresamos al versículo 2: “y él, abriendo su boca, les enseñaba diciendo”. Cada uno de nosotros podemos hacer el ejerció de abrir la boca, sin pronunciar palabras y nos daremos cuenta que al abrir tragamos aires y al cerrar la boca exhalamos aires, exhalamos lo que somos. Esta actitud se reconecta a la misma creación cuando:” Yahveh-Elohim formó al hombre del polvo de la tierra, insufló en sus narices aliento de vida y el hombre se convirtió en ser viviente” (Gn 2,7). Mientras Lucas, que no escribía para los judío escribió: “Y él, levantando los ojos hacia sus discípulos, dijo: "Bienaventurados los pobres, porque vuestro es el reino de Dios”. (Lc 6,20). Simplemente levanto los ojos y dijo. No abrió su boca.

Entonces para Mateo, la actitud de Jesús representaba una nueva creación, un verdadero rescate a semejanza del rescate de Egipto, en nuevo goel que rescató a los exilados de Babilonia. Y… una gran esperanza nacía en el corazón de la gente pobre y excluida de Palestina.

Estas explicaciones no son rebuscadas sino surgen del entorno de la vida del pueblo judío al tiempo de Jesús y nos alienta a actuar de la misma manera para ser, con Jesús, rescatadores de todos los seres humanos necesitados.

No voy a explicar las extraordinarias bienaventuranzas sino simplemente recordar que son diez y ocho como comúnmente se escribe y se enseña porque los versículos 11 y 12 representa la visón final y cabal, el apocalipsis, para quienes han practicados las bienaventuranzas en su vida. 

Son diez a semejanza de los diez mandamientos de la Ley y de toda la sabiduría expresada en el canon bíblico.

 

Lunes 8 de junio de 2020

Evangelio según Mateo 5,1-12

 

Las bienaventuranzas no son bendiciones en el sentido de la palabra creadora y eficaz, sino que  están en el orden del anuncio, de la proclamación: felicitación por un estado de dicha conquistado por adecuarse al plan de Dios, es un reconocer las bondades de situaciones llenas de auténtica humanidad y anuncio de una alegría futura. 

 

Jesús, al ver toda aquella muchedumbre, subió al monte. Se sentó y sus discípulos se reunieron a su alrededor. Entonces comenzó a hablar y les enseñaba diciendo: 5

«Felices los que tienen el espíritu del pobre, porque de ellos es el Reino de los Cielos. 

Felices los que lloran, porque recibirán consuelo.  Felices los pacientes, porque recibirán la tierra en herencia. 

Felices los que tienen hambre y sed de justicia, porque serán saciados. 

Felices los compasivos, porque obtendrán misericordia. 

Felices los de corazón limpio, porque verán a Dios. 

Felices los que trabajan por la paz, porque serán reconocidos como hijos de Dios. 

Felices los que son perseguidos por causa del bien, porque de ellos es el Reino de los Cielos. 

Felices ustedes, cuando por causa mía los insulten, los persigan y les levanten toda clase de calumnias. Alégrense y muéstrense contentos, porque será grande la recompensa que recibirán en el cielo. Pues bien saben que así persiguieron a los profetas que vinieron antes de ustedes. 

Pasos paralelos en el Evangelio según: Lc 6,20-23.

 

Martes 9 de junio de 2020

Evangelio según Mateo 5,13-16

 

La sal es un condimento y también un medio para la conservación de los alimentos. Comer la sal de alguien significaba comer su pan, hacer un pacto de amistad, indisoluble. Es símbolo de cosas preciosas y permanentes, es imagen de sabiduría  y pureza moral, la sal se mezclaba con otros condimentos que podían perder su sabor por la acción de la humedad.

 

Ustedes son la sal de la tierra. Pero si la sal se vuelve insípida, ¿cómo podrá ser salada de nuevo? Ya no sirve para nada, por lo que se tira afuera y es pisoteada por la gente. 

