3 al 9 de enero 2021
10 al 16 de enero 2021
17 al 24 de enero 2021
24 al 30 de enero 2021
3 al 9 de enero 2021

El domingo 3 de enero, primer domingo del mes, celebramos el reconocimiento de los reyes magos a Jesús, como descendiente de David, hijo de Hombre e hijo de Dios: el verdadero Mesías esperado. El Evangelio del segundo domingo del mes, primera semana del tiempo ordinario, se narra el bautismo de Jesús en el río Jordán. El domingo de la segunda semana el Evangelio de Juan presenta la llamada de los primeros discípulos a la orilla del lago de Galilea, y el domingo de la tercera semana Marcos presenta el inicio de la evangelización y la llamada de los primeros discípulos.

 

   En los días de martes a sábado de la primera semana, como veremos, se nos muestras las distintas manifestaciones de Jesús y la siguiente semana se inicia la lectura continuada del Evangelio según Marcos, empezando con la llamada de los primeros apóstoles, que seguirá hasta junio con excepción de los tiempos fuertes de Cuaresma y Pascua.


 

3 al 9 de enero 2021

Tiempo de Navidad

 

La semana inicia con el domingo tres de enero que se celebra la fiesta de la Epifanía o manifestación de Jesús a los pueblos gentiles en las personas de los reyes Magos. Los otros días de la semana se nos presenta los evangelios de Mateo sobre el sembrador y Marcos con la multiplicación de los panes. Sigue el día miércoles con Marcos recordando a Jesús caminando sobre las aguas. El jueves encontramos el evangelio de Lucas que narra el inicio de la misión de Jesús en Nazaret y el viernes la sanación de un hombre leproso. Finalmente, el sábado el evangelio de Juan recuerda el bautismo de Juan bautista en el Jordán.


Domingo 3 de enero de 2021

Epifanía del Señor

Evangelio según Mateo 2,1-12

 

Unos magos (ma,goi) de oriente, personajes religiosos y de gran cultura, representaban el lugar de los orígenes del pueblo hebreo y de un gran colonia hebrea que se había establecido allí, después del exilio en Babilonia.

 

Jesús había nacido en Belén de Judá durante el reinado de Herodes. Unos Magos que venían de Oriente llegaron a Jerusalén preguntando: «¿Dónde está el rey de los judíos recién nacido? Porque hemos visto su estrella en el Oriente y venimos a adorarlo.»

Herodes y toda Jerusalén quedaron muy alborotados al oír esto. Reunió de inmediato a los sumos sacerdotes y a los que enseñaban la Ley al pueblo, y les hizo precisar dónde tenía que nacer el Mesías.

Ellos le contestaron: «En Belén de Judá, pues así lo escribió el profeta: Y tú, Belén, tierra de Judá, no eres en absoluto la más pequeña entre los pueblos de Judá, porque de ti saldrá un jefe, el que apacentará a mi pueblo, Israel.

 

 

Lunes 4 de enero de 2021

Evangelio según Mateo 4,12-25

 

Jesús habla en parábolas, que son ejemplos tomados de la vida diaria: del campo, de la vida en las casas de entonces, que indican el camino del Reino de Dios pero no son exhaustivas o completamente lógicas en sus enseñanzas.

 

Y se verifican estas palabras: Por mucho que miran, no ven; por más que oyen, no entienden; de otro modo se convertirían y recibirían el perdón.»

Jesús les dijo: «¿No entienden esta parábola? Entonces, ¿cómo comprenderán las demás?

Lo que el sembrador siembra es la Palabra de Dios. Los que están a lo largo del camino cuando se siembra, son aquellos que escuchan la Palabra, pero en cuanto la reciben, viene Satanás y se lleva la palabra sembrada en ellos.

Otros reciben la palabra como un terreno lleno de piedras. Apenas reciben la palabra, la aceptan con alegría; pero no se arraiga en ellos y no duran más que una temporada; en cuanto sobreviene alguna prueba o persecución por causa de la Palabra, al momento caen.

Otros la reciben como entre espinos; éstos han escuchado la Palabra, pero luego sobrevienen las preocupaciones de esta vida, las promesas engañosas de la riqueza y las demás pasiones, y juntas ahogan la Palabra, que no da fruto.

Para otros se ha sembrado en tierra buena. Estos han escuchado la palabra, le han dado acogida y dan fruto: unos el treinta por uno, otros el sesenta y otros el ciento.»

Jesús les dijo también: «Cuan do llega la luz, ¿debemos ponerla bajo un macetero o debajo de la cama? ¿No la pondremos más bien sobre el candelero? No hay cosa secreta que no deba ser descubierta; y si algo ha sido ocultado, será sacado a la luz.

El que tenga oídos para escuchar, que escuche.»

Les dijo también: «Presten atención a lo que escuchan. La medida con que ustedes midan, se usará para medir lo que reciban, y se les dará mucho más todavía. Sépanlo bien: al que produce se le dará más, y al que no produce se le quitará incluso lo que tiene.»

 

Pasos paralelos en los Evangelios según: Lc 11,14-15; 5,1-11. Jn 4,1-14; 1,35-42. Mc 1,16-20.

 

 

Martes 5 de enero de 2021

Evangelio según Marcos 6,34-44

 

El signo de la multiplicación de los panes, más que algo extraordinario, un milagro de la bondad de Dios, representa la solidaridad humana que se expresa en el compartir con los vecinos y se llenan las doce canastas de alimento apuntando a toda la humanidad.

