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	<title>Comentarios bíblicos archivos - Sobicain Venezuela</title>
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	<description>Escuela de Ciencias Bíblicas</description>
	<lastBuildDate>Fri, 23 Jun 2023 18:12:47 +0000</lastBuildDate>
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	<title>Comentarios bíblicos archivos - Sobicain Venezuela</title>
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		<title>Nacimiento del judaísmo: Nehemías 8-10</title>
		<link>https://sobicain.org.ve/nacimiento-del-judaismo-nehemias-8-10/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Yamilet del Carmen]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 23 Jun 2023 17:49:59 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Comentarios bíblicos]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Bernardo Favaretto<br />
Los capítulos 8-10 de Nehemías se ubican como conclusión lógica de los libros de Esdras-Nehemías. La proclamación solemne de la Torah, en la plaza frente a la puerta de las Aguas, refleja la participación de todo el pueblo, la alegría de la escucha de la palabra, el revivir el camino del desierto y el compartir los alimentos. Todo se da como conclusión de la reconstrucción de la muralla y la organización social de Nehemías: fue un tiempo de nuevas esperanzas. </p>
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										<content:encoded><![CDATA[


<h4 class="wp-block-heading"><strong>Resumen</strong></h4>



<p style="font-size:16px">Los capítulos 8-10 de Nehemías se ubican como conclusión lógica de los libros de Esdras-Nehemías. La proclamación solemne de la Torah, en la plaza frente a la puerta de las Aguas, refleja la participación de todo el pueblo, la alegría de la escucha de la palabra, el revivir el camino del desierto y el compartir los alimentos. Todo se da como conclusión de la reconstrucción de la muralla y la organización social de Nehemías: fue un tiempo de nuevas esperanzas. El capítulo 9 inicia con la división de los sionistas, apoyados por los diaspórico de los pueblos de Judá y Samaria llamados “extranjeros”. Allí nace una nueva forma de ver y vivir la fe del Éxodo. Se cambia la Pascua por el Sinaí y la Misericordia Deuteronomísta por la Santidad.</p>



<p style="font-size:16px">&nbsp;El Templo será sostenido por los sacerdotes, levitas y el pueblo sionista, que se compromete a contribuir con pesantes impuestos: las primicias de los frutos, el diezmo de sus propiedades y las primogenituras. Es el inicio de un judaísmo duro que marcará toda la historia de Israel hasta nuestros días. Palabras claves: Judaísmo, ley, sacerdocio, levitas, sionismo, pueblos de la tierra, templo.</p>



<h4 class="wp-block-heading"><strong>Introducción</strong></h4>



<p style="font-size:16px">Los capítulos 8-10 del libro de Nehemías, representan la respuesta final de un proceso de identidad del pueblo judío, que pasó de ser un grupo de familias y comunidades dispersas sin rumbo en caminos de anonadamiento, a un nuevo núcleo jerosolimitano que se constituye en referencia, no sólo de los hermanos de Babilonia, sino de todo israelita descendiente de Jacob. Todos ellos marcados por la experiencia del Éxodo y con la memoria de la tierra prometida.</p>



<p style="font-size:16px">&nbsp;La élite que regresó del destierro, en constante confrontación con los pueblos de la tierra y los samaritanos, construyó una nueva forma de credo colocando como base lo sagrado y la Torah que lo sustenta. Entiendo por sagrado, un espacio, unas enseñanzas consolidadas que conducen a una forma de vida centrada en un Dios Creador, YHVH, Dios único; un espacio sustentado por la experiencia de vida de un pueblo sacralizado por sus creencias y ritos (Croato, 2002, p 332). El Templo de Zorobabel, no ya agregado a la casa del rey, sino dependiente del sumo sacerdote sadocita y de los demás sacerdotes y levitas que moraban en el mismo establecimiento.</p>



<p style="font-size:16px">El Templo se hizo símbolo de una nación constituida por la raza judía y descendencia davídica. La Torah, el sacrificio de expiación, la Alianza sagrada, la “santidad” y la pureza legal, constituyeron su entorno. Los capítulos 8, 9 y 10 del libro de Nehemías son, entonces, la conclusión lógica de los escritos de Esdras y Nehemías, sin considerar el orden cronológico de las misiones que ellos realizaron en Jerusalén. La presencia de Esdras y Nehemías, son determinantes en la lectura solemne de la Torah, allí en la plaza frente a la puerta de las Aguas. Sus nombres en el texto masorético sugieren que ese último acto ha sido posible por las misiones del escriba Esdras y del gobernador Nehemías.</p>



<p style="font-size:16px">Fue un proceso en el tiempo: la ley en retrospectiva. La última obra fue la reconstrucción de la ciudad. Primeramente, se levantó el altar de los sacrificios, seguido por la construcción del templo como presencia de YHVH, a continuación, la edificación de la ciudad y, al final, el levantamiento de las murallas como protección del pueblo y para resguardar el templo.</p>



<p style="font-size:16px">Es interesante destacar las distintas versiones de los escritos de Esdras y Nehemías reflejadas en los textos sagrados: los LXX, Qumrán y en otra versión por Josefo (BRIGHT, 1970, p 453) y (SACCHI, 2004, p 143ss). Allí se demuestra que, en una edición tardía del texto masorético, se quiso dar un énfasis especial a las misiones de Esdras y Nehemías, incluyéndolos en la redacción final de la proclamación solemne de la ley en el capítulo 8 del libro de Nehemías</p>



<p style="font-size:16px">Nehemías y Esdras Encontramos a un Nehemías en las listas de los que retornan del exilio (Ez 2,2 y Neh 7,7), que con mucha probabilidad corresponde a Nehemías, el copero del rey Artajerjes I Longimano. Él fue el constructor de las murallas y responsable del reordenamiento de la ciudad y el saneador de la situación económica y social de Jerusalén y del Templo. Su nombre hebreo יהָ מְ חֶ ה nehemya simboliza el hombre en camino, a través de una interrelación de amor en sabiduría, hacia una nueva vida espiritual. Al iniciar el mes de Kisley, Nehemías estaba en la ciudad de Susa, la capital de invierno de los reyes persas, “cuando llegó de Judá Jananí, uno de mis hermanos, con algunos hombres…” (Neh 1,2)3 , que le reportaban la triste situación de Jerusalén. Se describe a Jerusalén con una reciente destrucción parcial de las murallas y de sus puertas, que no pudiera referirse a la destrucción total por Nabucodonosor en el 586 AEC.</p>



<p style="font-size:16px">Esa situación indicaba la necesidad de una presencia autorizada para dar a Jerusalén autonomía y respeto frente a las naciones cercanas. El regreso a Jerusalén de Jananí, hermano de Nehemías, acompañado por un grupo de hombres demuestra la estrecha relación de los exilados, particularmente de la familia de Nehemías, con la comunidad judaíta de Jerusalén. La preocupante información provocó la determinación de Nehemías para organizar una misión y tratar de resolver la triste situación de la ciudad. Nehemías era el hombre de confianza del rey Artajerjes (I), que le permitió conseguir apoyo en recursos y en poder político para realizar la misión rescatadora de la ciudad de Jerusalén. Su presencia en Jerusalén duró por 12 años, a noventa años del regreso del primer grupo de deportados. Nehemías, posiblemente era eunuco del rey, como lo exigían las costumbres de la época, era conocedor de la ley y poseedor de una capacidad organizativa y hombre de gran confianza del rey y la reina. En Nehemías 5,14 se reporta que el rey lo nombró PeHäm, que normalmente se traduce como gobernador. En efecto, Nehemías tiene autoridad, como lo demuestra el encargo del Rey (Neh 2,7-9), en todo el territorio de la Transeufratina. Y escribe Soggin, J. 1999, p 341: “El encargo de Nehemías estaba dotado de plenos poderes y fue conferido directamente por el rey a una persona que había sido un simple paje de la corte” (aunque estuviera bien situado, Heródoto III, 54, de tal modo que Sacchi lo considera “un poderoso ministro del emperador”). Esdras fue el escriba más famoso de la época, a quien algunos autores le atribuyen la redacción de la Torah. En Esdras 7,11-12 leemos: “Ésta es la copia de la carta que entregó el rey Artajerjes al sacerdote y escriba Esdras, versado en las palabras y mandamientos de Yahveh y en las leyes dadas por él a Israel: Artajerjes (II), rey de reyes, a Esdras, sacerdote y escriba de la ley del Dios del cielo, paz perfecta, etc…”4 . Bright J. 1970, p 460, confirma la misión de Esdras escribiendo: “La tarea recomendada a Esdras, de la que estamos informados por el documento arameo (Esd 7,12-26), cuya autenticidad no puede ponerse en duda, era completamente distinta de la de Nehemías”. La genealogía de Esdras marca la diferencia de la historia cronista. Sea en Crónicas 5,33-34, como en Esdras 7,2-5 resulta que Sadoc tiene una descendencia aarónica. Mientras que en 2Samuel 8,17, desde la cual dependen las Crónicas, no resultan sus antepasados. Así que el cronista le construyó una genealogía aarónica y lo consideró diestro en la ley de Moisés y con todo el favor del rey Artajerjes (II). Con Esdras subieron un grupo de los hijos de Israel en funciones de sacerdotes, levitas, cantores, para la reforma religiosa. “Esdras había aplicado su corazón al estudio de la ley de Yahveh, para ponerla por obra y para enseñar en Israel sus mandamientos y preceptos” (Esd 7,10). La palabra que define a Esdras sacerdote y escriba es ראָ זְ עֶ’ ezra’ que sugiere un ser humano amoroso abierto a YHVH. La ley del “Dios del cielo” que Esdras presenta a Artajerjes (II) generalmente se considera como la Torah, la ley de Moisés, Ayward R. 2008. p 329. Sin embargo, no podemos dejar pensar en la extraordinaria investigación y propuesta de Sandro Gallazzi, cuando afirma que la ley del “Dios del Cielo” está comprendida en los capítulos 40-48 de Ezequiel (Confr. el libro Ensaios sobre el pós-exilio, primera parte, de Sandro Gallazzi y Anna María Rizzante, 2008, p 1):</p>



<p style="font-size:16px">“Ex 25-40 constituyen los capítulos centrales del proyecto del grupo sadocita que llegó al poder, en la tierra de Judá después de las misiones de Esdras y Nehemías”. “Una hábil intervención literaria logró que el Sinaí y la tabla de la alianza pasasen a ser el vehículo ideológico de este grupo que, de esa manera, buscó legitimar su poder socio-político y garantizar la supremacía económica”. “No se trata de adentrarnos en eventuales fuentes y documentos que subyacen a estas páginas, tampoco discutir el origen y la formación del Pentateuco. Ya se ha dicho de todo y todo fue contrastado”.</p>



<p style="font-size:16px">“A nosotros nos interesa comprender porque la redacción final del Pentateuco tenía en su “corazón” la relectura sadocita de la experiencia del Sinaí desde el Ex 25,1 a Nm 10,10. ¿Cuál fue la lógica, ¿cuál la propuesta ideológica que está detrás de esas páginas?” “A estas preguntas procuraremos responder en dos momentos: en el primer momento profundizaremos la estructura el estudio de la arquitectura literaria del conjunto Ex 24-40. En el segundo analizaremos los elementos constitutivos del proyecto sadocita, destacando, sobre todo, la dimensión ideológica” (traducción mía). Al final del artículo consideraremos algunos elementos de la fascinante teoría de Gallazzi-Rizzante.</p>



<p style="font-size:16px">Se puede afirmar que, el camino socio-religioso trazado por Nehemías fue profundizado y determinado por Esdras, colocando así las bases de un judaísmo sectario que ha marcado el mundo hebreo hasta nuestros días. Para Gregorio del Olmo Lete es un gran dilema que trata de resolver en su libro: “Origen y persistencia del judaísmo”. La hermandad, de los judíos exilados en Mesopotamia con los judíos jerosolimitanos, ha construido y concluido la gran obra de los textos bíblicos, colocando un cerco, como ellos lo llaman, a la Torah, desde el Pentateuco hasta el Talmud</p>



<ol class="wp-block-list" style="font-size:16px">
<li>“El mes séptimo” En el mundo judío había tres grandes fiestas de peregrinación que eran la Pascua o Pesaj, Pentecostés o de las Shavuo, de las cabañas o Sukkot precedida por el día del perdón, Yom Kippur, y el inicio del año Shofarim. “El mes séptimo” es el mes que ocupa el lugar de Sabah en la semana de la creación. Un mes de reflexión y conocimiento de la Torah, de arrepentimiento, de experiencia similar a la del Éxodo y de celebraciones que animan el pueblo a la observancia de la Torah. Al final la propuesta de un programa de coordinación para la vida del Templo que llega a ser el centro del ser y del porvenir del judaísmo. Una exégesis exhaustiva de los capítulos 8-10 requeriría un desarrollo que va más allá del presente artículo, sin embargo, ofreceremos lo suficiente para fundamentar los textos que representan el inicio del judaísmo. Desde allí, se ha dado inicio a una nueva forma de vivir la Torah, colocando al centro el Templo.</li>
</ol>