Ustedes son la luz del mundo: ¿cómo se puede esconder una ciudad asentada sobre un monte? Nadie enciende una lámpara para taparla con un cajón; la ponen más bien sobre un candelero, y alumbra a todos los que están en la casa. Hagan, pues, que brille su luz ante los hombres; que vean estas buenas obras, y por ello den gloria al Padre de ustedes que está en los Cielos. 

Pasos paralelos en los Evangelios según: Mc 9,50; 4,21. Lc 14,34-35; 11,33; 8,16.

 

Miércoles 10 de junio de 2020

Evangelio según Mateo 5,17-19

 

Las palabra yota (ivw/ta) o ápice (kerai,a) de la ley se traduce, normalmente, con el sentido de una pequeña parte de la ley pero, su significado más lógico y apoyado por buenas traducciones, indica la letra más pequeña del alfabeto hebreo que, en su simbolismo significa alma, corazón, presencia de Dios activa en el ser humano y la palabra (kerai,a) se acostumbra traducirla como coma (signo ortográfico) o parte de una letra hebrea pero no como ápice o parte superior o espiritual de las letras hebreas.

 

No crean que he venido a suprimir la Ley o los Profetas. He venido, no para deshacer, sino para traer lo definitivo. En verdad les digo: mientras dure el cielo y la tierra, no pasará una letra o una coma de la Ley hasta que todo se realice. 

Por tanto, el que ignore el último de esos mandamientos y enseñe a los demás a hacer lo mismo, será el más pequeño en el Reino de los Cielos. En cambio el que los cumpla y los enseñe, será grande en el Reino de los Cielos. 

Paso paralelo en el Evangelio según: Mt 16,17.

 

Jueves 11 de junio de 2020

Evangelio según Mateo 5,20-26

 

Esta perícopa evangélica es continuación de la del miércoles donde se sugiere que lo esencial de la ley está en su perfección representada por la yota (el corazón el alma) y el ápice (el espíritu o nueva creación). Aquí se confirma la interpretación de los versículos anteriores. 

 

Yo se lo digo: si no se proponen algo más perfecto que lo de los fariseos, o de los maestros de la Ley, ustedes no pueden entrar en el Reino de los Cielos. 

Ustedes han escuchado lo que se dijo a sus antepasados: «No matarás; el homicida tendrá que enfrentarse a un juicio.» Pero yo les digo: Si uno se enoja con su hermano, es cosa que merece juicio. El que ha insultado a su hermano, merece ser llevado ante el Tribunal Supremo; si lo ha tratado de renegado de la fe, merece ser arrojado al fuego del infierno. Por eso, si tú estás para presentar tu ofrenda en el altar, y te acuerdas de que tu hermano tiene algo contra ti, deja allí mismo tu ofrenda ante el altar, y vete antes a hacer las paces con tu hermano; después vuelve y presenta tu ofrenda. 

Trata de llegar a un acuerdo con tu adversario mientras van todavía de camino al juicio. ¿O prefieres que te entregue al juez, y el juez a los guardias, que te encerrarán en la cárcel? En verdad te digo: no saldrás de allí hasta que hayas pagado hasta el último centavo. 

Pasos paralelos en el Evangelio según: Lc 19,15s; 12,58-59. Mc 11,25.

 

Viernes 12 de junio de 2020

Evangelio según Mateo 5,27-32

 

El adulterio designaba, por un lado, la conducta de la mujer casada, no importa que el matrimonio hubiese sido consumado o no, y por otro las relaciones extraconyugales de un hombre con una mujer casada, pero no con una no casada, viuda o divorciada, ni con una concubina o esclava. 

En el divorcio el marido tenía derecho de repudiar a su mujer si había encontrado en ella algo desagradable o si bien ella no obedecía, el marido hacía una declaración contraria a la del matrimonio y le daba un libelo de repudio, que permitía a la mujer repudiada volver a casarse. La mujer tenía, por mandato de la ley, el mismo derecho que el hombre pero era el esposo que debía entregar el libelo de repudio a su mujer cosa que en ese mundo machista griego-romano no se consideraba procedente. 

 

Ustedes han oído que se dijo: «No cometerás adulterio.» Pero yo les digo: Quien mira a una mujer con malos deseos, ya cometió adulterio con ella en su corazón. 