 

Al desembarcar, Jesús vio toda aquella gente, y sintió compasión de ellos, pues estaban como ovejas sin pastor. Y se puso a enseñarles largamente.

Se había hecho tarde. Los discípulos se le acercaron y le dijeron: «Estamos en un lugar despoblado y ya se ha hecho tarde; despide a la gente para que vayan a las aldeas y a los pueblos más cercanos y se compren algo de comer.»

Jesús les contestó: «Denles ustedes de comer.» Ellos dijeron: «¿Y quieres que vayamos nosotros a comprar doscientos denarios de pan para dárselo?» Jesús les dijo: «¿Cuántos panes tienen ustedes? Vayan a ver.» Volvieron y le dijeron: «Hay cinco, y además hay dos pescados.»

Entonces les dijo que hicieran sentar a la gente en grupos sobre el pasto verde.

Se acomodaron en grupos de cien y de cincuenta.

Tomó Jesús los cinco panes y los dos pescados, levantó los ojos al cielo, pronunció la bendición, partió los panes y los iba dando a los discípulos para que se los sirvieran a la gente. Asimismo repartió los dos pescados entre todos.

Comieron todos hasta saciarse; incluso se llenaron doce canastos con los pedazos de pan, sin contar lo que sobró de los pescados.

Los que habían comido eran unos cinco mil hombres.

 

Paso paralelo en el Evangelio según: Mt  9,36

 

 

Miércoles 6 de enero de 2021

Evangelio según Marcos 6,45-52

 

Las comunidades del Evangelista Marcos ciertamente pasaban momentos difíciles, de exclusión y persecuciones y necesitaban de la certeza de Un Jesús presente en sus dificultades.

 

Inmediatamente Jesús obligó a sus discípulos a que subieran a la barca y lo fueran a esperar a Betsaida, en la otra orilla, mientras él despachaba a la gente. Jesús despidió, pues, a la gente, y luego se fue al cerro a orar.

Al anochecer, la barca estaba en medio del lago y Jesús se había quedado solo en tierra. Jesús vio que sus discípulos iban agotados de tanto remar, pues el viento les era contrario, y antes de que terminara la noche fue hacia ellos caminando sobre el mar, como si quisiera pasar de largo.

Al verlo caminar sobre el mar, creyeron que era un fantasma y se pusieron a gritar, pues todos estaban asustados al verlo así. Pero Jesús les habló: «Animo, no teman, que soy yo.»

Y subió a la barca con ellos. De inmediato se calmó el viento, con lo cual quedaron muy asombrados.

Pues no habían entendido lo que había pasado con los panes, tenían la mente cerrada.

 

Pasos paralelos en los Evangelios según: Mt 14,21-31. Jn 6,16-21.

 

 

Jueves 7 de enero de 2021

Evangelio según Lucas 4,14-22

 

Las palabras de Isaías, que Jesús tomó para sí, representaban el deseo del pueblo de Nazaret, era un deseo que se hacía realidad en ese humilde poblado de Galilea.

 

Jesús volvió a Galilea con el poder del Espíritu, y su fama corrió por toda aquella región. Enseñaba en las sinagogas de los judíos y todos lo alababan.

Llegó a Nazaret, donde se había criado, y el sábado fue a la sinagoga, como era su costumbre. Se puso de pie para hacer la lectura, y le pasaron el libro del profeta Isaías. Jesús desenrolló el libro y encontró el pasaje donde estaba escrito:

El Espíritu del Señor está sobre mí. El me ha ungido para llevar buenas noticias a los pobres, para anunciar la libertad a los cautivos y a los ciegos que pronto van a ver, para poner en libertad a los oprimidos y proclamar el año de gracia del Señor.

Jesús entonces enrolló el libro, lo devolvió al ayudante y se sentó, mientras todos los presentes tenían los ojos fijos en él. Y empezó a decirles: «Hoy se cumplen estas palabras proféticas y a ustedes les llegan noticias de ello.»

Todos lo aprobaban y se quedaban maravillados, mientras esta proclamación de la gracia de Dios salía de sus labios. Y decían: «¡Pensar que es el hijo de José!»

 

 

Pasos paralelos en los Evangelios según: Mt 4,12-17.23; 13,53-58. Mc 6,1-6. Lc 2,39.51.

 

 

Viernes 8 de enero de 2021

Evangelio según Lucas 5,12-16

 

Jesús se apiadó de ese leproso, de un pueblo desconocido, como los enfermos de lepra. Eran los excluidos más marginados de la sociedad por vivir en lugares apartados y cuevas, imposibilitados de acercare a cualquier ser “vivo”.

 

Estando Jesús en uno de esos pueblos, se presentó un hombre cubierto de lepra. Apenas vio a Jesús, se postró con la cara en tierra y le suplicó: «Señor, si tú quieres, puedes limpiarme.» Jesús extendió la mano y lo tocó, diciendo: «Lo quiero, queda limpio.»

Y al instante le desapareció la lepra. Jesús le dio aviso que no lo dijera a nadie. «Vete, le dijo, preséntate al sacerdote y haz la ofrenda por tu purificación como ordenó Moisés, pues tienes que hacerles tu declaración.»

La fama de Jesús crecía más y más, a tal punto que multitudes acudían para oírle y ser curados de sus enfermedades.

Pero él buscaba siempre lugares solitarios donde orar.