<p style="font-size:16px">&nbsp;El sacerdocio sadocita se constituye autoridad religiosa-civil, una hierocracia que se funda en la Torah que nace en el Sinaí y es sostenida por la ley de la santidad que, pretendió sacralizar toda la vida del israelita. Finalmente, el elemento raza como una cúpula que cobija la descendencia judía, haciendo de la religión el elemento que envuelve todo el ser y el vivir judío.</p>



<p style="font-size:16px">1.1. Capítulo 8: La Torah en la vida del judaísmo El capítulo 8 inicia con el sonido vibrante de las trompetas que llama a reunirse como un solo pueblo. El texto lo repiten todos, todo el pueblo de Jerusalén: “hombres, mujeres y de todos los que tenían uso de razón”. Aquí no se hace distinción de judíos y extranjeros. Hay un primer día de lectura de la Torah, una lectura guiada por el escriba Esdras acompañado por los representantes de las tribus de Israel. Y Esdras abrió el libro y bendijo, y el pueblo contesto AMEN. Leyó el libro junto a sacerdotes y escribas y los comentaron y, una gran emoción embargó al pueblo: “Todos se alegraron compartiendo los manjares grasos y vinos dulces y repartiéndolos a todos pues este día está consagrado” (Neh 8,10). En el corazón del texto están los 13 levitas en representación de las tribus de Israel, GRABBE L. 2008, p 363-369, más uno que representaba a los extranjeros que vivían en Jerusalén. Era el día primero, el Sabah, con inicio del mes séptimo, semejante a una nueva creación. El segundo día no es propiamente el día siguiente, el texto no lo dice y podemos afirmar con mucha probabilidad que era el siguiente Sabah, ya que era tiempo de cosecha y todos estaban ocupados. En ese día se profundizó la escritura y Esdras sugirió la relación de la Ley del Sinaí con la estancia en el desierto. El revivir físicamente el hecho del tránsito en el desierto, facilitaba la observancia de la ley, aunque no fuera un mandato de Moisés como aseveró Esdras, ni fuera practicado por Josué hijo de Nun. Así que decidieron construir cabañas y vivir en ellas en el transcurso de una semana, para simular una vida al descampado, en contacto con la naturaleza. Y entre lecturas y fiestas celebraron los siete días y festejaron el octavo día con una asamblea solemne.</p>



<p style="font-size:16px">1.2 Capítulo 9: Solo YHVH El largo capítulo nueve es el reconocimiento de su propia historia de desobediencia, arrepentimiento y perdón, otorgado por la misericordia de YHVH su Dios. A continuación, el capítulo diez muestra el camino del compromiso a YHVH. En las desobediencias del pueblo siempre aparece el “YHVH solo”, el único. Es un texto eminentemente yahvista, ligado al sionismo, que se está formando en Jerusalén y en el grupo diaspórico de Mesopotamia. El capítulo desarrolla un proceso que termina con compromiso asumido por todos los representantes del pueblo. Esta es la historia o ley, ya proclamada por el rey Josías que la reconoció como Ley-Alianza de salvación (2 R 22-23), en cambio, en este texto, se presenta como ley, como Torah del Sinaí, Wehnam G. 2008 p 357-59. El capítulo nueve inicia con la separación de los ben yisrä´ël, hijos de Israel, de los extranjeros presentes en Jerusalén. “Y los sionistas se pusieron de pie y confesaron sus propios pecados y los de sus padres”. Esta separación de los pueblos que no son semillas de Jacob, es propiamente el inicio del judaísmo. El pecado Ha††öº´t, en su esencia, es una escogencia de vida y no de muerte, pero una escogencia personal en contra de la voluntad de YHVH. Parafraseando el texto, podemos decirlo de esta manera: nos purificamos y pedimos perdón al YHVH por determinar nuestro camino como hijos de la diáspora, en contraste con los hijos “llamado extranjeros” de Judá, que permanecieron trabajando la tierra en el período del exilio: propiamente “los pueblos de la tierra” (2Cr 32,19). Allí de pie oyeron la lectura, confesaron sus pecados de frente a los levitas que los bendecían. Allí no estaban los sacerdotes, tal vez, por estar implicados con los pueblos “extranjeros y samaritanos”. Y, a continuación, inicia el cántico de reconocimiento de una historia de misericordia que se desarrolla en diez tiempos:</p>



<ol class="wp-block-list" style="font-size:16px">
<li>La afirmación de un Dios único por ser el creador de los cielos y las tierras. 2. La llamada de Abram y la alianza adquirida por la fe en YHVH y la sumisión con la circuncisión que colocó a un nivel superior, de Abram en Abraham. 3. La salida de Egipto, pero sin la Pascua y el paso del mar de los Juncos. 4. La salvación de los egipcios y la protección con una columna de humo en el día y una columna de fuego de noche para orientar el camino. 5. Es un texto sacerdotal del Sinaí que muestra normas y leyes verdaderas, preceptos y mandamientos y, el santo sábado. YHVH les impuso mandamientos por medio de Moisés. 6. El Pan del cielo y agua de una roca, pero ellos, nuestros padres, fueron insolentes: endurecieron su cerviz, desoyeron tus mandatos. Todos estos acontecimientos se cambiaron colocándolos después del Sinaí como realización del pacto: ley por tierra. 7. No aceptaron la ley y no se acordaron de las maravillas que con ellos obraste y se obstinaron en volver a la servidumbre de Egipto. Pero tú eres un Dios que perdona, bondadoso y clemente. 8. Tú les diste tu espíritu bueno, durante cuarenta años le sustentaste en el desierto, y nada les faltó. 9. Multiplicaste sus hijos como las estrellas del cielo, y los introdujiste en el país del que habías prometido a sus padres. 10.Se alzaron de hombros en plan de rebeldía, endurecieron su cerviz, no quisieron oír pero, por tu inmensa bondad, no los aniquilaste, no los abandonaste, pues eres Dios clemente y lleno de bondad.</li>
</ol>



<p style="font-size:16px">Los versos finales 32-37, del capítulo 9, terminan presentado las situaciones frente al Elohim todopoderoso pidiendo que tenga en cuenta el camino de sufrimiento que soportaron desde los reyes asirios. Se le reconoce la fidelidad de Dios, no obstante que los reyes, los sacerdotes y los padres no guardaron tus leyes. Les entregaste un país, pero ellos se apartaron de ti. Y suplican diciendo: “Mira que somos esclavos en un país que diste a nuestros padres. Sus abundantes frutos son para los reyes que tú nos impusiste por nuestros pecados y además disponen de nuestras personas y de nuestros bienes. ¡En qué gran angustia nos hallamos!” (Neh 9,36-37). Así termina el capítulo nueve dejando abierta una gran brecha de dolor y sufrimiento que podrá serrarse con un gran acuerdo de fidelidad con YHVH.</p>



<p style="font-size:16px">1.3 Capítulo 10: El nuevo pacto con el Templo de YHVH El capítulo 10 fundamenta un juramento escrito como promesa de un cambio para salvar la nación. Son nombrados en el orden debido: nuestros jefes, nuestros levitas y nuestros sacerdotes. Ese orden se trastocará para conceder la máxima autoridad a los sacerdotes acompañados por los levitas. Se ha llegado al poder sagrado, a una auténtica hierocracia. En primer lugar, nombra a Nehemías como gobernador, hijo de Jacalías y Sedecías, no siendo sacerdote, con 21 sacerdotes más, que completan el número 22. Es el número de las letras del alefato hebreo, una idea de totalidad. Une así el sacerdocio al contexto creacional primordial. En la segunda lista están los levitas en un número de 17 que representa la tribu de Leví con su posición de privilegio en el pueblo. Ellos serán responsables de enseñar y recaudar los fondos para la subsistencia de los levitas y para el templo. En la tercera lista están los jefes del pueblo en número de 44, el doble de las letras hebreas: la raza y el cumplimiento de la ley. Finalmente estaban los demás que atendían el templo: sacerdotes, levitas, porteros, cantores y los donatos como esclavos del templo. Además, los que se separaron de la gente del país. Todos se asociaron y acordaron:1) Vivir conforme a la ley de Dios, transmitida por Moisés. 2) No dar a nuestras hijas a las gentes del país ni tomar sus hijas para nuestros hijos. 3) No comprar nada en sábado; 4) Renunciar en el año séptimo a la cosecha y a toda clase de deudas. Todos tenían que contribuir y sostener el templo. Además nos comprometemos a contribuir con la leña, las primicias de la tierra, frutos, harina, mosto y aceite, para los sacerdotes, para las cámaras del templo de nuestro Dios, así como el diezmo de nuestras posesiones.</p>



<p style="font-size:16px">Los levitas recogen y los sacerdotes controlan, pero sacerdotes aronitas y no sadocitas, porque posiblemente los sadocitas no se podían contaminar con los asuntos económicos. Los levitas subirán la décima parte del diezmo al templo de nuestro Dios, a las cámaras del tesoro donde vivían todos los adeptos al templo. “No nos olvidaremos jamás del templo de nuestro Dios”. Con esta sentencia termina el capítulo diez, el compromiso hacia el templo como la cumbre de la observancia de la ley. Se constituyó una organización que lleva al enaltecimiento de Israel y, al mismo tiempo, a la opresión del pueblo. El texto continúa en el capítulo 11 que trata de la organización del pueblo y es continuación del capítulo siete. Es importante destacar que estos tres capítulos, que hemos presentados, son una unidad en sí misma pero puestos en un lugar que no les corresponde.</p>



<ol class="wp-block-list" start="3" style="font-size:16px">
<li>Como un solo pueblo en la plaza frente a la puerta de las Aguas Considerar con atención el capítulo ocho donde se proclama la lectura solemne de la ley y que se relaciona con la lectura en el tiempo del rey Josías (2Re 22-23). Inicia el texto diciendo que “todo el pueblo se congregó como un solo hombre”, enlazando todo el capítulo con el último versículo, “se leía diariamente la ley y se concluye con una asamblea solemne”. Se enlaza el primer día del mes séptimo, llamado Tishrei, con el 15 del mismo mes. Se trata del primer Sabah, donde se ha dado la lectura de la ley, con el segundo Sabah, día dos, cuando se explican los textos y, se inicia la semana de las cabañas que termina con la celebración solemne en el octavo día. 2.1 La lectura solemne de la ley En el primer bloque del capítulo 8 se presenta la lectura solemne de la Torah. Si colocamos el texto en forma concéntrica nos muestra a los levitas como los protagonistas de ese día. La persona de Esdras es la que determina, en todos sus pasos, la lectura que se produce por la llamada y voluntad del pueblo. Esdras trajo la ley, leyó el libro, estaba de pie en la tribuna, abrió el libro, bendijo a YHVH. A continuación Esdras acompañó la lectura, dijo que era día sagrado y continúo diciéndole “vayan coman y beban vino dulce, el mosto de la nueva cosecha, porque este día está consagrado al Señor” (Neh 8,10). A los levitas los imaginamos desde el corazón del texto que nos muestra el verso 7. Ellos fueron el alma de los participantes involucrándose con el pueblo: explicándole las escrituras, latiendo sus corazones al lado de la gente y diciéndole que no lloraran porque era día santo. 132 El pueblo fue el protagonista del día, que lo organizó, que participó de pie y con gran atención, que escuchó con alegría y lloró de emoción. Compartió la comida y el vino dulce. Había comprendido las palabras que le explicaron. Era un solo hombre, eran hombres, mujeres y todos los que tenían uso de razón. Lloraron y se alegraron. La Ley o Torah contiene, en sí misma, una profunda significación en las letras hebreas hrwt: representa la herencia de los padres, para un caminar en la plenitud. Ella es el paradigma de la vida del mundo judío que se perpetúa en el tiempo. 2.2 La fiesta de las cabañas El segundo bloque, lleva el pueblo a celebrar la fiesta de las cabañas, como un memorial de los 40 años que Israel estuvo en el desierto (cf. 8,13- 17). Es el segundo día, o el sábado siguiente, el pueblo se reunió alrededor de Esdras para reflexionar sobre la Torah. El texto inicia con “los cabezas de familia de todo el pueblo” y concluye con “toda la comunidad de los que habían vuelto del cautiverio”. Parece ser que todos iniciaron el trabajo, pero que solamente los sionistas realizaron la experiencia. Es una tarea de los jefes de familia en los patios de sus casas y en las plazas. Allí se dan instrucciones con referencia al material que hay que usar, teniendo en cuenta los árboles y vegetación de Jerusalén y de Judá. Lo hicieron como memorial y, “hubo una gran alegría”. En las cabañas, como tabernáculos, experimentaron la vivencia de su pueblo en el desierto. Los dos bloques cierran con el fervor del pueblo parar conocer las escrituras: “se leía diariamente”. Y todo concluyó con una “asamblea solemne”. (Confr. Neh 8,18).</li>
</ol>