Por eso, si tu ojo derecho te está haciendo caer, sácatelo y tíralo lejos; porque más te conviene perder una parte de tu cuerpo y no que todo tu cuerpo sea arrojado al infierno. Y si tu mano derecha te lleva al pecado, córtala y aléjala de ti; porque es mejor que pierdas una parte de tu cuerpo y no que todo tu cuerpo sea arrojado al infierno. También se dijo: «El que se divorcie de su mujer, debe darle un certificado de divorcio.» Pero yo les digo: Si un hombre se divorcia de su mujer, fuera del caso de unión ilegítima, es como mandarla a cometer adulterio: el hombre que se case con la mujer divorciada, cometerá adulterio. 

Pasos paralelos en los Evangelios según: Mc 10,11-12. Lc 16,18

 

Sábado 13 de junio de 2020

Evangelio según Mateo 5,33-37

 

El juramento es una afirmación de un hecho, aquiescencia a una obligación o formulación de una promesa, poniendo como testigo a Dios o a algo que se tiene por sagrado y haciendo recaer sobre uno mismo las imprecaciones lanzadas contra el perjurio, en caso de faltar a la palabra dada. El juramento era muy corriente en la vida cotidiana y no se limitaba a las ocasiones solemnes.

 

Ustedes han oído lo que se dijo a sus antepasados: «No jurarás en falso, y cumplirás lo que has jurado al Señor.» Pero yo les digo: ¡No juren! No juren por el cielo, porque es el trono de Dios; ni por la tierra, que es la tarima de sus pies; ni por Jerusalén, porque es la ciudad del Gran Rey. Tampoco jures por tu propia cabeza, pues no puedes hacer blanco o negro ni uno solo de tus cabellos. Digan cuando es sí, y no cuando es no; cualquier otra cosa que se le añada, viene del demonio.

Del 14 al 20 de junio 2020

Del 17 al 23 de mayo 2020

décima primera semana de tiempo ordinario

 

Jesús pide a sus discípulos una fe sólida en Él así como toda la creación está dentro de la providencia de Dios. 

 

La lectura continua del Evangelio según Mateo presenta los temas del perdón, la oración en secreto y el Padre nuestro, lecturas tomadas de los capítulos cinco y seis.


Domingo 14 de junio de 2020

Evangelio según Juan 6,51-58

 

Este Evangelio nos recuerda el escándalo que produjo las palabras de Jesús al decir que el pan es su carne y del vino es su sangre. Jesús compara el pan que Él da con el maná del desierto. Y subraya que es Él el verdadero pan bajado del cielo que lleva a  la vida eterna.

 

Yo soy el pan vivo que ha bajado del Cielo. El que coma de este pan vivirá para siempre. El pan que Yo daré es mi carne, y lo daré para la vida del mundo.» 

Los judíos discutían entre sí: «¿Cómo puede éste darnos a comer carne?» Jesús les dijo: «En verdad les digo que si no comen la carne del Hijo del Hombre y no beben su sangre, no tienen vida en ustedes. El que come mi carne y bebe mi sangre vive de vida eterna, y yo lo resucitaré el último día. 

Mi carne es verdadera comida y mi sangre es verdadera bebida. El que come mi carne y bebe mi sangre permanece en Mí y yo en él. Como el Padre, que es vida, me envió Yo vivo por el Padre, así quien me come vivirá por Mí. Es te es el pan que ha bajado del cielo. Pero no como el de vuestros antepasados, que comieron y después murieron. El que coma este pan vivirá para siempre. 

 

Lunes 15 de junio de 2020

Evangelio según Mateo 5,38-42

 

El término manto, designa generalmente a la vestimenta exterior, que habitualmente era corto. Este solía ser de lino puro cuando se usaba como vestidura del sumo sacerdote. El manto se utilizaba en los viajes y se podía dormir con él, lo podían utilizar tanto hombres como mujeres, pero un hombre no debía llevar el manto de una mujer, el de los pobres y prisioneros debía ser sencillo, mientras que el de los importantes y ricos podía estar adornado y hasta se podía ofrecer como regalo de cortesía. 