 

Pasos paralelos en los Evangelios según: Mt 8,1-4. Mc 1,40-45.

 

 

Sábado 9 de enero de 2021

Evangelio según Juan 3,22-30

 

Se terminan los evangelios de los signos de los primeros cincos día y se regresa al Jordán, en este Evangelio. Así Juan el Bautista presenta Jesús a sus discípulos como Mesías y se ubica en el lugar del precursor.

 

Después de esto, Jesús se fue con sus discípulos al territorio de Judea. Allí estuvo con ellos y bautizaba. Juan también estaba bautizando en Ainón, cerca de Salín, porque allí había mucha agua; la gente venía y se hacía bautizar. (Esto ocurría antes de que Juan hubiera sido encarcelado).

Un día los discípulos de Juan tuvieron una discusión con un judío sobre la purificación espiritual.

Fueron donde Juan y le dijeron: «Maestro, el que estaba contigo al otro lado del Jordán, y en cuyo favor tú hablaste, está ahora bautizando y todos se van a él.» Juan respondió: «Nadie puede atribuirse más de lo que el Cielo le quiere dar. Ustedes mismos son testigos de que yo dije: Yo no soy el Mesías, sino el que ha sido enviado delante de él. Es el novio quien tiene a la novia; el amigo del novio está a su lado y hace lo que él le dice y se alegra con sólo oír la voz del novio. Por eso me alegro sin reservas. Es necesario que él crezca y que yo disminuya.

 

Pasos paralelos en los Evangelios según: Mt 3,6. Lc 3,20.

10 al 16 de enero 2021

10 al 16 de enero 2021

Primera semana del tiempo ordinario

 

Se cierra el ciclo de Navidad con el inicio de la vida pública de Jesús en el Jordán. Juan el Bautista afirma a sus discípulos, en el Evangelio según Marcos, que Jesús es el Mesías esperado. Así que Jesús se hizo bautizar por Juan en el Jordán y el Espíritu lo envolvió.

 

Con los evangelios de los otros días de la semana se da inicio a la lectura continua de los Evangelios empezando con el capítulo uno de Marcos. Es la lectura continua de los evangelios sinópticos, Marcos, Mateo y Lucas, que se extenderá por todas las 34 semanas del Tiempo Ordinario.


Domingo 10 de enero de 2021

El Bautismo del Señor

Evangelio según Marcos 1,7-11

 

Juan el Bautista bautizaba, en el suroeste del Jordán al lado oriental del río, a todos los que querían rectificar su vida. Jesús fue uno de ellos, no porque necesitara convertirse, sino por tener conciencia de la situación pecadora de su pueblo.

 

Juan proclamaba este mensaje: «Detrás de mí viene uno con más poder que yo. Yo no soy digno de desatar la correa de sus sandalias, aunque fuera arrodillándome ante Él.» Yo los he bautizado con agua, pero Él los bautizará en el Espíritu Santo.»

En aquellos días Jesús vino de Nazaret, pueblo de Galilea, y se hizo bautizar por Juan en el río Jordán. Al momento de salir del agua, Jesús vio los Cielos abiertos: el Espíritu bajaba sobre Él como lo hace la paloma, mientras se escuchaban estas palabras del Cielo: «Tú eres mi Hijo, el Amado, mi Elegido.»

Pasos paralelos en los Evangelios según: Mt 3,13-17.  Lc 3,21-22. Mc 9,7.

 

 

Lunes 11 de enero de 2021

Evangelio según Marcos 1,14-20

 

También para el Evangelista Marcos este es el inicio del anuncio de la Buena Nueva de Jesús en Galilea. El lago llamado, mar de Galilea, será el centro de la acción de Jesús. El agua del mar, los pueblos cercanos hasta los pueblos paganos de Tiro y Sidón oirán las palabras de Jesús llena de signos de autoridad.

 

Después de que tomaron preso a Juan, Jesús fue a Galilea y empezó a proclamar la Buena Nueva de Dios.

Decía: «El tiempo se ha cumplido, el Reino de Dios está cerca. Renuncien a su mal camino y crean en la Buena Nueva.»

Mientras Jesús pasaba por la orilla del mar de Galilea, vio a Simón y a su hermano Andrés que echaban las redes en el mar, pues eran pescadores. Jesús les dijo: «Síganme y yo los haré pescadores de hombres.»

Y de inmediato dejaron sus redes y le siguieron.

Un poco más allá Jesús vio a Santiago, hijo de Zebedeo, con su hermano Juan, que estaban en su barca arreglando las redes. Jesús también los llamó, y ellos, dejando a su padre Zebedeo en la barca con los ayudantes, lo siguieron.

 

Pasos paralelos en los Evangelios según: Mt 4,12-22. Lc 4,14-15; 5,1-11.

 

Martes 12 de enero de 2021

Evangelio según Marcos 1,21-28

 

La sinagoga era el lugar del culto sabatino pero también el lugar del estudio de la Torah y de las reuniones de la comunidad y de los ancianos y el lugar donde se impartía la justicia.

 

Llegaron a Cafarnaúm, y Jesús empezó a enseñar en la sinagoga durante las asambleas del día sábado. Su manera de enseñar impresionaba mucho a la gente, porque hablaba como quien tiene autoridad, y no como los maestros de la Ley.