<p style="font-size:16px">Nehemías 8,1-18 A 1 Entonces todo el pueblo, como un solo hombre, se congregó en la plaza que hay frente a la puerta de las Aguas y dijeron a Esdras, el escriba, que trajera el libro de la ley de Moisés que Yahveh había impuesto a Israel. B 2 Así, pues, el día primero del mes séptimo, el sacerdote Esdras trajo la ley ante la asamblea, compuesta de hombres, de mujeres y de todos los que tenían uso de razón. C 3 Desde el alba hasta el mediodía, estuvo leyendo el libro en la plaza que hay delante de la puerta de las Aguas en presencia de los hombres, de las mujeres y de todos los que tenían uso de razón. Todo el pueblo tenía los oídos atentos al libro de la ley. D 4 Esdras, el escriba, estaba de pie sobre una tribuna de madera que habían hecho al efecto;</p>



<p style="font-size:16px">Junto a él estaban: Matitías, Sema, Ananías, Urías, Jilquías y Maasías a su derecha; y Pedayas, Misael, Malquías, Jasún, Jasbadaná, Zacarías y Mesulán, a su izquierda. E 5 Esdras abrió el libro a la vista de todo el pueblo, pues estaba en un puesto más elevado, que todos los demás. F Al abrirlo, todo el pueblo se puso en pie. G 6 Esdras bendijo a Yahveh, el Dios grande, y todo el pueblo, levantando las manos, respondió: “¡Amén! ¡Amén!”. Y rostro en tierra, adoraron a Yahveh. X 7 Los levitas Josué, Baní, Serebías, Yamín, Acub, Sabetay, Hodías, Maasías, Quelitá, Azarías, Jozabad, Janán y Pelayas enseñaban la ley al pueblo, que permanecía de pie. G’ 8 Y (Esdras) leyó el libro, la ley de Dios, explicándolo y exponiendo su sentido, a fin de que entendieran bien la lectura. F’ 9 Nehemías, que era el gobernador, y Esdras, sacerdote y escriba, y los levitas que instruían al pueblo, dijeron a todo el pueblo: “Este día consagrado a Yahveh, vuestro Dios. No hagáis duelo ni lloréis”. E’ Pues todo el pueblo lloraba al oír las palabras de la ley. D’ 10 Y luego (Esdras) les dijo: “Id y comed manjares grasos y bebed vinos dulces, y también raciones a los que no tengan nada preparado, pues este día está consagrado a nuestro Señor. Y no os aflijáis, porque la alegría en Yahveh es vuestra fortaleza”. C’ 11 Los levitas calmaban a todo el pueblo, diciéndoles: “Callad y no os lamentéis más, pues hoy es día santo”.</p>



<p style="font-size:16px">B 12 Así que todo el pueblo se fue a comer y a beber, a repartir raciones y hacer gran fiesta, porque (todo el pueblo) habían comprendido las palabras que les habían explicado.</p>



<p style="font-size:16px">B 13 El segundo día, los cabezas de familia de todo el pueblo, los sacerdotes y los levitas se reunieron en torno al escriba Esdras para comprender mejor las palabras de la ley. C 14 Y hallaron que en la ley que Yahveh había mandado por medio de Moisés donde estaban que los israelitas debían habitar en cabañas durante la fiesta del mes séptimo. X 15 Lo anunciaron e hicieron pregonar por todas las ciudades y en Jerusalén con estas palabras: “Salid al monte y traed ramos de Olivo común y silvestre, de mirto, de palmera y de otros árboles frondosos, para hacer cabañas, como está escrito. C’ 16 Salió el pueblo y los trajo, e hicieron cabañas, cada uno en su azotea y en los patios, en los atrios del templo de Dios, en la plaza de la puerta de las Aguas y en la plaza de la puerta de Efraín. B’ 17 Toda la comunidad de los que habían vuelto del cautiverio hizo cabañas y habitó en ellas. Los israelitas no lo habían hecho así desde los tiempos de Josué, hijo de Nun, hasta ese día. Hubo, pues, gran alegría. A’ 18 Se leía diariamente, desde el día primero hasta el último, el libro de la ley de Dios. La fiesta duró siete días. Y el día octavo tuvo lugar, según costumbre, una asamblea solemne.</p>



<ol class="wp-block-list" start="3" style="font-size:17px">
<li>Apartándose de los pueblos cercanos El capítulo nueve recuerda que el día 24 del mismo mes sucedió algo distinto, no relacionado con lo anterior, pero sí en un clima de exaltación, que le facilitó la lectura de la Torah. No se debe obviar ese número 24, el doble de 12 que indica las doce tribus de Israel, pero duplicado por la consciencia adquirida por la gente, por la lectura diaria de las escrituras y la vivencias en las cabañas. Se reunieron para un ayuno, vestidos de saco y cubiertos de polvo, la raza de Israel o zeºra` “semilla” o los que se consideraban auténticos seguidores de Abraham, Isaac y Jacob. De esta manera se quiso disfrazar el grupo de judaítas o sionistas que se separaron de los “extranjeros” nëkär rkn, palabra hebrea que sugiere el ser humano poseedor de sabiduría, que se proyecta con seguridad hacia adelante, mientras que la palabra zeºra` crz simboliza el ser amante proyectado para vivir su propia vida. Tiene una proyección espiritual pero egoísta (las semillas que busca reproducirse, por ellas mismas)</li>
</ol>



<p style="font-size:16px">El problema es la separación: Es el inicio de una etapa de la vida de los sionistas, con exclusión de los pueblos que habitaban junto a Israel, hijos de Jacob, y que ellos llaman extranjeros. 1.1 Rito expiatorio El texto nos habla de tres momentos: la lectura, la confesión de sus pecados y la adoración a Dios. Allí presentes, junto a Esdras, estaban siete hombres, significando la perfección y, las palabras de los levitas que conducían y animaban a la asamblea a bendecir a YHVH, su Elohim, destacando la unicidad de YHVH, el eterno y el sublime. 1.2 Cántico Con anterioridad (Ver p 7) expuse el desarrollo del cántico en diez momentos, donde se aprecia una nueva interpretación del Éxodo, que no inicia con la Pascua de liberación, sino en el Sinaí sino con las tablas de la ley: la Torah (Textos compresivos del Levítico, Éxodo y Números). Todo el cántico está centrado en YHVH: “tú eres YVH el único, tú eres YHVH que elegiste a Abram, que viste la aflicción de nuestros padres, tú obraste prodigios y señales, tú hundiste en el mar a los egipcios, tú los guiaste y descendiste en el monte Sinaí. Y finalmente como síntesis; “tú les diste a conocer tu santo sábado, tú les impusiste mandamientos, preceptos y una ley por medio de tu siervo Moisés” (Neh 9,14). La palabra YHVH se concretiza en la Torah. Para demostrar la bondad de la Torah le diste pan del cielo y agua para beber. Ellos se rebelaron a cambio les diste un espíritu bueno y una tierra en heredad. Nuevamente se rebelaron, pero recurrieron a ti y tú los escuchaste… una y otra vez. El cántico termina cuando tú los exhortabas a volverse a tu ley; pero ellos no obedecieron tus mandatos. Fuiste paciente y no los abandonaste. 1.3 “Esclavos en el país de nuestros padres” Se termina el capítulo invocando a su Dios y sus poderes y recordándole que considere las muchas aflicciones sufridas y la misericordia que tuvo con ellos. Memorando tu fidelidad, oh Dios nuestro, que guardas la alianza y la misericordia. Le suplican que no tenga en poco las calamidades que han sobrevenido a nuestros reyes y jefes, a nuestros sacerdotes y profetas, a nuestros padres y a todo tu pueblo, desde los días de los reyes de Asiria hasta el día de hoy. Y observan pues que nosotros ahora “somos esclavos en esta tierra” (Neh 9, 36) que entregaste a nuestros padres. Y nos hallamos en una gran angustia. Por esa situación le reclaman a YHVH y asumen una actitud de “heroico” compromiso.</p>



<ol class="wp-block-list" start="4" style="font-size:16px">
<li>Acta de compromiso El décimo capítulo es claramente continuación del noveno y se articula en el compromiso de los grupos sionistas con la intención de involucrar a todo el pueblo. 4.1 Los grupos que se obligaron Los nombres entre los sacerdotes, primer grupo, figuran Nehemías, “el gobernador” escrito con un léxico que disminuye el nombre original de gobernador PeºHâ y, lo escriben con Tiršäºtä´ que indica jefe o mini gobernador. Así figura en Esdras 2,63 y Nehemías 7,65.69; 8,9 y 10,12. Nehemías aparece en la lista de Esdras 2,2 y de Nehemías 7,7. Y además en (Neh 1,1; 3,16; 8,9; 10,12; 12,26 y 12,47), como hijo de Jacalías, y Sedecías. Su abuelo Sedecías, no resulta ser descendiente del rey de Judá, también llamado Sedecías. Seraya está en la primera lista de los egresados con Zorobabel y hay un Seraya que es padre de Esdras. La mayoría son nombres nuevos y muy pocos con referencias antiguas. Todos ellos, según el Cronista, son sacerdotes, un total de 22. En la segunda lista de levitas solamente Josué y Binnui tienen un padre, los demás no se pueden identificar con sus antepasados. El total es de 17 levitas, Ayward R. 2008, p 323-28. La tercera lista, de autoridades civiles, tampoco tiene descendencia significativa. La lista es de 44. Es interesante que un buen número de los nombres terminen en ias, abreviación de YHVH, que tienes orígenes del Sur, pueblo de Judá y, ningún nombre tiene iniciales del dios Elohim, como es Eliseo, que pudiera demostrarse como descendiente de las tribus del Norte. Es particularmente sugerente destacar el grupo heterogéneo de los demás, un número importante dedicado al Templo con exigencias y necesidad de recursos. 4.2 Compromiso y recaudación organizada Los grupos señalados convinieron: 1. un compromiso de vida: “bajo juramento en vivir conforme a la ley de Dios (Neh 10,30-32). 2. Obligaciones: “dar un tercio de siclo al año para el servicio del templo y panes… para el holocausto perpetuo (Neh 10,33-34). 3. “Echamos suertes” sobre la ofrenda de leña… (Neh 10,35-36). 4. Ofreceremos: “los primogénitos de nuestros hijos… (Hch 10,37). 5. Las primicias: “nos comprometemos a traer las primicias (Neh 10,38). 6. Todo bajo el control de los sacerdotes: “Un sacerdote, descendiente de Aarón, irá con los levitas cuando éstos recojan el diezmo. Los levitas subirán la décima parte del diezmo al templo de nuestro Dios, a las cámaras del tesoro” (Neh 10,39). 7. Las ofrendas directa al templo: “Pues a esas cámaras han de llevar los israelitas y los levitas las ofrendas de trigo, de mosto y de aceite (Neh 10,40a).</li>
</ol>



<p style="font-size:16px">Lo determinado por los grupos judaítas fue una carga imposible de sostener para el pueblo en general. Los poderes imperiales, sobre todo, la hierocracia del Templo originó un empobrecimiento que, al tiempo de Jesús, afectaba a la mayoría de la población, multiplicando los menesterosos atendidos por las casas de acogidas. Fue una medida que constituyó el Templo como un centro económico y comercial, que puso la base para un poder sagrado sacerdotal, constituyéndose una capa de plomo para todo Israel y que, al mismo tiempo, facilitó recursos para asistir a los israelitas en las sinagogas y repartir las enseñanzas de la Torah. El Templo llegó a ser un verdadero centro espiritual y cultual por la dispersión israelita que se ha multiplicado en el imperio helénico y particularmente en el multiétnico y multicultural del mundo romano, y enormemente facilitada por la red de comunicación del imperio romano. La obra de Nehemías y Esdras puso el fundamento para un movimiento socio-religioso con base en la Torah, en el Templo, en el poder levítico-sacerdotal, y con referencia davídica. Todo eso ha constituido un entramado que fue capaz de sobrevivir a todos los arremetes de las culturas foráneas y las presiones civiles-militares. 5. “No abandonaremos más el templo de nuestros padres” “No nos olvidaremos jamás del templo de nuestro Dios” es la idea que resumen el compromiso de los grupos judaítas y que, implícitamente, quieren imponer a todos los israelitas descendientes de Abraham que vivían en territorio cananeo y sirio (transeufratina), como a las colonias dispersas en el imperio persa (Neh 10,40). Ha sido una obligación que ha caló profundamente en el pueblo judío, logrando superar múltiples obstáculos en los siguientes cuatro siglos, como lo fueron las amenazas de los vecinos y las de los reyes seléucidas. 5.1 El poder del Templo Sobre esa base se conformó el futuro de Israel pasando por del poder del Templo. Según Sandro Gallazzi, los sacerdotes de origen sadocitas prepararon una nueva ley con sustento en la nueva casa de YHVH. La ley que el rey entregaría a Esdras estaría comprendida en los capítulos 40-48 de Ezequiel y que la Biblia de Jerusalén llama “La Torá de Ezequiel”. La podemos sintetizar en: el Templo, el Hekal o santo; dependencia del Templo, retorno de YHVH, servicio del pórtico oriental, partición de la tierra, parte de YHVH, la fuente del Templo y la partición de la tierra. Eso es lo que el poder sadocita implementó en Jerusalén, en los años siguientes a la visita de Esdras, y que Sandro Gallazzi ha investigado ampliamente, y nos propone como fascinante teoría con amplio fundamento en su libro GALLAZZI, S. – Rizzante A. Ensaios sobre el pós-exilio.</p>