 

Ustedes han oído que se dijo: «Ojo por ojo y diente por diente.»  Pero yo les digo: No resistan al malvado. Antes bien, si alguien te golpea en la mejilla derecha, ofrécele también la otra. Si alguien te hace un pleito por la camisa, entrégale también el manto. Si alguien te obliga a llevarle la carga, llévasela el doble más lejos. Da al que te pida, y al que espera de ti algo prestado, no le vuelvas la espalda.

Paso paralelo en el Evangelio según: Lc 6,29.

 

Martes 16 de junio de 2020

Evangelio según Mateo 5,43-48

 

La falta de lluvia era considerada un castigo de Dios a causa de la infidelidad del hombre. También es un castigo la lluvia que cae con violencia o durante demasiado tiempo. 

Cuando llega en el tiempo oportuno es una gracia de Dios que recompensa la fidelidad de su pueblo.

El sol es fuente de vida y de calor, que varía conforme avanza el día, que más que el fuego y con su fuerza disipa la niebla, aunque a veces puede ser desastroso para los hombres y la naturaleza.

 

Ustedes han oído que se dijo: «Amarás a tu prójimo y no harás amistad con tu enemigo.» Pero yo les digo: Amen a sus enemigos y recen por sus perseguidores, para que así sean hijos de su Padre que está en los Cielos. Porque él hace brillar su sol sobre malos y buenos, y envía la lluvia sobre justos y pecadores. 

Si ustedes aman solamente a quienes los aman, ¿qué mérito tiene? También los cobradores de impuestos lo hacen. Y si saludan sólo a sus amigos, ¿qué tiene de especial? También los paganos se comportan así. Por su parte, sean ustedes perfectos como es perfecto el Padre de ustedes que está en el Cielo. 

Paso paralelo en el Evangelio según: Lc 6,27-36. 

 

Miércoles 17 de junio de 2020

Evangelio según Mateo 6,1-18

 

Las calles de las ciudades de Palestina, solían ser estrechas y encerradas entre las casas de una población. Se encontraban pasajes cubiertos bordeados de tiendas, comparables a los bazares de las ciudades actuales de Oriente.

Las trompetas se utilizaban en la guerra para dar la señal de comienzo de un combate y acompañaban al grito de guerra, se usaban también en el culto de los sacerdotes para convocar o dispersar una asamblea y acompañar los holocaustos y sacrificios pacíficos en el Templo de Jerusalén, así como en fiestas excepcionales.

 

Guárdense de las buenas acciones hechas a la vista de todos, a fin de que todos las aprecien. Pues en ese caso, no les quedaría premio alguno que esperar de su Padre que está en el cielo. Cuando ayudes a un necesitado, no lo publiques al son de trompetas; no imites a los que dan espectáculo en las sinagogas y en las calles, para que los hombres los alaben. Yo se lo digo: ellos han recibido ya su premio. Tú, cuando ayudes a un necesitado, ni siquiera tu mano izquierda debe saber lo que hace la derecha: tu limosna quedará en secreto. Y tu Padre, que ve en lo secreto, te premiará. 

Cuando ustedes recen, no imiten a los que dan espectáculo; les gusta orar de pie en las sinagogas y en las esquinas de las plazas, para que la gente los vea. Yo se lo digo: ellos han recibido ya su premio. Pero tú, cuando reces, entra en tu pieza, cierra la puerta y ora a tu Padre que está allí, a solas contigo. Y tu Padre, que ve en lo secreto, te premiará. Cuando pidan a Dios, no imiten a los paganos con sus letanías interminables: ellos creen que un bombardeo de palabras hará que se los oiga. No hagan como ellos, pues antes de que ustedes pidan, su Padre ya sabe lo que necesitan. 

Ustedes, pues, recen así: Padre nuestro, que estás en el Cielo, santificado sea tu venga tu Reino, hágase tu voluntad  así en la tierra como en el Cielo. Danos hoy el pan que nos corresponde; y perdona nuestras deudas, como también nosotros perdonamos a nuestros deudores; y no nos dejes caer en la tentación, sino líbranos del Maligno. 