Entró en aquella sinagoga un hombre que estaba en poder de un espíritu malo, y se puso a gritar: « ¿Qué quieres con nosotros, Jesús de Nazaret? ¿Has venido a destruirnos? Yo sé que Tú eres el Santo de Dios.» Jesús le hizo frente con autoridad: « ¡Cállate y sal de ese hombre!» El espíritu impuro revolcó al hombre en el suelo y lanzó un grito tremendo y luego salió de él.

El asombro de todos fue tan grande que se preguntaban unos a otros: « ¿Qué es esto? Una doctrina nueva, y ¡con qué autoridad! Miren cómo da órdenes a los espíritus impuros ¡y le obedecen!» Así fue como la fama de Jesús se extendió por todo el territorio de Galilea.

Pasos paralelos en los Evangelios según: Lc 4,31-37. Mt 7,28s. Mc 1,34.

 

Miércoles 13 de enero de 2021

Evangelio según Marcos 1,29-39

 

Según el evangelista Marcos, allí en Cafarnaúm estaba la casa de Simón, llamado Pedro, de su hermano Andrés y, será también la casa de Jesús en el periodo de su vida pública en Galilea.

 

Al salir de la Sinagoga, Jesús fue a la casa de Simón y Andrés con Santiago y Juan. La suegra de Simón estaba en cama con fiebre, por lo que en seguida le hablaron de ella. Jesús se acercó y, tomándola de la mano, la levantó. Se le quitó la fiebre y se puso a atenderlos.

Antes del atardecer, cuando se ponía el sol, empezaron a traer a Jesús todos los enfermos y personas poseídas por espíritus malos. El pueblo entero estaba reunido ante la puerta. Jesús sanó a muchos enfermos con dolencias de toda clase y expulsó muchos demonios; pero no los dejaba hablar, pues sabían quién era.

De madrugada, cuando todavía estaba muy oscuro, Jesús se levantó, salió y se fue a un lugar solitario. Allí se puso a orar. Simón y sus compañeros fueron a buscarlo, y cuando lo encontraron le dijeron: «Todos te están buscando.» Él les contestó: «Vámonos a los pueblecitos vecinos, para predicar también allí, pues para esto he salido.»

Y Jesús empezó a visitar las sinagogas de aquella gente, recorriendo toda Galilea. Predicaba y expulsaba a los demonios.

Pasos paralelos en los Evangelios según: Mt 8,14-16. Lc 4,38-44.

 

Jueves 14 de enero de 2021

Evangelio según Marcos 1,40-45

 

Se llamaba lepra toda mancha de la piel y la mayoría de las veces se curaban en unos días. Por miedo a la enfermedad real de la lepra y por las exigencias de los que conducían al pueblo, todos los que presentaban impureza externa estaban excluidos de vivir en comunidad o entre los perímetros de las ciudades.

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Se le acercó un leproso, que se arrodilló ante Él y le suplicó: «Si quieres, puedes limpiarme.» Sintiendo compasión, Jesús extendió la mano y lo tocó diciendo: «Quiero, queda limpio.» Al instante se le quitó la lepra y quedó sano. Entonces Jesús lo despidió, pero le ordenó enérgicamente: «No cuentes esto a nadie, pero vete y preséntate al sacerdote y haz por tu purificación la ofrenda que ordena la Ley de Moisés, pues tú tienes que hacer tu declaración.»

44 Pero el hombre, en cuanto se fue, empezó a hablar y a divulgar lo ocurrido, de tal manera que Jesús ya no podía entrar públicamente en el pueblo; tenía que andar por las afueras, en lugares solitarios. Pero la gente venía a él de todas partes.

Pasos paralelos en el Evangelio según: Mt 8,2-4. Lc 5,12-16.

 

Viernes 15 de enero de 2021

Evangelio según Marcos 2,1-12

 

Toda casa judía tenía una terraza, con una escalera externa, que se utilizaba para solear los granos y permitir reuniones familiares en las calurosas tardes de Palestina.

 

Tiempo después, Jesús volvió a Cafarnaúm. Apenas corrió la noticia de que estaba en casa, se reunió tanta gente que no quedaba sitio ni siquiera a la puerta. Y mientras Jesús les anunciaba la Palabra, cuatro hombres le trajeron un paralítico que llevaban tendido en una camilla.

Como no podían acercarlo a Jesús a causa de la multitud, levantaron el techo donde estaba y por el boquete bajaron al enfermo en su camilla. Al ver la fe de aquella gente, Jesús dijo al paralítico: «Hijo, se te perdonan tus pecados.»

Estaban allí sentados algunos maestros de la Ley, y pensaron en su interior: « ¿Cómo puede decir eso? Realmente se burla de Dios. ¿Quién puede perdonar pecados, fuera de Dios?»

Pero Jesús supo en su espíritu lo que ellos estaban pensando, y les dijo: « ¿Por qué piensan así? ¿Qué es más fácil decir a este paralítico: Se te perdonan tus pecados, o decir: Levántate, toma tu camilla y anda? Pues ahora ustedes sabrán que el Hijo del Hombre tiene en la tierra poder para perdonar pecados.» Y dijo al paralítico: «Levántate, toma tu camilla y vete a tu casa.»

11 El hombre se levantó, y ante los ojos de toda la gente, cargó con su camilla y se fue. La gente quedó asombrada, y todos glorificaban a Dios diciendo: «Nunca hemos visto nada parecido.»

Pasos paralelos en los Evangelios según: Mt 9,1-8.  Lc 5,17-26.