<p style="font-size:16px">&nbsp;A continuación, las principales ideas recabadas de los capítulos 40- 48 de Ezequiel, como la ley que el rey Artajerjes (II) ponen en las manos de Esdras. Del “Ensaios sobre el pós-exilio, Ez 40-48, (págs. 22-31) como un proyecto para Judá”:</p>



<ol class="wp-block-list" style="font-size:16px">
<li>Empieza decir que el libro de la ley de Dios era también el libro de la ley del rey, o sea de obligación para el pueblo. Era una ley que se imponía a través de un sistema judiciario rígido con presiones, cárceles, muertes, deportación y confiscación de los bienes. Una ley con connotaciones políticas y económicas. 2. De todos los textos de la diáspora que más se acerca a este perfil es Ez 40-48 que refleja las situaciones organizadas alrededor del Templo, que eran inútiles en el exilio (Ez 45,13.46). No obstante, muchos biblistas piensan que el texto de Ez 40-48 es contemporáneo de Zorobabel y a Zacarías 1-8 Ayward R. 2008 p 329-33.</li>



<li>El autor dice que el “príncipe”, muy presente en el texto de Ezequiel 40-48, es el propio sumo sacerdote por las funciones descriptas en el texto, funciones hierocráticas como “jefe de estado del Templo”. El sumo sacerdote es una nueva figura en sustitución del rey davídico cuya memoria, en este momento histórico, era peligrosa, sea para los persas como para los judaítas.</li>



<li>Esta nueva propuesta política necesitaba una base económica para subsistir y por eso tenía que resolver el problema de la propiedad de la tierra. En Ez 40-48 se presenta una solución dando a la economía de la tierra una base teológica. El autor imagina que toda la tierra será dividida en lotes que van desde el Mediterráneo al Jordán, uno por cada tribus. En el medio hay una porción santa reservada a los sacerdotes, a los levitas y al sumo sacerdote. En tierra de Judá, la tribu de Judá estará al norte y la de Benjamín al sur, invirtiendo la geografía antigua. De esta área la mitad es tierra de YHVH. La tierra que no es de Judá, que se perdió en el 721 AEC, ya imposible de recuperar, será de las demás tribus.</li>



<li>El autor afirma que Ez 40-48 no se trata de un texto de un visionario, sino de alguien que conoce muy bien el territorio. Es una nueva forma de considerar teológicamente la tierra, ella pertenece a Dios. Los sacerdotes y levitas no podían tener tierra en propiedad (Ez 40-48) sino el Templo quería controlar toda la tierra. Y el sumo sacerdote sadocita llego a ser el “príncipe” con autoridad hierocrática avasallante.</li>
</ol>



<p>Breve conclusión</p>



<p style="font-size:16px">&nbsp;Los capítulos 8-10 de Nehemías, colocan la base del judaísmo que se ha consolidado en el Templo, con autoridad y posibilidad de persistir en el tiempo, a cuesta de una vida sacrificada y, también, de una sociedad impositiva que se adueñó de la vida y del territorio de Judá. Ese modelo no es nuevo dentro de las iglesias cristianas, allí donde el poder religioso les permitió actuar con independencia de las autoridades civiles. La reflexión planteada nos permite reflexionar sobre esos peligros que pueden conducir a iglesias esclavizadoras y con carencia de un vivir humano integral.</p>
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]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
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		<title>Identidades de las mujeres extranjeras en el post-exilio</title>
		<link>https://sobicain.org.ve/identidades-de-las-mujeres-extranjeras-en-el-post-exilio/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Yamilet del Carmen]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 02 Mar 2023 15:49:03 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Comentarios bíblicos]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Rebeca Cabrera<br />
“La casa no se asienta sobre la tierra, sino sobre una mujer”<br />
(Proverbio mejicano)<br />
Este artículo se centra en un estudio sobre el pos-exilio, una época difícil: los esclavos, mujeres y niños en el destierro fueron presa de los soldados como botín de guerra, muchas se embarazaron, y sus hijos no eran ni judíos, ni extranjeros. Eran considerados impuros.</p>
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]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<p style="font-size:16px"><em>“La casa no se asienta sobre la tierra, sino sobre una mujer”</em></p>



<p style="font-size:16px">(Proverbio mejicano)</p>



<p style="font-size:16px"><strong>Resumen</strong></p>



<p style="font-size:16px">Este artículo se centra en un estudio sobre el pos-exilio, una época difícil: los esclavos, mujeres y niños en el destierro fueron presa de los soldados como botín de guerra, muchas se embarazaron, y sus hijos no eran ni judíos, ni extranjeros. Eran considerados impuros. Quienes se quedaron en Palestina y se casaron con mujeres extranjeras, fueron despreciados y, por ende, ya no eran “el pueblo de la tierra”, sino los “pueblos de la tierra”, mezclados e impuros, a menos que se deshicieran de sus mujeres e hijos.</p>



<p style="font-size:16px">La consecuencia es muy dura para el pueblo. Son las mujeres quienes llevan la peor parte. Ya la vida no es la Palabra de Dios, sino sólo la Torá y el segundo Templo, visto como planificación de la herencia davídica. Comienza a controlarse la palabra desde el poder sacerdotal, dominando progresivamente a la sociedad judía en base a la santidad y la pureza. Las consecuencias son graves, se dan mecanismos de opresión como el control de la palabra y el control del cuerpo (pureza vs impureza). Al momento que el pueblo no quería pagar al templo, se le obligaba a hacerlo, y para ello nada mejor que definirlos como impuro y dependiente. Sin embargo, son precisamente las mujeres, y en especial las extranjeras, quienes van forjando una nueva identidad desde el crisol del sufrimiento, con una tipificación propia, preparadas para ofrecer nuevos caminos.</p>



<h2 class="wp-block-heading" style="font-size:16px">Introducción</h2>



<p style="font-size:16px">Algunos textos del pos-exilio dan cuenta de la realidad a partir de lo femenino, donde necesariamente el particularismo judío se amplía, universalizándose al incluir a los excluidos de la Alianza. Esto lo apreciamos al ver la humillación y el sufrimiento de los esclavos, esclavas y sus hijos (Cf. Is 40,27; 41,8.14; 53,2-8). Apreciamos el clamor de la madre abandonada por sus hijos (Cf. Is 51,18), del hijo arrebatado a su madre (Cf. Is 49,20), de mujeres estériles, repudiadas, vejadas, madres sin marido (Cf. Is 54,14). Al mirar a toda la gente oprimida que tropieza, tiene sed y desmaya por las calles (Cf. Is 40,29-30; 41,17; 51,20).</p>



<p style="font-size:16px">Personas que no dicen relación con el grupo del rey Joaquín y su corte en Babilonia (Cf. 2Re 25,27-30). Y, sin embargo, es de estos grupos que surge la buena nueva en una palabra de esperanza, consuelo, inclusión y anuncio de liberación. Son las madres que afirman que Dios es también Dios de las madres solteras y de sus hijos bastardos, de los excluidos, expulsados y oprimidos (Cf. Is 45,9-11).</p>



<p style="font-size:16px">Dios parece vestirse de mujer para mostrar un amor gratuito y benévolo que nos lleva a imitarle en el amor que compartimos con el prójimo, en especial con los desnudos, hambrientos, sin techo, presos, enfermos, olvidados y excluidos de nuestro mundo. El momento que vivimos en América nos lleva a robustecer la esperanza en el Dios liberador. Esta esperanza se fortalece dialogando con las tradiciones de liberación presentes en la Biblia. Dentro de esta historia de salvación nos situamos en el pos-exilio, tiempo de gran riqueza. Fueron 500 años de historia donde se consolidó el judaísmo como tal y se redactaron, en forma definitiva, los textos del Primer Testamento. </p>



<p style="font-size:16px">Textos que se escribieron en el contexto de un mundo androcéntrico, del cual las mujeres estaban excluidas. Por ello se entiende que muchos pasajes se escribieran en función de prejuicios masculinos, donde la mujer devenía, de compañera del hombre a objeto de adorno, siendo su presencia ocultada o invisibilizada. Todo lo que tiene que ver con lo femenino en la Biblia pasa por este prisma, y la mujer aparece como ciudadana de segunda dentro del universo judío, sujeta a los varios designios masculinos.</p>



<p style="font-size:16px">La teología desde la mujer tiene que ser considerada como una teología de liberación, porque parte de un contexto de opresión, dado que el dominio del varón en la Biblia es un hecho, como lo demuestra Esdras 9-10, que pone de relieve situaciones que justifican el rechazo y la marginación de la mujer, colocando la preocupación por la pureza y la impureza, de tal forma que amenaza los límites de la identidad femenina, en especial de las extranjeras y de las que fueron “extranjerizadas” por ser diferentes.</p>



<p style="font-size:16px">La tradición es conocida: las mujeres no hemos podido asentir a nuestra particularidad histórica y religiosa, porque se ha velado nuestra memoria pluridimensional. De allí que situemos esta reflexión en la línea de la lectura bíblica que crece en América Latina, que afirma la relación Biblia-Vida, y entabla un vínculo entre la labor exegética del especialista bíblico y la riqueza hermenéutica que viene de los apuros, resistencias, sueños y esperanzas de las personas empobrecidas y excluidas. La perspectiva es de exigencia, respeto y aceptación de la diversidad de rostros que conforman la sociedad. Rostros de mujeres negras, mestizas, blancas, indígenas…, cargadas de su propia memoria cultural.</p>



<p style="font-size:16px">No tenemos ante nosotros un simple comentario bíblico que pretenda analizar a las mujeres extranjeras en el pos-exilio, sino una invitación a trabajar la pastoral bíblica comprometida con la causa de las mujeres. Trataremos de ahondar en los paradigmas de interpretación tradicionales y cuestionarlos. No en vano, al hablar de la identidad femenina en la Biblia, debemos, como Moisés, descalzarnos porque estamos entrando en tierra sagrada…, para sentirla en todo nuestro ser y permitir que Dios envuelva nuestra capacidad de sentir y de comprender&#8230;</p>



<h3 class="wp-block-heading" style="font-size:16px">1. &nbsp;&nbsp; Contexto histórico del pos-exilio</h3>



<p style="font-size:16px">El reino de Judá experimentó un final trágico en el 587-586 a.C. El rey de Babilonia, Nabucodonosor, devastó Jerusalén, destruyó sus muros, arrasó el Templo y deportó a Babilonia a la población más elitista y culta de la ciudad, incluyendo sacerdotes y notables. La élite va al destierro como prisionera de guerra diez años antes, en el 597 a.C. Allí suponen que, al ser destruida Jerusalén, no queda más que desierto en Palestina, pero eso no es cierto.</p>



<p style="font-size:16px">Queda una parte importante de la población, la cual en el 587 a.C., con una segunda deportación, es llevada también a Babilonia como botín de guerra; son en su mayoría esclavos, mujeres y niños. En Palestina quedó el pueblo llano que no fue deportado y que se mezcló con los invasores. Es un pueblo sin casa, ni genealogía. Es cuando comienza a aparecer en la Biblia el tema de las “naciones” (Cf. Ez 33,21-29; Is 49,1-13; 63,15-16; Rut 1). La situación de los que partieron, así como la de los que se quedaron en Judá, era triste y desoladora. En ese tiempo fue la palabra profética la que alimentó la esperanza de días mejores, de un nuevo éxodo de regreso a la tierra.</p>



<p style="font-size:16px">planicies de Babilonia, Siria, Israel y Egipto, para llegar a formar el imperio más grande de Oriente. Estamos hablando del año 539 a.C., tiempo que podemos dividir en dos etapas: la primera corresponde a la reconstrucción de Judea (años 538-445 a.C.) y la segunda cuando Persia perdió ante Grecia la soberanía sobre Judea (años 445-333 a.C.).</p>



<p style="font-size:16px">Ciro dio confianza a los pueblos conquistados, permitiendo la repatriación y respetando sus costumbres y creencias, por lo cual fue visto con buenos ojos, tanto en documentos bíblicos (Cf. Is 44,28; 45,1-5) como extra-bíblicos (Cf. Crónica de Nabonid; Cilindro de Ciro). Ciro mandó a devolver los objetos saqueados al templo de Jerusalén y dio libertad a los exilados para que regresaran a su tierra. Textos como el Deutero-Isaías, Jeremías, 2Crónicas y Esdras hacen referencia al retorno. Sin embargo, muchos exilados que ya se habían establecido fuera de su tierra y logrado buenas condiciones de vida, no regresaron. Otros lo hicieron por apego a sus costumbres y con miras a reconstruir su identidad como pueblo. Nacen, entonces, diversos procesos de reconstrucción y con ello distintas visiones e identidades de pueblo.</p>