Porque si ustedes perdonan a los hombres sus ofensas, también el Padre celestial les perdonará a ustedes. Pero si ustedes no perdonan a los demás, tampoco el Padre les perdonará a ustedes. Cuando ustedes hagan ayuno, no pongan cara triste, como los que dan espectáculo y aparentan palidez, para que todos noten sus ayunos. Yo se lo digo: ellos han recibido ya su premio. Cuando tú hagas ayuno, lávate la cara y perfúmate el cabello. No son los hombres los que notarán tu ayuno, sino tu Padre que ve las cosas secretas, y tu Padre que ve en lo secreto, te premiará. 

Pasos paralelos en los Evangelios según: Lc 16,14-15; 11,2-4. Mt 13-15; 18,21-35.

 

 Jueves 18 de junio de 2020

Evangelio según Mateo 6,7-15

 

Los paganos eran un apelativo que se utilizó para designar a los no cristianos cuando estos tuvieron que retirarse a una demarcación rural. Como consecuencia de la expansión del cristianismo en el mundo romano, se usaba para diferenciar del pueblo elegido a los que no conocían a Dios.

 

Cuando pidan a Dios, no imiten a los paganos con sus letanías interminables: ellos creen que un bombardeo de palabras hará que se los oiga. No hagan como ellos, pues antes de que ustedes pidan, su Padre ya sabe lo que necesitan. 

Ustedes, pues, recen así: Padre nuestro, que estás en el Cielo, santificado sea tu venga tu Reino, hágase tu voluntad  así en la tierra como en el Cielo. Danos hoy el pan que nos corresponde; y perdona nuestras deudas, como también nosotros perdonamos a nuestros deudores; y no nos dejes caer en la tentación, sino líbranos del Maligno. 

Porque si ustedes perdonan a los hombres sus ofensas, también el Padre celestial les perdonará a ustedes. Pero si ustedes no perdonan a los demás, tampoco el Padre les perdonará a ustedes. 

Pasos paralelos en el Evangelio según: Lc 11,2-4. Mc 11,25. Mt 18,21-35.

 

Viernes 19 de junio de 2020

Evangelio según Mateo 6,19-23

 

Se llama polillas comúnmente a diversas mariposas pequeñas y nocturnas cuyas larvas devoran alimentos almacenados o enseres domésticos, tales como ropa y papel.

 

No junten tesoros y reservas aquí en la tierra, donde la polilla y el óxido hacen estragos, y donde los ladrones rompen el muro y roban. Junten tesoros y reservas en el Cielo, donde no hay polilla ni óxido para hacer estragos, y donde no hay ladrones para romper el muro y robar. 

Pues donde está tu tesoro, allí estará también tu corazón. 

Tu ojo es la lámpara de tu cuerpo. Si tus ojos están sanos, todo tu cuerpo tendrá luz; pero si tus ojos están malos, todo tu cuerpo estará en obscuridad. Y si tu fuente de luz se ha obscurecido, ¡cuánto más tenebrosas serán tus tinieblas!

Pasos paralelos en los Evangelios según: Lc 12,33-34; 11,34-35. Jn 11,9-10.

 

Sábado 20 de junio de 2020

Evangelio según Mateo 6,24-34

 

La buena noticia de Jesús pasaba a través del mundo rural y campesino en que vivió Jesús y sus seguidores. El Reino propuesto por Jesús era un reino de justicia plena.  

 

Nadie puede servir a dos patrones: necesariamente odiará a uno y amará al otro, o bien cuidará al primero y despreciará al otro. Ustedes no pueden servir al mismo tiempo a Dios y al Dinero. 

Por eso yo les digo: No anden preocupados por su vida con problemas de alimentos, ni por su cuerpo con problemas de ropa. ¿No es más importante la vida que el alimento y más valioso el cuerpo que la ropa? Fíjense en las aves del cielo: no siembran, ni cosechan, no guardan alimentos en graneros, y sin embargo el Padre del Cielo, el Padre de ustedes, las alimenta. ¿No valen ustedes mucho más que las aves? ¿Quién de ustedes, por más que se preocupe, puede añadir algo a su estatura? Y ¿por qué se preocupan tanto por la ropa? Miren cómo crecen las flores del campo, y no trabajan ni tejen. Pero yo les digo que ni Salomón, con todo su lujo, se pudo vestir como una de ellas. Y si Dios viste así el pasto del campo, que hoy brota y mañana se echa al fuego, ¿no hará mucho más por ustedes? ¡Qué poca fe tienen! 