 

Sábado 16 de enero de 2021

Evangelio según Marcos 2,13-17

 

El cobrador de impuesto era un oficio cómodo para vivir. Lo hacían personas contratadas por los romanos para cobras los impuestos por el traslado de las mercancías y por los derechos de paso de las personas.

 

Jesús salió otra vez por las orillas del lago; todo el mundo venía a verlo y Él les enseñaba. Mientras caminaba, vio al que estaba sentado en la aduana. Era Leví, hijo de Alfeo. Jesús le dijo: «Sígueme.» Y él se levantó y lo siguió.

Jesús estuvo comiendo en la casa de Leví, y algunos cobradores de impuestos y pecadores estaban sentados a la mesa con Jesús y sus discípulos; en realidad eran un buen número. Pero también seguían a Jesús maestros de la Ley del grupo de los fariseos y, al verlo sentado a la misma mesa con pecadores y cobradores de impuestos, dijeron a los discípulos: « ¿Qué es esto? ¡Está comiendo con publicanos y pecadores!»

Jesús los oyó y les dijo: «No es la gente sana la que necesita médico, sino los enfermos. No he venido a llamar a justos, sino a pecadores.»

Pasos paralelos en el Evangelio: Mt 9,9. Lc 5,27-32.

17 al 24 de enero 2021

17 al 24 de enero 2021

Segunda semana del Tiempo Ordinario

 

En el domingo, de la segunda semana del Tiempo Ordinario, se proclama la perícopa del Evangelio según Juan, donde se narra la emotiva historia del encuentro de Jesús con los dos primeros discípulos que eran también discípulos de Juan el Bautista.

Los evangelios de los días feriados continúan el Evangelio según Marcos, presentando: dichos de Jesús, la Ley y el sábado y la autoridad de Jesús que se expresa con sus palabras y con los signos de su poder. Termina la semana con la llamada de los discípulos y el envío de los doce y finalmente la dedicación sin límite de Jesús con el pueblo necesitado de ayuda y de esperanza.


Domingo 17 de enero de 2021

Evangelio según Juan 1,35-42

 

Juan el Bautista presentó a Jesús como “el Cordero de Dios”, o sea, el escogido por ser la víctima de la Nueva Pascua de salvación.

 

Al día siguiente, Juan se encontraba de nuevo en el mismo lugar con dos de sus discípulos. Mientras Jesús pasaba, se fijó en Él y dijo: «Ese es el Cordero de Dios.» Los dos discípulos le oyeron decir esto y siguieron a Jesús.

Jesús se volvió y, al ver que lo seguían, les preguntó: « ¿Qué buscan?» Le contestaron: «Rabbí (que significa Maestro), ¿dónde te quedas?» Jesús les dijo: «Vengan y lo verán.» Fueron, vieron dónde vivía y se quedaron con él aquel día. Eran como las cuatro de la tarde.

Andrés, el hermano de Simón Pedro, era uno de los dos que siguieron a Jesús por la palabra de Juan. Encontró primero a su hermano Simón y le dijo: «Hemos encontrado al Mesías» (que significa el Cristo).

Y se lo presentó a Jesús. Jesús miró fijamente a Simón y le dijo: «Tú eres Simón, hijo de Juan, pero te llamarás Kefas» (que quiere decir Piedra).

Pasos paralelos en los Evangelios según: Mt 4,18-20; 16,18-19. Mc 3,16.

 

Lunes 18 de enero de 2021

Evangelio según Marcos 2,18-22

 

El ayuno era una de las prescripciones que la Ley determinaba, una actitud importante de estilo de vida y una de la observancia establecida para todo judío mayor de edad.

 

Un día estaban ayunando los discípulos de Juan el Bautista y los fariseos. Algunas personas vinieron a preguntar a Jesús: «Los discípulos de Juan y los de los fariseos ayunan; ¿por qué no lo hacen los tuyos?»

Jesús les contestó: «¿Quieren ustedes que los compañeros del novio ayunen mientras el novio está con ellos? Mientras tengan al novio con ellos, claro que no pueden ayunar. Pero llegará el momento en que se les arrebatará el novio, y entonces ayunarán.

Nadie remienda un vestido viejo con un pedazo de género nuevo, porque la tela nueva encoge, tira de la tela vieja, y se hace más grande la rotura. Y nadie echa vino nuevo en envases de cuero viejos, porque el vino haría reventar los envases y se echarían a perder el vino y los envases. ¡A vino nuevo, envases nuevos!»

Pasos paralelos en los Evangelios según: Mt 9,14-17. Lc 5,33-39.

 

Martes 19 de enero de 2021

Evangelio según Marcos 2,23-28

 

El arrancar espigas en terrenos ajenos y comerlas por hambre, pero sin llevárselas, no era considerado un robo en el mudo hebreo, pero era considerado, un incumplimiento al reposo sabatino, la acción de arrancar espigas y estrujarlas para sacar sus semillas.

 

Un sábado Jesús pasaba por unos sembrados con sus discípulos. Mientras caminaban, los discípulos empezaron a desgranar espigas en sus manos. Los fariseos dijeron a Jesús: «Mira lo que están haciendo; esto está prohibido en día sábado.»