<p style="font-size:16px">Los persas dividieron el imperio en provincias que llamaron satrapías. Judea pertenecía a la Quinta satrapía, y su población se vio sometida a un rey extranjero que imponía normas y leyes, y era vigilada por un ejército que cuidaba el pago de tributos. El pueblo se vio como una pequeña comunidad étnica perdida en medio de un vasto imperio de muchas razas, del que surgieron diversos proyectos de reconstrucción.</p>



<h3 class="wp-block-heading" style="font-size:16px">Proyectos de reconstrucción</h3>



<p style="font-size:16px"><strong>2.1 </strong><em>Sesbasar, jefe de la primera caravana: </em>era príncipe de Judea y fue nombrado gobernador. El texto no informa sobre el número de personas que regresaron con él, quien tuvo el encargo de reconstruir el templo de Jerusalén (Cf. Esd 5,13-16). Sin embargo, encontró oposición al trabajo de reconstrucción (Cf. Esd 5,17), incluso por parte de la población que estaba más preocupada por reconstruir su propia casa que el templo (Cf. Ag 1,2-4).</p>



<p style="font-size:16px"><strong>2.2. </strong><em>Zorobabel, jefe de la segunda caravana: </em>Escogido por los persas durante el gobierno de Darío I (522-486 a.C.) para conducir el segundo lote de exilados (Cf. Ag 2,20-23; Zac 6,914). Con él vinieron Josué y sus descendientes (Cf. Esd 2,2). Ellos culminaron la obra comenzada por Sesbasar, con el apoyo de profetas como Ageo y Zacarías. Este grupo se cree el pueblo legítimo y lo hace pensando en su derecho a la tierra y su vivencia en Babilonia, que le hace sentirse purificado por la experiencia del exilio. Zorobabel, como líder político se enfrentó a Josué, líder religioso, por lo que su visión fracasa, dado que el proyecto religioso triunfa sobre el civil. Su intención de ser un nuevo David, un nuevo Templo, una nueva ley centrada en la figura del rey fracasa, a pesar de la reconstrucción del templo, porque todo indica que el poder sacerdotal se impuso al político, de tal forma que a falta de rey, el Sumo sacerdote progresivamente ocupó ese lugar.</p>



<p style="font-size:16px"><strong>2.3</strong> <em>Nehemías y Esdras (445-333 a.C.): </em>Estos dos personajes actúan en el segundo período persa; su mayor preocupación fue la reconstrucción de la comunidad judía (Cf. Neh 5,45). Tiempos en los que había una próspera comunidad judía en la diáspora, pero una gran carencia en los grupos que estaban en Judea. Nehemías trató de reconstruir las murallas, pero encontró resistencia, especialmente entre los samaritanos (Cf. Esd 4,7-23). Las dificultades surgían interna y externamente. Internas: en el orden económico (entre ricos terratenientes y explotadores y los pobres expoliados), por la infidelidad a las tradiciones religiosas y por el sincretismo atribuido a los matrimonios con mujeres extranjeras; externas: con los gobernadores de los países vecinos que se oponían a la reconstrucción (Cf. Neh 2,19.33).</p>



<h3 class="wp-block-heading" style="font-size:16px">Identidad judía a toda prueba</h3>



<p style="font-size:16px">Cuando Ciro ordena la repatriación, siguiendo a Is 55-66, podemos colegir varios grupos dentro del pueblo:</p>



<p style="font-size:16px">** Los judíos que se quedaron viviendo en la diáspora. Para éstos, el camino de regreso debía hacerse después (Cf. Is 56,8).</p>



<p style="font-size:16px">**Un primer grupo sacerdotal pero no de levitas que venía con el objetivo del templo, el sábado, el ayuno, la pureza…, acompañado de un resto de esclavos e hijos de esclavos que buscaban liberación de la opresión. Lo hicieron en varios grupos. En Judea encuentran al pueblo de la tierra, a quien los esclavos se integran, dada su visión universalista. Son viñadores y labradores (Cf. 2Re 25,12) sin recursos económicos, cuya desesperanza los sumerge en una crisis de fe. No logran entender el celo religioso de quienes vuelven del exilio.</p>



<p style="font-size:16px">** Los extranjeros que se radicaron en Judá durante el exilio. Muchos de ellos tomaron las tierras abandonadas y no tenían la motivación de los repatriados (Cf. Is 60,10; 61,5).</p>



<p style="font-size:16px">El conflicto se da con el grupo sacerdotal. Si bien los dos últimos grupos tratan de ayudar en el proyecto de reconstrucción del templo para celebrar sacrificios (según la versión griega) o para hacer oración (según la versión hebrea), su ayuda no es aceptada ni por el rey ni por los sacerdotes, creando fuertes tensiones sociales. Finalmente, hacia el 515 a.C., el templo fue reconstruido bajo Darío. Han pasado 90 años del exilio (Cf. Neh 1,1).</p>



<p style="font-size:16px">Entre estos grupos hay diversidad de experiencias y cosmovisiones, siendo un desafío que se refleja en los escritos de la época, en los que el “pueblo de la tierra” toma un nuevo significado.</p>



<p style="font-size:16px">En un comienzo, la expresión se refería a toda la población libre que gozaba de plenos derechos civiles y ocupaba un territorio (Cf. Gen 23,7.12-13). Se aplicaba a Israel y a Judá antes del exilio, pero su uso se fue restringiendo a un grupo privilegiado: los propietarios de la tierra que tenían poder político (Cf. 2Cro 23).</p>



<p style="font-size:16px">En el pos-exilio aparece la expresión en Esdras y Nehemías, tanto en singular como en plural. En el primer caso se refiere a los habitantes de Samaria que fueron a Judá luego de la caída de Samaria bajo los asirios (722 a.C.). Este grupo se ofrece a ayudar en la reconstrucción, pero no fue bienvenida su ayuda (Cf. Esd 4,4-5).</p>



<p style="font-size:16px">Extranjero/a es una expresión que en hebreo es adjetivo verbal de la raíz <em>zur </em>= apartarse. Su significado más usual es “extranjero” en sentido étnico o político, es decir, no israelita, a veces con un matiz hostil (Cf. Is 1,7; Job 19,15) y opuesto a lo sacro (Cf. Lev 10,1).</p>



<p style="font-size:16px">El pos-exilio fue un tiempo difícil para el pueblo, en el que nacen grandes contribuciones teológicas institucionales, pero a su vez, surge un rico tributo en momentos en que la muerte está delante de la vida. Así nace la figura del “siervo”, en la que todos y todas debemos encontrarnos.</p>



<p style="font-size:16px">Los problemas se agudizan porque los campesinos no devuelven las tierras, no pagan el diezmo, ni se pliegan a los sacrificios del Templo, pues siguen en la miseria. Es el momento en que hay revueltas en Egipto y se hace importante tener como aliada a Judea. Es curioso que el pueblo de Israel nunca fuera marinero; sólo se menciona en Tobías que estaba en Nínive. Empieza a designarse la pesca como actividad económica –siendo un trabajo impuro–, cuando ya no tienen tierra para sembrar, porque la tierra estaba en manos de propietarios y terratenientes.</p>



<p style="font-size:16px">Los que se quedaron en Babilonia no eran hijos del destierro; estaban allá porque así lo quisieron y en su mayoría se definían como cercanos al rey, con quien establecieron relaciones de alianza, por lo que no vivían una perspectiva profética, ni cuestionaban el poder en medio del cual vivían. Tenían recursos, pero no venían de la tierra (Nehemías fue copero del rey; Tobías era administrador del soberano; Mardoqueo y Daniel son funcionarios…). Lo curioso era que, por vez primera, estaban en el exilio y sentían que Dios estaba con ellos, a pesar de no tener la propiedad de la tierra. Vuelve para ellos con fuerza la visión del Dios Altísimo de los cielos, que mira desde arriba.</p>



<p style="font-size:16px">La gran obra de Esdras y Nehemías fue hacer que el pueblo viva alrededor del templo y de la ley. El grupo de Babilonia, con el apoyo del rey, elaboró un proyecto para preparar las cosas, lo cual está explícito en los capítulos agregados al libro de Ezequiel (4048), en los que se resume los puntos económicos, sociales y políticos con los que tiene que vivir el pueblo en Judea, proyecto que se implanta con dificultades, pero que logra imponerse finalmente.</p>



<p style="font-size:16px">Esdras y Nehemías apuntan a una solución al conflicto de la tierra: “lo puro y lo impuro”. Los esclavos, mujeres y niños, en el destierro, fueron presa de los soldados como botín de guerra; muchas se embarazaron, y sus hijos “bastardos” no eran ni judíos, ni extranjeros. Eran considerados impuros.</p>



<p style="font-size:16px">Quienes se quedaron en Palestina y se casaron con mujeres extranjeras eran despreciados y, por ende, ya no eran “el pueblo de la tierra”, sino los “pueblos de la tierra”, mezclados e impuros, a menos que se deshicieran de sus mujeres e hijos. De otro modo, no podían más que trabajarla. Por lo tanto, los campesinos no podían poseer la tierra, de la que serán expropiados por el rey a favor de los verdaderos israelitas, crisoles de santidad y pureza. Son ellos quienes tienen derecho a la propiedad.</p>



<p style="font-size:16px">Lo más grave es que al ser ley real, es también ley de Dios. La ley del jubileo es de ese mismo período, así como el diezmo que se establece de manera sistemática en torno al centro: el Templo, el sábado, la Ley, la circuncisión, la pureza e impureza, el sacerdocio, el sacrificio…</p>



<p style="font-size:16px">Esdras, en las tierras de Judea, busca que la gente viva conforme a los intereses del rey y del grupo ligado al rey en la diáspora. Al centro de todo está la tierra y la necesidad de construir, para garantizar el tejido social del texto (Cf. Ez 40-49). Se valen de estos textos para asegurar que Dios no se quedó en Jerusalén al ser destruida, sino que acompañó a los exilados a Babilonia. A la vuelta, Dios sube a su gloria en carro y vuelve a Jerusalén, donde gobierna a través del Sumo Sacerdote. El conflicto es resuelto de manera tal que los pobres de la tierra pierden la hegemonía, y los sacerdotes van a tener la nueva supremacía en Jerusalén. Judea pasará a ser gobernada de forma hierocrática, es decir por sacerdotes. La mayor autoridad será el Sumo Sacerdote que es sacralizado en este tipo de sociedad, porque representa a Dios, usa ropas especiales, hace gestos que sólo él puede hacer, como pasar por detrás del velo que separa el lugar </p>



<p style="font-size:16px">santísimo, o usar el nombre de Yahvé&#8230; todo eso hace de él una figura totalmente única. ¡Casi como Dios mismo!</p>



<p style="font-size:16px">Con el Sumo Sacerdote, una asamblea más tarde llamada Sanedrín, reúne a los ancianos de la ciudad, casi todos sacerdotes. El pueblo queda dividido entre puros e impuros, propietarios y siervos; al centro de esta ciudad está el templo, ya no más el palacio del rey. Por largos siglos no va a haber más rey en Jerusalén. El templo es la médula. Por eso la ciudad va a ser llamada teocrática, es decir ¡gobernada por Dios! El templo es el palacio y hasta el almacén…</p>



<p style="font-size:16px">Nehemías lo va a decir claramente: “Los israelitas y los levitas llevan las ofrendas de trigo, vino y aceite a los almacenes; allí está el ajuar del santuario y viven los sacerdotes que están de servicio, los porteros, los cantores”. El pueblo de la tierra tiene que sustentar toda la administración teocrática de Jerusalén. Y eso lo hace a través del diezmo y de otros tipos de ofrendas obligatorias que se pueden leer en Neh 10. El diezmo del trigo, del aceite, del vino. El 25% para el rey, más el 10% para el templo. El 35% del producto es mucho. De hecho, el diezmo no funcionó mucho. Si era necesario ir de casa en casa, quiere decir que la ofrenda no era muy espontánea.</p>



<p style="font-size:16px">¿Cómo se da la relación de expropiación? Por partida doble: una como tributo, el cual era pagado por el Sumo Sacerdote al emperador persa. Pero, el Sumo Sacerdote no pagaba el tributo con su dinero, sino que lo recargaba a los que producían. Entonces, el pueblo de la tierra pagaba el tributo al Sumo Sacerdote, y el Sumo Sacerdote al emperador. El templo da identidad nacional, etnia judía que no depende sólo de la posesión de la tierra, porque a ella pertenecen también los judíos de la diáspora, por ejemplo, de las comunidades de Babilonia, África y Asia Menor, con sus judaísmos particulares, pero todos pertenecientes a la gran familia judía. Habrá tres tipos de pertenencia:</p>