No anden tan preocupados ni digan: ¿tendremos alimentos?, o ¿qué beberemos?, o ¿tendremos ropas para vestirnos? Los que no conocen a Dios se afanan por esas cosas, pero el Padre del Cielo, Padre de ustedes, sabe que necesitan todo eso. Por lo tanto, busquen primero su reino y su justicia, y se les darán también todas esas cosas. No se preocupen por el día de mañana, pues el mañana se preocupará por sí mismo. A cada día le bastan sus problemas.

Pasos paralelos en el Evangelio según: Lc 16,13;12,22-31.

21 al 27 de junio 2020

21 al 27 de junio 2020

decimosegunda semana de tiempo ordinario

 

Inicia el Evangelio del domingo con “no tengan miedo” para indicar la presencia amorosa de Dios hacia sus hijos.

 

Entre lunes y viernes se continúa la lectura de Mateo con los temas de vida cristiana como el no juzgar, la oración, el amor al hermano/a, la puerta estrecha que lleva a la vida, y los falsos profetas. A continuación, en el capítulo 8, se narra la curación del leproso y del hijo del centurión y otros prodigios.


Domingo 21 de junio de 2020

Evangelios según Mateo 10,26-33

 

La lectura de hoy rescata las enseñanzas de la sabiduría del pueblo hebreo a través de los siglos.

 

Pero no les tengan miedo. Nada hay oculto que no llegue a ser descubierto, ni nada secreto que no llegue a saberse. Lo que yo les digo en la oscuridad, repítanlo ustedes a la luz, y lo que les digo en privado, proclámenlo desde las azoteas. 

No teman a los que sólo pueden matar el cuerpo, pero no el alma; teman más bien al que puede destruir alma y cuerpo en el infierno. ¿Acaso un par de pajaritos no se venden por unos centavos? Pero ni uno de ellos cae en tierra sin que lo permita vuestro Padre. 

En cuanto a ustedes, hasta sus cabellos están todos contados. ¿No valen ustedes más que muchos pajaritos? Por lo tanto no tengan miedo. 

Al que se ponga de mi parte ante los hombres, yo me pondré de su parte ante mi Padre de los Cielos. Y al que me niegue ante los hombres, yo también lo negaré ante mi Padre que está en los Cielos. 

Pasos paralelos en los Evangelios según: Lc 12,2-9. Mc 4,22.

 

Lunes 22 de junio de 2020

Evangelio según Mateo 7,1-5

 

La palabra hermano designa a los hijos del mismo padre, del mismo padre pero de distintas madres, o de una misma madre pero de distintos padres. En un sentido más amplio se llama hermanos a los primos y a los parientes más lejanos, gentes de una misma tribu o tribus vecinas.

 

No juzguen a los demás y no serán juzgados ustedes. Porque de la misma manera que ustedes juzguen, así serán juzgados, y la misma medida que ustedes usen para los demás, será usada para ustedes. ¿Qué pasa? Ves la pelusa en el ojo de tu hermano, ¿y no te das cuenta del tronco que hay en el tuyo?¿Y dices a tu hermano: Déjame sacarte esa pelusa del ojo, teniendo tú un tronco en el tuyo? Hipócrita, saca primero el tronco que tienes en tu ojo y así verás mejor para sacar la pelusa del ojo de tu hermano.

 Pasos paralelos en los Evangelios según: Lc 6,37-42. Mc 4,24. 

 

Martes 23 de junio de 2020

Evangelio según Mateo 7,6-14

 

Los cerdos, domésticos o salvajes figuraban dentro de los animales impuros. Guardar cerdos, se tenía como un medio de sustento al que se recurría en caso de extrema necesidad. En algunos ritos paganos era considerado como un animal sagrado, aunque la Ley de Moisés lo reputaba de inmundo. Su crianza estaba limitada a las áreas intensamente helenizadas.