El les dijo: «¿Nunca han leído ustedes lo que hizo David cuando sintió necesidad y hambre, y también su gente? Entró en la Casa de Dios, siendo sumo sacerdote Abiatar, y comió los panes de la ofrenda, que sólo pueden comer los sacerdotes; y les dio también a los que estaban con él.» Y Jesús concluyó: «El sábado ha sido hecho para el hombre, y no el hombre para el sábado. Sepan, pues, que el Hijo del Hombre también es dueño del sábado.»

Pasos paralelos en los Evangelios según: Mt 12,1-8. Lc 6,1-5.

 

Miércoles 20 de enero de 2020

Evangelio según Marcos 3,1-6

 

El celo del día sábado abarcaba toda la vida, todas sus dimensiones y tan hondamente reclamada por las autoridades religiosas da distorsionar el verdadero sentido de la Ley. El sábado, en sus orígenes, recordaba el respeto que se le debía al Señor por descansar el séptimo día del trabajo de la Creación del Mundo pero, sobre todo, recordaba el respecto a toda la creación a favor de un ritmo de vida adecuado a todo ser viviente.

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Otro día entró Jesús en la sinagoga y se encontró con un hombre que tenía la mano paralizada. Pero algunos estaban observando para ver si lo sanaba Jesús en día sábado. Con esto tendrían motivo para acusarlo.

Jesús dijo al hombre que tenía la mano paralizada: «Ponte de pie y colócate aquí en medio.» Después les preguntó: «¿Qué nos permite la Ley hacer en día sábado? ¿Hacer el bien o hacer daño? ¿Salvar una vida o matar?» Pero ellos se quedaron callados.

Entonces Jesús paseó sobre ellos su mirada, enojado y muy apenado por su ceguera, y dijo al hombre: «Extiende la mano.» El paralítico la extendió y su mano quedó sana. En cuanto a los fariseos, apenas salieron, fueron a juntarse con los partidarios de Herodes, buscando con ellos la forma de eliminar a Jesús.

Pasos paralelos en los Evangelios según: Mt 12,9-14. Lc 6,6-11; 14,1-6.

 

Jueves 21 de enero de 2021

Evangelio según Marcos 3,7-12

 

La actitud de Jesús, de no querer que se le reconociera su poder de salvar, está allí para indicar que el Reino de Dios está en lo profundo, en lo secreto, pero también  para indicar que la salvación inicia y tiene su fuerza en el mismo ser humano. Nadie, ni el mismo Dios, le está permitido desconocer la descendencia divina de la humanidad y sus capacidades casi ilimitadas. Todos somos hijas e hijos de Dios con los dones necesarios para continuar la creación original.

 

Jesús se retiró con sus discípulos a orillas del lago y lo siguió una gran muchedumbre de Galilea. También de Judea, de Jerusalén, de Idumea, del otro lado del Jordán y de las tierras de Tiro y de Sidón, muchísima gente venía a verlo con sólo oír todo lo que hacía.

Jesús mandó a sus discípulos que tuvieran lista una barca, para que toda aquella gente no lo atropellase. Pues al verlo sanar a tantos, todas las personas que sufrían de algún mal se le echaban encima para tocarlo. Incluso los espíritus impuros, apenas lo veían, se arrojaban a sus pies y gritaban: «Tú eres el Hijo de Dios.» Pero Él no quería que lo dieran a conocer, y los hacía callar

Pasos paralelos en los Evangelios según: Mt 12,15-16; 4,25. Lc 6,17-19; 4,41.

 

Viernes 22 de enero de 2021

Evangelio según Marcos 3,13-19

 

El subir al monte es acercarse a Dios que, según la creencia judía, estaba en el Séptimo Cielo. Es disponerse a lo trascendental a algo importante, es el reconocer la presencia divina.

 

Jesús subió al monte y llamó a los que Él quiso, y se reunieron con Él. Así instituyó a los Doce (a los que llamó también apóstoles), para que estuvieran con Él y para enviarlos a predicar, dándoles poder para echar demonios.

Estos son los Doce: Simón, a quien puso por nombre Pedro; Santiago y su hermano Juan, hijos de Zebedeo, a quienes puso el sobrenombre de Boanerges, es decir, hijos del trueno; Andrés, Felipe, Bartolomé, Mateo, Tomás, Santiago, el hijo de Alfeo, Tadeo, Simón el Cananeo  y Judas Iscariote, el que después lo traicionó.

Pasos paralelos en los Evangelios según: Mt 10,1-4; 16,18. Lc 6,12-16; 9,54.

 

Sábado 23 de enero de 2021

Evangelio según Marcos 3,20-21

 

La misión de Jesús era propia y secreta, así como lo es toda misión personal, que se quiera llevar a cabo en conformidad al plan divino. Para toda persona, que opta en forma definida por el Señor y su plan divino, llegará el día que los amigos y parientes ya no lo entenderán.

 

Vuelto a casa, se juntó otra vez tanta gente que ni siquiera podían comer. Al enterarse sus parientes de todo lo anterior, fueron a buscarlo para llevárselo, pues decían: «Se ha vuelto loco.»

24 al 30 de enero 2021

 

24 al 30 de enero 2021

Tercera semana del Tiempo Ordinario

 

Este domingo y el siguiente se lee la perícopa del Evangelio según Marcos allí donde se presenta el inicio de la vida pública de Jesús en el lago de Galilea.

 

Las lecturas continuada del Evangelio de Marcos, día a día, nos presentan los siguientes temas: un enfrentamiento de Jesús con los escribas, la preeminencia del Reino de Dios, la parábola del sembrador, la luz, las semillas y la mínima semilla de mostaza como paradigma del Reino de Dios y, finalmente, la tempestad en el lago de Genesaret.