<p style="font-size:16px">**Los que son judíos porque nacieron judíos.</p>



<p style="font-size:16px">**Los que nacieron no judíos (<em>goy</em>) y se hicieron judíos (prosélitos).</p>



<p style="font-size:16px">**Los que ni nacieron ni se hicieron judíos, pero eran simpatizantes y vivían en medio de ellos (temerosos de Dios).</p>



<p style="font-size:16px">Antes, los israelitas lo eran “por nacimiento y por pertenencia al pueblo escogido”. Ahora, dentro de la nueva tendencia universalista del imperio, los judíos sólo pueden surgir y conservarse como tal, si concretizan su voluntad de ser judíos, optando por un modo de vida diferente en el plano religioso y social. Coincido con Javier Pikaza cuando afirma que: “en este contexto se suscita el problema de las relaciones con los otros pueblos y el de la pureza étnico-religiosa, que se expresa de un modo especial en la prohibición de matrimonios mixtos”.</p>



<p style="font-size:16px"><strong>Rebeca Cabrera</strong> </p>



<p>Revista de Interpretación Bíblica número 69 </p>
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]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Generaciones bíblicas y pueblos originarios</title>
		<link>https://sobicain.org.ve/comentario-a-jn-119-28/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Bernardo Favaretto]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 02 Mar 2023 15:46:26 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Comentarios bíblicos]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Bernardo Favaretto<br />
Los versos iniciales del segundo capítulo de Génesis (2,1-4a al 2,4b-7), comentados por Filón de Alejandría, describen el Dios inteligible descrito en el primer capítulo del Génesis, y lo compara al Dios sensible del segundo capítulo, para facilitar las sagradas escrituras hebreas a los pueblos de culturas helenistas. La exégesis de los dos textos hebreo.</p>
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										<content:encoded><![CDATA[


<p style="font-size:16px"><em>Bernardo Favaretto</em></p>



<h4 class="wp-block-heading">Resumen</h4>



<p style="font-size:16px">Los versos iniciales del segundo capítulo de Génesis (2,1-4a al 2,4b-7), comentados por Filón de Alejandría, describen el <em>Dios inteligible </em>descrito en el primer capítulo del Génesis, y lo compara al <em>Dios sensible </em>del segundo capítulo, para facilitar las sagradas escrituras hebreas a los pueblos de culturas helenistas. La exégesis de los dos textos hebreo, escritos en un intervalo de más de 500 años, nos muestran el camino de un pueblo sumergido en el contexto de culturas que marcaron su historia y su memoria de dos mil años. La segunda parte del estudio quiere presentar unas primeras ideas sobre las semejanzas de las culturas y vivencias de los pueblos originarios, indígenas venezolanos y afro-descendientes, con la idiosincrasia hebrea. <strong>Palabras clave</strong>: génesis, inteligible, sensible, escrituras, culturas, originarios, pueblos.</p>



<h3 class="wp-block-heading" style="font-size:16px">Introducción</h3>



<p style="font-size:16px">El siguiente acercamiento entre las Generaciones Bíblicas y las de los Pueblos Originarios Abya Yala quiere ser una primera reflexión sobre elementos comunes entre los mitos bíblicos e indígenas, realzando las grandes injusticias históricas que se cometieron en contra de los pueblos originarios, para someterlos al yugo de los conquistadores y anularlos como personas y comunidades originarias.</p>



<h4 class="wp-block-heading" style="font-size:16px">Génesis 2,1-7: el Ser Inteligible y el Ser Sensible</h4>



<p style="font-size:16px">Al confrontar el día conclusivo de la creación universal en Gen 2,1-4ª, con el inicio de la creación del Adam en 2,4b-7 se pretende acercar dos concepciones creacionales: la primera, una creación inteligible, consecuencia del proceso creacional en el tiempo de la crea ción primera de ’Elohim, con la creación sensible, fruto de la esencia de la creación, polvo de la tierra o tierra rojiza o tierra primordial o madre tierra, y el hálito de YHVH.</p>



<p style="font-size:16px">El séptimo día es la herencia que el pueblo de Judá ha ido adquiriendo en el exilio babilónico, en la Babel meda-persa, cruces de culturas semitas e indo-europeas, donde se fraguaron conceptos cosmológicos de “las generaciones de los cielos y de la tierra” citadas en Gen 2,4a. Un ser humano inteligible que asumió el desarrollo cultural-filosófico-helénico del mundo occidental.</p>



<p style="font-size:16px">Y YHVH-’Elohim modela con el cosmos terráqueo, léase polvo de  la Hadamah, y le insufla en las narices el aliento de vida. Es la creación del ser humano sensible, el ser vivo y no simplemente un concepto-síntesis del universo creado o de generaciones cósmicas.</p>



<p style="font-size:16px">Me disculpo con el lector si mis reflexiones iniciales son un tanto complejas, pero las considero indispensables para sustentar un acercamiento entre las culturas bíblicas occidentalizadas y las culturas ancestrales de la tierra Abya Yala, con semejanzas a los mitos y las creencias afro-semitas.</p>



<p style="font-size:16px">Una lectura fruto de un percibir, pensar e interpretar los extraordinarios textos bíblicos inspiradores de la creación y de la vida humana, o como escribe Gerhard von Rad: “Un testimonio de la raza humana”, en sintonía con lecturas ancestrales de múltiples pueblos originarios, nos conduce a las primeras manifestaciones de un YHVH-’Elohim que dignifica cada pueblo y a todo ser humano universal. Es el camino que conduce a la fraternidad, fruto de una interrelación dialógica que corresponde al auténtico shalom o totalidad creacional, creaturas del único Padre universal, Padre de todos los hijos/as terrenales.</p>



<p style="font-size:16px">Esta lectura diferente, como aporte a los excluidos en sus orígenes y en sus culturas, es la que tenemos que elevar como un camino maestro de un futuro posible de justicia continental.</p>



<p style="font-size:16px">Quiere ser, aunque aparentemente no siga los pasos de muchos biblistas populares que tal vez representen a los únicos intérpretes significativos de América Latina, la continuidad de llevar la Biblia al pueblo pobre, a los excluidos por sus orígenes y por sus culturas –consideradas  inferiores, pueblos “primitivos”, para replantear nuevos caminos de vida en plenitud.</p>



<p style="font-size:16px">Un primer acercamiento al texto de Gen 2,1-7 podemos repensarlo así:</p>



<p style="font-size:16px">** así se conforman la creación superior y la inferior con todas sus fortalezas y debilidades en el ’Elohim, el día lleno de plenitud, día de descanso, hacedor para contemplar y quedar fascinado y atrapado por la obra que se constituye en el crear primero. Y así ’Elohim se complace, enaltece y hace sagrado el día séptimo, día de reposo creador. Estas son las generaciones del crear de ’Elohim.</p>



<p style="font-size:16px">** así, a semejanza de la primera creación de los cielos y la tierra sucede el día del crear de YHVH-’Elohim cuando no había vida en la tierra,</p>



<p style="font-size:16px">** y nada brotaba porque YHVH-’Elohim no ha hecho llover, no ha fecundado la tierra, ni existía un Adam  para servir y labrar la Hadamah,</p>



<p style="font-size:16px">** una fuerza misteriosa, como un vapor, sale desde la Hadamah, la Tierra Madre, y fecunda todo su entorno,</p>



<p style="font-size:16px">** YHVH-’Elohim, con sus manos creadoras da forma, como el alfarero, al Adam, tomando del polvo rojizo, semejante a sangre generadora del Hadamah, la Tierra Madre, y sopla su propio hálito de vida y llega a ser el Adam, un alma viviente</p>



<p>Como la ‘y’ del verso 1 sintetiza toda la primera creación (Gen 1,1-2,4b), así las cinco</p>



<p>‘y’ de la segunda creación realzan el maravilloso proceso del crear de YHVH-’Elohim del </p>



<p style="font-size:16px">Adam, desde la Hadamah, con la <em>mem </em>final del Adam que indica multiplicidad y sabiduría creadora, un ser humano ni varón ni varona.</p>



<p style="font-size:16px">Este texto, inició de una interrelación del ’Elohim consigo mismo (Gen 2,1) y con el Adam como ser humano, al final texto (Gen 2,7b) manifiesta la centralidad del mismo. Las generaciones (Gen 2,4a)  תודלְותtôldôt síntesis de la creación primera o la creación inteligible, con la presencia suprema del YHVH-’Elohim unidos en una creación superior, o creación sensible, (Gen 2,4b), que tiene que “sustituir” físicamente esa presencia original del ’Elohim creador: El crear de ’Elohim (Gen 1,1).</p>



<p>Es un cometido que tenemos que asumir para encontrar la presencia de la creación sensible a semejanza de la creación de YHVH-’Elohim en la Tierra Madre o Abya Yala.</p>



<p style="font-size:16px"><strong>Reflexiones sobre el texto y comparaciones con textos bíblicos y Abya Yala 1A <sup> </sup>Y se completan los cielos y la tierra y todas sus huestes.</strong></p>



<p style="font-size:16px">La <em>vav </em>inicial del hebreo no es una simple conjunción, sino que induce todo el proceso creacional cosmológico (las aguas de los cielos y las aguas de la tierra) y la unidad de la creación de la Tierra o planeta tierra, en sus múltiples características (cielos, tierras y sus huestes o integrantes de la totalidad de la creación). Efectivamente, la raíz del verbo hebreo kalah &nbsp;הלָכָּ(primera palabra de 2,1) muestra sobrecogimiento, terminación, perfección y si observamos la misma raíz en árabe puede indicar en sentido figurado, exceso de fatiga, extrema pobreza típica de quienes se agotan en su entrega y se anulan completamente y, a continuación, el descanso, el Sabah, llega como una bendición de Dios, un tiempo para reconstruirnos en una verdadera relación creadora con el Dios de la vida.</p>



<p style="font-size:16px">Los cielos –hashamayim, indican las aguas de arriba –hamayim–  y las aguas de abajo (las aguas en todas sus formaciones: ríos, lagos, mares, etc.) y la tierra –ha’ares– en su multiplicidad, que abarca dentro de la pluralidad del verso 1 del capítulo 2, que termina englobando las huestes, los moradores o todo lo que la adorna, como traduce la Vulgata, siendo sinónimo de enaltecer, embellecer, dar forma y fortaleza o ejércitos como traducen el salmo 33,6 y el mismo Isaías 34,2. En este verso 1 la creación representa la totalidad, el absoluto, la belleza y asombro que nos lleva a considerarnos una insignificancia y nos prepara para una interrelación del Adam, fruto de la tierra, con el todo.</p>



<p style="font-size:16px"><strong>1B  <u>Y </u>el <em>Adam </em>llega a ser un <u>alma viviente.</u></strong> </p>



<p style="font-size:16px">El verso 7 completa la auténtica y total creación con la vida divina insuflada a la forma humana trabajada por el alfarero <em>YHVH-Elohim, </em>como custodio y representante para que continuara con la creación que se recrea a continuamente a través de <strong><em><u>YHVH’Elohim</u></em><u> que llueve sobre la tierra </u>y el <em>Adam </em>que labre la <em>Hadamah.</em></strong> Aquí concluye el texto con la <strong><em>y </em></strong>con igual sentido que la inicial que indica una nueva creación semejante a la primera por la totalidad cosmológica pero superior, por ser animada por la misma vida del <em>YHVH </em>superior, unido a la creación primera de ’<em>Elohim entre nosotros.</em></p>



<p style="font-size:16px">Es el Viviente del que nos habla el salmo 22,30, a menudo mal traducido, que nos dice que el Viviente regresará al polvo rojizo para ser nuevamente simiente de vida perenne, o Gen 18,10: el enviado habla de un tiempo vivo, del viviente presente, podemos traducirlo por el ’<em>Elohim entre nosotros. </em>Es el “Dios verdadero, el Dios vivo”&nbsp; en Jer 10,10 o la <em>Hadamah </em>sagrada del Dios vivo en Ex 3,5ss.</p>



<p style="font-size:16px">De esta manera, de la creación primera descrita en Gen 2,1, una creación cosmológica o una creación <em>Inteligible, </em>a una creación <em>Sensible </em>descrita por Filón de Alejandría, la esencia sensible como el polvo rojizo, semejante al suelo del desierto de Parán, y símbolo de una vida que surge con un vigor extraordinario cuando aún no llueva sobre ella.</p>



<p style="font-size:16px"><em>Veámoslas a continuación: </em><strong>Y se completan los cielos y la tierra y todas sus huestes y el <em>Adam </em>llega a ser un <u>alma viviente</u>. Desde la creación primera, un Adam, se transforma, se ofrece para servir y así llegar a ser un alma viviente.</strong></p>



<p style="font-size:16px">Quiero reflexionar en conjunto el verso 2 con el verso 7ª, por tener una profunda interrelación entre ellos. Se presenta una aparente contradicción del séptimo día en contra del tiempo indefinido, del <em>shabah </em>o reposo, en contra del hacer mancomunado de <em>YHVH </em>como señor del cielo y de ’<em>Elohim s</em>eñor de lo creado. Pero, es un reposo creador de una dimensión superior que se consigue a través de un descanso activo que interrumpe el trabajo manual y demanda la total entrega de nuestro ser para conectarnos a lo superior, a través de una relación del conocer y del sentir.</p>