El perro generalmente no era un animal doméstico, se le empleaba para la caza o como compañero de camino, sobre todo como guardián de los rebaños, sin embargo con frecuencia vivía en estado salvaje, se alimenta de desperdicios sin desdeñar siquiera los cadáveres, y se le considera como el competidor de la hiena.

 

No den lo que es santo a los perros, ni echen sus perlas a los cerdos, pues podrían pisotearlas y después se volverían contra ustedes para destrozarlos. 

Pidan y se les dará; busquen y hallarán; llamen y se les abrirá la puerta. Porque el que pide, recibe; el que busca, encuentra; y se abrirá la puerta al que llama. ¿Acaso alguno de ustedes daría a su hijo una piedra cuando le pide pan? ¿O le daría una culebra cuando le pide un pescado? Pues si ustedes, que son malos, saben dar cosas buenas a sus hijos, ¡con cuánta mayor razón el Padre de ustedes, que está en el Cielo, dará cosas buenas a los que se las pidan! Todo lo que ustedes desearían de los demás, háganlo con ellos: ahí está toda la Ley y los Profetas. 

Entren por la puerta angosta, porque ancha es la puerta y espacioso el camino que conduce a la ruina, y son muchos los que pasan por él. Pero ¡qué angosta es la puerta y qué escabroso el camino que conduce a la salvación! y qué pocos son los que lo encuentran. 

Pasos paralelos en los Evangelios según: Lc 11,9-13,24; 6,31; 18,1-8; 13,24. Mc 11,24.

 

Miércoles 24 de junio de 2020

Evangelio según Mateo 7,15-20

 

En Palestina abundaban las plantas espinosas (cardos). Las plantas espinosas constituían un enemigo para la agricultura palestinense, así como se utilizaba como combustible y servían para levantar los setos. Existen alrededor de 120 especies, algunas de las cuales pueden alcanzar más de 2 metros.

 

Cuídense de los falsos profetas: se presentan ante ustedes con piel de ovejas, pero por dentro son lobos feroces. Ustedes los reconocerán por sus frutos. ¿Cosecha rían ustedes uvas de los espinos o higos de los cardos? 

Lo mismo pasa con un árbol sano: da frutos buenos, mientras que el árbol malo produce frutos malos. Un árbol bueno no puede dar frutos malos, como tampoco un árbol malo puede producir frutos buenos. Todo árbol que no da buenos frutos se corta y se echa al fuego. Por lo tanto, ustedes los reconocerán por sus obras. 

Pasos paralelos en los Evangelios según:  Lc 6,43-44. Jn 15,6.

 

Jueves 25 de junio de 2030

Evangelio según Mateo 7,21-29

 

Las cavidades de las rocas, según las antiguas creencias, podían servir de alojamiento y abrigo para ocultarse ante la gloria de Dios, o de su ira. Había tumbas excavadas en la roca. Por su dureza, solidez e inexpugnable, la roca es símbolo de seguridad e inamovible firmeza.

 

No bastará con decirme: ¡Señor!, ¡Señor!, para entrar en el Reino de los Cielos; más bien entrará el que hace la voluntad de mi Padre del Cielo. Aquel día muchos me dirán: ¡Señor, Señor!, hemos hablado en tu nombre, y en tu nombre hemos expulsado demonios y realizado muchos milagros. Entonces yo les diré claramente: Nunca les conocí. ¡Aléjense de mí ustedes que hacen el mal! 

Si uno escucha estas palabras mías y las pone en práctica, dirán de él: aquí tienen al hombre sabio y prudente, que edificó su casa sobre roca. Cayó la lluvia, se desbordaron los ríos, soplaron los vientos y se arrojaron contra aquella casa, pero la casa no se derrumbó, porque tenía los cimientos sobre roca. Pero dirán del que oye estas palabras mías, y no las pone en práctica: aquí tienen a un tonto que construyó su casa sobre arena. Cayó la lluvia, se desbordaron los ríos, soplaron los vientos y se arrojaron contra esa casa: la casa se derrumbó y todo fue un gran desastre.» Cuando Jesús terminó este discurso, la gente estaba admirada de cómo enseñaba, porque lo hacía con autoridad y no como sus maestros de la Ley. 