Domingo 24 de enero de 20121

Evangelio según Marcos 1,14-20

 

También para el Evangelista Marcos este es el inicio del anuncio de la Buena Nueva de Jesús en Galilea. El lago llamado, mar de Galilea, será el centro de la acción de Jesús. Desde las orillas del lago, las regiones cercanas y hasta los pueblos paganos de Tiro y Sidón oirán las palabras de Jesús llena de signos como demostración de su autoridad.

 

Después de que tomaron preso a Juan, Jesús fue a Galilea y empezó a proclamar la Buena Nueva de Dios.

Decía: «El tiempo se ha cumplido, el Reino de Dios está cerca. Renuncien a su mal camino y crean en la Buena Nueva.»

Mientras Jesús pasaba por la orilla del mar de Galilea, vio a Simón y a su hermano Andrés que echaban las redes en el mar, pues eran pescadores. Jesús les dijo: «Síganme y yo los haré pescadores de hombres.»

Y de inmediato dejaron sus redes y le siguieron.

Un poco más allá Jesús vio a Santiago, hijo de Zebedeo, con su hermano Juan, que estaban en su barca arreglando las redes. Jesús también los llamó, y ellos, dejando a su padre Zebedeo en la barca con los ayudantes, lo siguieron.

Pasos paralelos en los Evangelios según: Mt 4,12-17. Lc 1,14-15; 5,1-11. Mc 4,18-22.

 

Lunes 25 de enero de 2021

Evangelio según Marcos 3,22-30

 

Las enseñanzas de Jesús partían de la vida y llevaban a la Vida. Por eso podía decir que quienes se oponen al Dios creador y sustentador de la vida se coloca afuera del plan de Dios.

 

Mientras tanto, unos maestros de la Ley que habían venido de Jerusalén decían: «Está poseído por Beelzebul, jefe de los demonios, y con su ayuda expulsa a los demonios.»

Jesús les pidió que se acercaran y empezó a enseñarles por medio de ejemplos: «¿Cómo puede Satanás echar a Satanás? Si una nación está con luchas internas, esa nación no podrá mantenerse en pie. Y si una familia está con divisiones internas, esa familia no podrá subsistir. De igual modo, si Satanás lucha contra sí mismo y está dividido, no puede subsistir, y pronto llegará su fin.  La verdad es que nadie puede entrar en la casa del Fuerte y arrebatarle sus cosas si no lo amarra primero; entonces podrá saquear su casa.

En verdad les digo: se les perdonará todo a los hombres, ya sean pecados o blasfemias contra Dios, por muchos que sean. En cambio el que calumnie al Espíritu Santo, no tendrá jamás perdón, pues se queda con un pecado que nunca lo dejará.» Y justamente ése era su pecado cuando decían: Está poseído por un espíritu malo.

Pasos paralelos en los Evangelios según: Mt 12,24-32.  Lc 11,15-23; 12,10.

 

 

Martes 26 de enero de 2021

Evangelio según Marcos 3,31-35

 

La vocación de Jesús está en vista de la verdadera liberación, que es cumplir con la llamada que Dios hace a cada uno. Así los verdaderos hermanos, madres y padres son los que están en sintonía con la divina vocación de cada uno debe escoger.

 

Entonces llegaron su madre y sus hermanos, se quedaron afuera y lo mandaron a llamar. Como era mucha la gente sentada en torno a Jesús, le transmitieron este recado: «Tu madre, tus hermanos y tus hermanas están fuera y preguntan por Ti.» Él les contestó: «¿Quiénes son mi madre y mis hermanos?»

Y mirando a los que estaban sentados a su alrededor, dijo: «Estos son mi madre y mis hermanos. Porque todo el que hace la voluntad de Dios es hermano mío y hermana y madre.»

Pasos paralelos en los Evangelios según: Mt 12,46-50. Lc 8,19-21.

 

Miércoles 27 de enero de 2021

Evangelio según Marcos 4,1-20

 

Jesús inicia con esta perícopa las enseñanzas en parábolas, como era costumbre a los rabíes de la época. Jesús se sirve, del acontecer diario de la vida rural, para ayudar a la gente a reflexionar y ver más allá de las apariencias. Pero, las enseñanzas de las parábolas, no eran llanas y tampoco lo son ahora, y normalmente dependen de la capacidad de cada uno para descubrir lo que está atrás de todo acontecimiento.

 

Otra vez Jesús se puso a enseñar a orillas del lago. Se le reunió tanta gente junto a Él que tuvo que subir a una barca y sentarse en ella a alguna distancia, mientras toda la gente estaba en la orilla. Jesús les enseñó muchas cosas por medio de ejemplos o parábolas. Les enseñaba en esta forma:

«Escuchen esto: El sembrador salió a sembrar. Al ir sembrando, una parte de la semilla cayó a lo largo del camino, vinieron los pájaros y se la comieron. Otra parte cayó entre piedras, donde había poca tierra, y las semillas brotaron en seguida por no estar muy honda la tierra.  Pero cuando salió el sol, las quemó y, como no tenían raíces, se secaron. Otras semillas cayeron entre espinos: los espinos crecieron y las sofocaron, de manera que no dieron fruto. Otras semillas cayeron en tierra buena: brotaron, crecieron y produjeron unas treinta, otras sesenta y otras cien. Y Jesús agregó: El que tenga oídos para oír, que escuche.»