<p style="font-size:16px">Estamos en el tiempo perfecto, día séptimo, día de “reposo” para el transitar de un crear, de un hacer, de un movimiento acelerado, casi frenético, a una quietud que lleva a un movimiento restaurador del ser profundo, con capacidad de sorprendernos de lo acontecido y de reconocer nuestra limitación. De un resultado imposible, desde lo que somos, lo que el universo entero es o presume ser, a elevarnos, a salir de nosotros mismos para alcanzar otra dimensión que nos permitirá comprender, desde la esencia creadora, del polvo rojizo semblanza de la totalidad creada, a una nueva creación. Una creación superior con la intervención  de la reciprocidad amorosa de <em>YHVH-’Elohim</em>.</p>



<p style="font-size:16px">Nuevamente la <strong><em>y </em></strong>inicial del verso 7a indica y presupone toda la acción anterior para formar, el verbo <em>yaṣar</em>, desde la acción creadora de ’<em>Elohim </em>al ser superior, el <em>Adam, </em>a través del insuflar del <em>YHVH. </em>Es el <em>Adam </em>que conducirá a la primera creación y la acompañará al primitivo proyecto o plan superior, transformándose así en el nuevo ’<em>Elohim. </em>Así, desde la creación primera, un Adam se transforma, se ofrece para servir y así llegar a ser un alma viviente.</p>



<p style="font-size:16px"><strong>3A  <u>Y bendice ’</u><em><u>Elohim </u></em>el séptimo día y lo <u>santifica</u>,</strong></p>



<p style="font-size:16px"><strong>3B  Y se eleva de la tierra un vapor que baña la superficie de la <em><u>Hadamah</u></em></strong></p>



<p style="font-size:16px">En el verso 3 se hace nuevamente presente ’<em>Elohim, </em>se hace bendición a través de su acción creadora y se transmite su santidad como sugiere el verbo hebreo <em>piel, </em>que indica y transmite intensidad, solamente puede bendecir quien es bendito y solamente puede santificar quien es santo. Las mismas yiniciales de los dos versos indican comprensión y continuación de los contenidos anteriores y sigue el mismo proceso de profundización de la creación. Desde la creación <em>inteligible </em>expresa las voluntades de bendecir y santificar, que transforman, es el <em>Elohim </em>que facilita la innovación desde su vida. En cambio el verso 6 expresa, procura y facilita nueva vida, en una creación <em>sensible </em>que se eleva aleh(bendice) y baña <em>saqa </em>(santifica) la tierra madre. La bendice, preñándola y santificándola con nueva maternidad.</p>



<p style="font-size:16px"><strong>4A  porque <u>cesa </u><em><u>’Elohim </u></em>de toda la <u>obra creada </u>en su actuar.</strong></p>



<p style="font-size:16px"><strong>4B no existe aún ninguna planta del campo, ni brota aún en la tierra ninguna hierba del campo, porque <em><u>YHVH-’Elohim</u></em><u> no llueve sobre la tierra</u>, ni el <em>Adam </em>que labre la <em>Hadamah</em></strong>.</p>



<p style="font-size:16px">La segunda parte del verso 3 sugiere que la bendición y la santificación es una consecuencia del sabah, del abstenerse del trabajo manual, desde donde surge la acción creadora. Y el séptimo día, una situación aparente de estancamiento, de infecundidad de la Hadamah debido a la no acción de YHVH-’Elohim que no fecunda con las aguas de arriba ni el Adam que labre la Hadamah. Los verbos claves son el sabah de ’Elohim y llover, matar y labrar ʽabad la tierra. Es la acción mancomunada de YHVH-’Elohim y del Adam. Es un inicio desde la acción amorosa del ser humano consciente hacia el sabat representado como novia ataviada a fiesta.&nbsp;</p>



<p style="font-size:16px">Estos dos versos hacen de corolarios perfectos a la acción integradora de la totalidad de la creación inteligible, refigurada en las generaciones de los cielos y la tierra, dando de esta forma inicio a una creación Sensible en el tiempo, por la creación superior de YHVH’-Elohim</p>



<p style="font-size:16px"><strong>5A <u><sup> </sup></u>Estas son <u>las Generaciones de los cielos y la tierra </u>cuando fueron creadas.</strong></p>



<p><strong>5B  <u><sup> </sup></u>En el día que <em><u>YHVH-’Elohim </u></em>crea tierra y cielos</strong></p>



<p style="font-size:16px">Las traducciones bíblicas normalmente hablan de historias u orígenes de la creación y no consideran la palabra tôldôt como generaciones vivas, semejantes a las humanas, pero la traducción King James sí lo hace. El significado simbólico de las dos raíces hebreas de tôldôt, tl y dt realzan una historia humana vinculada a su creador; la primera raíz y la segunda son un caminar humano proyectado al futuro. Solamente en dos ocasiones se usa la palabra tôldôt con escritura plena, o sea con las dos vav, la primera en nuestro texto (Gen 2,4a) y la otra en Rut 4,18 donde se realza las generaciones de David; mientras que las otras veces se escribieron con escritura defectiva, sin una de las vav. La primera vav no aparece en las generaciones de Esaú-Edom y las de Jacob. La segunda vav está ausente en otros sietes versos que hacen memoria de las generaciones de los patriarcas, y solamente la última de ellas se refiere a la generación de Aharon-Moisés. Finalmente, se encuentra una sola vez sin las dos vav en Gen 25,12, que recuerda a las generaciones de Ismael, hijo de Agar. Es difícil no pensar que no es circunstancial el uso de la escritura plena y de la defectiva del término tldt (generaciones). Ciertamente, cada forma indica la valoración superior o inferior que el pueblo hebreo atribuía a sus antepasados.</p>



<p style="font-size:16px">Para nuestro estudio adquiere una gran significación que las tôldôt (generaciones) de los cielos y de la tierra se presenten como la creación Inteligible que nace de la extraordinaria manifestación del poder creacional de ’Elohim, en sintonía con el entorno de las sinagogas del resto de los exilados en Babilonia, la mayoría que no quiso regresar, y que continuó siendo la principal fortaleza de la época pos-exílica. Y además en sintonía con las generaciones davídicas representadas en la hierocracia judaica colocadas allí, en la estupenda novela sagrada de la moabita Rut y escrita en el mismo periodo.</p>



<p style="font-size:16px">La segunda creación presenta el tiempo real que empezó a correr desde la creación cósmica. Por eso inicia con: <em>En el día que…</em>, indicando un tiempo bíblico indefinido, el polvo rojizo, semilla viva, apta para ser Adam, ser viviente, humano erguido para comunicarse con lo alto y adquirir la sabiduría necesaria para conducir lo creado. En hebreo, la raíz día se escribe iyom y es una raíz inusual con el sentido de meditar, pensar, propio del tiempo inicial, desde el sabah o “reposo creador”, un tiempo necesario para algo inusual dentro de la cosmología de entonces. Los escribas, aprendices del mundo medo-persa, lograron unificar extraordinariamente la síntesis del crear de ’Elohim, una creación Inteligible, con la síntesis de la creación del YHVH-’Elohim, primitivo mito de Canaán, en el modelar el Adam desde la Hadamah y transformarlo en alma viviente, hacedora del crear a semejanza de la tri-unidad superior.</p>



<p style="font-size:16px"><strong>Pueblos originarios indígenas y afro-americanos: desde el ser sensible al ser Inteligible</strong></p>



<h4 class="wp-block-heading"><em>a. Indígenas venezolanos</em></h4>



<p style="font-size:16px">Me propongo trazar un acercamiento al mundo Abya Yala, desde la realidad cercana del territorio venezolano con una proyección a las culturas andinas. Muchas incertidumbres acompañan mi propósito y tuve la tentación de proponer a otro la presentación de esta segunda parte, alguien autóctono, conocedor del mundo indígena venezolano.</p>



<p style="font-size:16px">He decidido no hacerlo porque serían dos artículos, con diversidades significativas, alejando la posibilidad de una propuesta dialógica entre las dos partes o culturas aparentemente extrañas entre sí. Una fuerte crítica a los invasores la hizo Eduardo Grillo (1991:51), citado por Carlos Milla Villena en su libro Ayni (Lima 2007, p 264): “A pesar de todo, los hechos revelan que el modo de ser de los invasores fue rápidamente comprendido por los Andinos, a pesar de lo extraño que resultaba, pero jamás fue aceptado. En cambio los invasores no han sido capaces de comprender la Cultura Andina”.</p>



<p style="font-size:16px">Mi sencillo propósito no es presentar las culturas Andinas y Mayas, con sus desarrollos cosmológicos que a semejanza del primer capítulo del Génesis nos llevan a una creación Inteligible, mientras los pueblos cercanos, llamados “primitivos”, sin la preocupación de grandes obras vivieron esa creación Sensible muy cercana a la naturaleza, que se desarrolla desde y con la naturaleza, en una armonía que sabe unir todos los elementos creados de que disponen, dentro de su cosmovisión hecha comunión. Es la creación Sensible o el vivir desde una humanidad sensible.</p>



<p style="font-size:16px">Muchos conceptos he tratado de unir en pocas palabras, siendo mi propósito aclarar que las ideas comunitarias del mundo Abya Yala están muy en sintonía con la realidad originaria de la manifestación de Dios en los textos bíblicos, que nosotros llamaríamos con más propiedad la manifestación del Demiurgo, un ser lejano, pero no por eso falto de verdad y realidad. Una presencia mítica que cada pueblo o etnia denomina con sus propios nombres por nacer de su entorno de vida. No será el mismo que reclama el escritor del Éxodo cuando dice en Ex 3,5ss: “Yo soy el Dios de tu padre, el Dios de Abrahán, el Dios de Isaac y el Dios de Jacob”, y añade Mt 22,32: “Él no es Dios de muertos, sino de vivos”. La palabra hebrea <em>haiah</em>, en Ex 3,14, sintetiza en nombre de YHVH, que conjugándolo al imperfecto da continuidad a su presencia con el pronombre ‘yo’, “soy el que soy = ֧ehieh. Podemos parafrasear ese nombre diciendo: ‘yo soy tu hermano árbol, soy la Madre Tierra, soy Sangre que surge y que emana hasta formar ríos reuniendo a la totalidad de la vida en un mar sin límite’. El ‘yo soy’ es el espíritu que penetra todo el universo y se hace creación y vida superior. Esto ciertamente no es sincretismo, sino comprensión de la manifestación primordial del Dios de la vida que continúa al presente.  Escoger algún texto creacional con semejanza a los bíblicos no es fácil, por pertenecer a creencias profundamente radicadas, que transmiten a través del acontecer diario y de una vida dialogal con su entorno cosmogónico que no está en contraposición de lo que llamamos “religión natural”. Lo que nos sorprende son los miles de cuentos de los pueblos indígenas venezolanos, cuentos a menudo fantásticos, donde se mezcla con naturalidad el ser humano con los animales, las plantas comestibles, las medicinas, lo bueno y lo malo dentro de la sabiduría popular, con el cometido de enseñar a vivir, favoreciendo una comunicación vital con toda la creación.</p>



<p style="font-size:16px"> Ellos producen un equilibrio de vida con ritmos ligados al trabajo, la caza, las comidas, el día y la noche, el sol y la luna, la lluvia y la sequía, el nacer y el morir, el amor y el desamor, el compartir y la defensa de su entorno.</p>



<p style="font-size:16px">Solamente el convivir con ellos permitiría comprender, no solamente sus costumbres, sino su sentir y sus creencias que modelan sus vidas, a menudo inconscientemente. Hay certezas ancestrales que se respetan como la esencia de la vida que nos transmiten los sabios como regla de vida necesaria para enfrentar los momentos más difíciles de la vida.</p>



<p style="font-size:16px">No se puede hablar en forma genérica de las más de cuarenta etnias o pueblos indígenas que moran en Venezuela desde tiempos inmemorables, sino del pueblo Pemón, perteneciente al grupo de los Caribes, que habita el Altiplano Guayanés, impropiamente llamada la Gran Sabana. Allí los pemón habitan en los cerros o parte alta del territorio que linda al sur con Brasil, al este con Guyana, al norte con la cuenca del Orinoco y al oeste con la Amazonía o floresta de la gran Amazonía.</p>



<p style="font-size:16px">De la misma manera que Filón de Alejandría, con su extraordinaria interpretación de los textos bíblicos, de cultura hebrea-afro-semita, logró orientarme a la comprensión bíblica del mundo helénico, así será el misionero Mariano Gutiérrez<sup> </sup>quien me servirá de guía para comprender un poco la cultura pemón y acercarme a las manifestaciones simbólicas de los mundos hebreo e indígena.</p>