Pasos paralelos en los Evangelios según: Lc 6,46-49; 13,26-27; 4,32; 7,1. Mc 1,22.

 

Viernes 26 de junio de 2020

Evangelio según Mateo 8,1-4

 

La ley de Moisés convertía en impuros a los seres humanos y animales afectados por la lepra, la cual se debía a diversas afecciones de la piel que eran consideradas motivo de la impureza cultual y de exclusión de la comunidad. Cada caso debía ser examinado por un sacerdote que juzgaba si las manchas eran contagiosas y si el enfermo se había curado.

 

Jesús, pues, bajó del monte, y empezaron a seguirlo muchedumbres. Un leproso se acercó, se arrodilló delante de él y le dijo: «Señor, si tú quieres, puedes limpiarme.» Jesús extendió la mano, lo tocó y le dijo: «Quiero; queda limpio.» Al momento quedó limpio de la lepra. Jesús le dijo: «Mira, no se lo digas a nadie; pero ve a mostrarte al sacerdote y ofrece la ofrenda ordenada por la Ley de Moisés, pues tú tienes que hacerles una declaración.» 

Pasos paralelos en los Evangelios según: Mc 1,40-45. Lc 5,12-16. 

 

Sábado 27 de junio de 2020

Evangelio según Mateo 8,5-17

 

El centurión, era el suboficial romano que mandaba a una unidad de 60 a 100 hombres, aunque no era inusual que se le encargaran competencias judiciales o administrativas, especialmente si desempeñaba sus funciones en provincias. Tenía más independencia que los magistrados respecto de situaciones locales.

Capernaúm o Cafarnaún (hebreo כְּפַר נָחוּם [Kəfar Nāūm], «pueblo de Nahum»), era un antiguo poblado ubicado en Galilea, hoy Israel, a orillas del mar de Galilea, también llamado lago Tiberíades o Kineret. Es conocida por los cristianos como "la ciudad de Jesús”. Se encuentra a 2,5 km de Tabgha y a 15 km de la ciudad de Tiberías, en el margen noroeste del lago.

 

Al entrar Jesús en Cafarnaúm, se le acercó un centurión, suplicándole: «Señor, mi muchacho está en cama, totalmente paralizado, y sufre terriblemente.» Jesús le dijo: «Yo iré a sanarlo.» El centurión contestó: «Señor, ¿quién soy yo para que entres en mi casa? Di no más una palabra y mi sirviente sanará. Pues yo, que no soy más que un capitán, tengo soldados a mis órdenes, y cuando le digo a uno: Vete, él se va; y si le digo a otro: Ven, él viene; y si ordeno a mi sirviente: Haz tal cosa, él la hace.» 

Jesús se quedó admirado al oír esto, y dijo a los que le seguían: «Les aseguro que no he encontrado a nadie en Israel con tanta fe. Yo se lo digo: vendrán muchos del oriente y del occidente para sentarse a la mesa con Abraham, Isaac y Jacob en el reino de los Cielos, mientras que aquellos a quienes se destinaba el Reino serán echados a las tinieblas de afuera: allí será el llorar y rechinar de dientes.» 

Luego Jesús dijo al capitán: «Vete a casa, hágase todo como has creído.» Y en ese mismo momento el muchacho quedó sano. 

Jesús fue a casa de Pedro; allí encontró a la suegra de éste en cama, con fiebre. Jesús le tocó la mano y se le pasó la fiebre. Ella se levantó y comenzó a atenderle. 

Al atardecer le llevaron muchos endemoniados. Él expulsó a los espíritus malos con una sola palabra, y sanó también a todos los enfermos. Así se cumplió lo que había anunciado el profeta Isaías: Él tomó nuestras debilidades y cargó con nuestras enfermedades.

Pasos paralelos en el Evangelio según: Lc 7,1-10; 13,28-29; 440-41. Jn 4,46-53. Mc 1,29-34.