Cuando toda la gente se retiró, los que lo seguían se acercaron con los Doce y le preguntaron qué significaban aquellas parábolas.

El les contestó: «A ustedes se les ha dado el misterio del Reino de Dios, pero a los que están fuera no les llegan más que parábolas. Y se verifican estas palabras: Por mucho que miran, no ven; por más que oyen, no entienden; de otro modo se convertirían y recibirían el perdón.»

Jesús les dijo: «¿No entienden esta parábola? Entonces, ¿cómo comprenderán las demás?

Lo que el sembrador siembra es la Palabra de Dios. Los que están a lo largo del camino cuando se siembra, son aquellos que escuchan la Palabra, pero en cuanto la reciben, viene Satanás y se lleva la palabra sembrada en ellos.

Otros reciben la palabra como un terreno lleno de piedras. Apenas reciben la palabra, la aceptan con alegría; pero no se arraiga en ellos y no duran más que una temporada; en cuanto sobreviene alguna prueba o persecución por causa de la Palabra, al momento caen.

Otros la reciben como entre espinos; éstos han escuchado la Palabra, pero luego sobrevienen las preocupaciones de esta vida, las promesas engañosas de la riqueza y las demás pasiones, y juntas ahogan la Palabra, que no da fruto.

Para otros se ha sembrado en tierra buena. Estos han escuchado la palabra, le han dado acogida y dan fruto: unos el treinta por uno, otros el sesenta y otros el ciento.»

Pasos paralelos en el Evangelio según: Mt 13,1-15; 13,18-23. Lc 8,4-15.

 

Jueves 28 de enero de 2021

Evangelio según Marcos 4,21-25

 

El tener oídos corresponde al saber escuchar, al prestar oídos para entender los misterios de la naturaleza, con sus semejanzas con la vida superior o del Espíritu.

 

Jesús les dijo también: «Cuando llega la luz, ¿debemos ponerla bajo un macetero o debajo de la cama? ¿No la pondremos más bien sobre el candelero? No hay cosa secreta que no deba ser descubierta; y si algo ha sido ocultado, será sacado a la luz. El que tenga oídos para escuchar, que escuche.»

Les dijo también: «Presten atención a lo que escuchan. La medida con que ustedes midan, se usará para medir lo que reciban, y se les dará mucho más todavía. Sépanlo bien: al que produce se le dará más, y al que no produce se le quitará incluso lo que tiene.»

Pasos paralelos en los Evangelios según: Mt 5,15; 10,26; 7,2; 25,29. Lc 8,16-17; 1,33; 6,38.

 

Viernes 29 de enero de 2021

Evangelio según Marcos 4,26-34

 

Las parábolas nos acercan a la Palabra de Dios. Son formas sencillas para entender el misterio que está escondido en el anuncio de Jesús, lleno del soplo vivo de Dios y siempre activo para crear y salvar.

 

Jesús dijo además: «Escuchen esta comparación del Reino de Dios. Un hombre esparce la semilla en la tierra, y ya duerma o esté despierto, sea de noche o de día, la semilla brota y crece, sin que él sepa cómo. La tierra da fruto por sí misma: primero la hierba, luego la espiga, y por último la espiga se llena de granos. Y cuando el grano está maduro, se le mete la hoz, pues ha llegado el tiempo de la cosecha.»

Jesús les dijo también: «¿A qué se parece el Reino de Dios? ¿Con qué comparación lo podríamos expresar? Es semejante a una semilla de mostaza; al sembrarla, es la más pequeña de todas las semillas que se echan en la tierra, pero una vez sembrada, crece y se hace más grande que todas las plantas del huerto y sus ramas se hacen tan grandes que los pájaros del cielo buscan refugio bajo su sombra.»

Jesús usaba muchas parábolas como éstas para anunciar la Palabra, adaptándose a la capacidad de la gente. No les decía nada sin usar parábolas, pero a sus discípulos se lo explicaba todo en privado.

Pasos paralelos en los Evangelios según: Mt 13,31-32; 34-35. Lc 13,18-19.

 

Sábado 30 de enero de 2021

Evangelio según Marcos 4,35-41

 

Las crisis y los problemas de las comunidades cristianas son semejantes a las tempestades que se producen en el mar. La pobre barca representa a la Iglesia que sin el timonero se encuentra sin rumbo y su fe viene a menos.

 

Al atardecer de aquel mismo día, Jesús dijo a sus discípulos: «Crucemos a la otra orilla del lago.» Despidieron a la gente y lo llevaron en la barca en que estaba. También lo acompañaban otras barcas. De pronto se levantó un gran temporal y las olas se estrellaban contra la barca, que se iba llenando de agua. Mientras tanto Jesús dormía en la popa sobre un cojín.

Lo despertaron diciendo: «Maestro, ¿no te importa que nos hundamos?» El entonces se despertó. Se encaró con el viento y dijo al mar: «Cállate, cálmate.» El viento se apaciguó y siguió una gran calma.  Después les dijo: «¿Por qué son tan miedosos? ¿Todavía no tienen fe?»

Pero ellos estaban muy asustados por lo ocurrido y se preguntaban unos a otros: «¿Quién es éste, que hasta el viento y el mar le obedecen?»

Pasos paralelos en los Evangelios según: Mt 8,18.23-27. Lc 8,22-25.