<p style="font-size:16px">El término Pemón, gentilicio y esencia de ese pueblo, que integra la cosmología como la cosmogonía en la vivencia con su entorno. Gutiérrez escribe: “El pemón no habla del &#8216;mundo&#8217;, sino de los seres vivientes que se pueden agrupar en &#8216;categorías&#8217;: Pementón, los hombres (pemón), como punto de referencia para todos los otros; katarenkón, los seres de arriba (cielo y aire); Tunarincón, los seres del agua (ríos, lagunas, mar, nubes); Nonponkón, los seres de la tierra (curros, sabanas, selvas)”. Estas categorías están en sintonía con las Generaciones de los cielos y la tierra de Génesis 2,4a. Continúa Gutiérrez reportando: “Un anciano decía: ‘nosotros no lo sabemos bien, pero en tiempo de los ancestros todos los seres eran personas y como personas se relacionaban entre sí’”. En su lengua lo enuncia así: Pia-to dakai tukare re epuetipue pemón pe. Es esta afirmación apodíctica el fundamento de todo su pensar, de todo su vivir, en lo personal y a todo nivel, y su relacionarse con todos los demás seres, &#8216;un mundo-en-torno&#8217;. Es la gran verdad del mito que explica suficientemente toda su vida. Más adelante el mito adjunta: “todos eran personas: cuanto existe como animales, plantas, montes, ríos, pozos y chorrera, la laja, el aire, el rayo, la casa, el fuego, la puerta, la ventana, el asiento, el horcón, el rincón. Todo lo físico como lo imaginario”.</p>



<p style="font-size:16px">Y a continuación, algunas referencias importantes de M. Gutiérrez: el tiempo no existe, hay un inicio primordial: el de los ancestros, de los primeros, de los vivientes, pero también el presente es lo primordial, todos son seres vivientes. Los ancestros representan el espíritu que sigue vivo en todo lo que pe = persona, con su propia identidad, no importa que sea humano, animal, vegetal y agua-tierra-roca. Tiene su personalidad y por eso es humano, es ser viviente. Pemón = hombre es pemón-pe, o sea hombre-persona. Su personalidad es el alma que persiste en el tiempo, es el amor que no muere, el ser vivo o seres vivientes.</p>



<p style="font-size:16px">Para el Pemón, la dimensión religiosa abarca todo su entorno, todo es sagrado. Al principio existía lo bello-bueno-verdadero, arquetípico indefinido al cual hay que hacer referencia y que, en ocasiones, ha venido a menos por el nacimiento del mal, representado en la envidia primordial.</p>



<p style="font-size:16px">El piache, piasán en idioma original indígena, es el guía espiritual que sólo unos pocos alcanzan a ser después de una larga y exigente preparación. Él es el curandero que sana, sea de las enfermedades, como de Kainamé, dios o principio espiritual del mal. Lo sagrado arropa toda la vida que, a veces, es aprovechado por piaches sin escrúpulos.</p>



<p style="font-size:16px">Su referencia al pasado como el tiempo ideal que se debe alcanzar a través de una vida donde el respeto al otro como persona o pi es necesario para el convivir. El baile, acompañado con el canto, hace memoria de lo trascendental, de lo primordial, de un respeto profundo de todo su entorno. Es un baile acompañado con cantos, cantilenas o mantras, donde todos los seres humanos tienen cabida, todos los seres que aportaron sus vidas para el pueblo, también los héroes cristianos pueden hacer parte de ese mundo mágicovivencial. Los tepuies, mesetas que se yerguen como montañas majestuosas en la Gran Sabana, consideradas las formaciones expuestas más antiguas del planeta, representan la sede de lo sublime, de lo sagrado, que no se pueden violar impunemente.</p>



<p style="font-size:16px">La madre común para los pueblos indígenas es la tierra, la hermandad es la creación, la casa común es la churuata o casa comunitaria, donde nace y crece la vida, donde se consolida un sentir con el roce del amor, del crecer juntos, del trabajar y bailar en sintonía. Esa es Abya Yala, la Tierra Madre.</p>



<h3 class="wp-block-heading" style="font-size:16px">Del dios visible de los pueblos originarios al dios invisible de las culturas andinas</h3>



<p style="font-size:16px">Creo importante tratar de abarcar en mi breve reflexión de las culturas andinas, sin pretender excluir otras, a los mayas, por su desarrollo cosmológico que favoreció las grandes construcciones y símbolos como expresión de culturas que consideramos impropiamente superiores.</p>



<p style="font-size:16px">traté de ofrecer un acercamiento a la semántica del Ayni, presentada en forma excelente por Carlos Milla Villena, como el camino de unidad universal ya citado arriba: “la reciprocidad como vivencia ancestral de los pueblos originarios del norte y del sur, de la estrella del Norte y de la estrella del Sur, es una propuesta de la Pachamama para el mundo”. Solamente quiero hacer referencia a la geometría fractal presentada por Milla donde, en la p. 243 del libro antes citado, en la nota de pie de página así la define: “¡Regresa el origen, reemplazando las coordenadas cartesianas por la URDIMBRE y la TRAMA del TELAR DEL UNIVERSO! Los revolucionarios conceptos de la nueva ciencia, aún desconocidos por la mayoría, enseñan la disciplina de la “PROGRAMACIÓN EMERGENTE”, que trata de saber por qué la naturaleza tiende a originar formas que se soportan sobre sistemas caóticos, </p>



<p style="font-size:16px">acercándose así, cada vez más, a la Sabiduría Hamauttica que entendía el equilibrio estático como productor de la muerte y al equilibrio dinámico del caos como a la energía engendradora de la Vida”.</p>



<p style="font-size:16px">Milla continúa su investigación presentándonos temas coincidentes como la geografía sintética, el solitario reflejo del cosmos, la ciencia astronómica, el retorno del país de la utopía, para coincidir al fin con Teilhard de Chardin y acordar la unidad del Espíritu Humano, donde todos los elementos humanos presentan la potencialidad de influenciarse.</p>



<p style="font-size:16px">Y en mi ponencia afirmo la necesidad de un renovado Ayni andino y la Yadaʽ bíblica. Una confrontación para alcanzar la reciprocidad que nos sugieren nuestros orígenes ancestrales y afro-semitas.</p>



<h4 class="wp-block-heading" style="font-size:16px"><em>Afro-descendientes</em></h4>



<p style="font-size:16px">Si ha sido para mí atrevido hablar de las culturas indígenas Abya Yala, aún más lo es el hablar de la cultura afro en América, y me atrevo a hacerlo por la necesidad de abrir un camino necesario y oportuno en el momento histórico que nos encontramos.</p>



<p style="font-size:16px">Ciertamente un acercamiento al mundo afro parece lejano en el tiempo, incomprensible e indescifrable; en cambio, existe una interrelación profunda, íntima, “natural” entre el mundo afro y el mundo semita. El YHVH, Dios de vivos de los textos bíblicos, es el mismo Dios que persiste en la historia de los pueblos africanos, son los antepasados, los ancestros que siguen vivos. Allí, al lado de su gente, con sus vidas llenas de justicia, hermandad y solidaridad.</p>



<p style="font-size:16px">Desde hace años he tratado de descubrir y asumir las raíces afro-semitas de las Sagradas Escrituras, y lentamente se han ido revelando y exhibiendo como un alma común. Las profundidades del África Negra muestran un surgir de vida que emana desde las tierras ardientes, colmada de vida y proyectadas a un futuro henchido de plenitud.</p>



<p style="font-size:16px">Si decimos que África se mueve con el tam tam de los tambores, un sonido onomatopéyico que pudiéramos simbolizar la última letra hebrea de la <em>tav </em>que indica un futuro de plenitud con la letra <em>mem </em>que reúne un mar de sabiduría, así en el toque del tambor en la tierra Abya Yala se reconoce la sangre de múltiples pueblos africanos presentes entre nosotros.</p>



<p style="font-size:16px">La fragmentación de los pueblos traídos desde África y esclavizados en esta “tierra de comunión”, parece ser las simientes cargadas de vida exuberante, como sus tierras de origen, para consolidar pueblos constructores de una humanidad renovada que solamente los pueblos de América pueden ofrecer.</p>



<p style="font-size:16px"> Como para los aborígenes de Abya Yala, la Tierra es Madre y la Casa Común el vivir humano, así para los pueblos de África el Baobab es el símbolo de su ser y su vivir. Cuán equivocados estuvieron los antropólogos y sociólogos europeos al catalogar las religiones africanas como religiones animistas, o sea inferiores, “primitivas”. Pero, al mismo tiempo, sin querer, colocaron las religiones africanas en la esencia de su ser en cuanto la situaron dentro de la esencia de la creación, su naturalidad expresada en el YHVH-’Elohim del Gen 2, 7. Allí se narra: “Y YHVH ’Elohim forma y modela al Adam del polvo rojizo e insufla en sus narices aliento de las vidas”. Hemos visto que el mundo indígena pemón-pi, el pi como persona, abarca toda la creación como personalidad individual, y podemos traducir personalidad por ánima y entonces religiones animistas o con personalidad.</p>



<p style="font-size:16px">El baobab simboliza, no solamente el árbol que cobija, la casa, sino también el alimento, la medicina y la protección. Un “ser” que representa la vitalidad de los pueblos africanos y la sensibilidad de su humanidad. Su origen está en el Centro de África, con amplia distribución por el continente. Es considerado el árbol sagrado, sus hojas se consumen, la pulpa de los frutos se utiliza para la elaboración de bebidas ricas en vitaminas B1 y C, los brotes tiernos y las raíces de los ejemplares jóvenes se comen como si fueran espárragos y la corteza posee propiedades febrífugas. Los árboles adultos se abren, dejando un gran vacío en su interior, permitiendo dar cobijo a humanos. No puedo dejar de citar la simbología que nace de la bet o bait, letra hebrea que indica casa. Las tres B que conforman la palabra baobab indica tres casas, la de la creación, la de humanidad y la de los ancestros que siguen acompañando al ser humano. La Biblia, en Zac 2,12, puede ver reportada una sola vez en toda la Biblia la palabra  תבבבbbbt que se traduce por ‘pupila’, o como decimos en español, la niña de tu ojo, para indicar lo más precioso. Y las tres B terminan con la última letra del alefato hebreo, la <em>tav</em>, que significa el fin de un nuevo inicio de eternidad. Son entonces las generaciones del Gen 2,4a que abarcan a toda la creación (ver arriba).</p>



<p style="font-size:16px">Los descendientes de múltiples naciones africanas siguen aportando valores y fortalezas a los pueblos de Amerindia, y además sus creencias son fundamentos en la continuidad de la vida de los ancestros y la certeza de la presencia sublime de un Dios Padre de todos. Los afro-descendientes han asumido la fe cristiana no como un sincretismo, al menos en sus inicios, sino como realidades que aceptan e integran en una fe con orígenes comunes y aportan la fortaleza de una libertad humana, se apoya en la fe en un creador que conminó al Adam a&nbsp; ser co-creador por ser hijo/a de Dios, y por lo mismo con derecho y deber de ser libre y liberador de lo cosmológico y cosmogónico.</p>



<p style="font-size:16px">Apenas he ofrecido algunas orientaciones sobre los orígenes de las culturas de los afro-descendientes, con la certeza de que los movimientos y los progresos de las investigaciones aportarán conocimientos importantes para que los pueblos Abya Yalas consoliden sus propias idiosincrasias. Identidades que puedan tener un caminar propio en todos los ámbitos de las ciencias, del conocimiento y de las metodologías educativas con fundamento a las experiencias que ofrece el “Dios sensible” recogidas en los textos de las Sagradas Escrituras.</p>



<p style="font-size:16px">No puedo dejar de recordar palabras proféticas de Pablo Richard, escritas en el 1998: “Hay que considerar la historia de la teología latinoamericana o amerindia, o sea la teología de los pueblos indígenas antes de la conquista y de la creación teológica indígena durante la colonización. La teología, a partir del indio, sea la dimensión histórica (como punto de vista metodológico y hermenéutico), tanto como los contenidos, no está todavía introducida en nuestra teología latinoamericana. Aún más, cuando se acerca la celebración </p>



<p style="font-size:16px">del así llamado “descubrimiento” de América, en el 1992, se ha vuelto más urgente y necesario, descubrir nuestras raíces y, a partir de allí, repensar toda nuestra teología”</p>



<p style="font-size:16px">A nosotros que nos esforzamos en el conocimiento bíblico, nos corresponderá facilitar el descubrimiento del Dios Inteligible, no para alejarnos del Dios Sensible, sino para consolidar una humanidad en comunión con la Pachamama plena del Espíritu de Dios y deseosa de caminos respetuosos de todos los pueblos, y en la certeza de que una denodada lucha por la justicia primordial nos llevará a aprovechar las enormes riquezas de las culturas originarias ancestrales, para un mundo de paz y de ecuanimidad.</p>



<p style="font-size:16px"><strong>Bernardo Favaretto</strong></p>



<p>bernardofav@yahoo.com</p>


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