Del 3 al 9 de mayo 2020
Del 10 al 16 de mayo 2020
Del 17 al 23 de mayo 2020
24 al 30 de mayo 2020
Del 3 al 9 de mayo 2020

 

Los evangelios por cada semana:

 

En la cuarta semana de Pascua se continúa las lecturas del Evangelio de Juan, con textos tomados de los capítulos 10 al 14. En la lectura del domingo, Jesús se proclama buen pastor, “el que da la vida por sus ovejas”, y las que lo reconocen, recibirán la vida eterna. En las lecturas de la semana Jesús se proclama luz del mundo, Palabra del Padre. Conforta a sus discípulos y se proclama Camino, Verdad y Vida. Finalmente afirma: el Padre que permanece en Mí es Él quien realiza las obras.

La quinta semana del Tiempo Pascual reproduce las enseñanzas de Jesús a sus apóstoles, allí en el Cenáculo, después de lavar los pies a sus discípulos. Él se presenta en su relación con el Padre, el amor a su persona, el Consolador, Jesús como verdadera vid, permanecer en su amor y en el amor recíproco.

 

La sexta semana del Tiempo Pascual inicia retomando el evangelio según Juan del jueves y viernes de la semana anterior y continúan el lunes recordando el Consolador y continuando con lecturas del capítulo 15 y 16 de Juan con temas similares.

 

La séptima semana del Tiempo Pascual inicia con el texto del fin del Evangelio de Mateos que narra la despedida de Jesús y continúa con las lecturas de los días feriados retomando el tema del Evangelio según Juan del discurso de la última cena y termina con Jesús y los apóstoles en el lago de Tiberíades.


 

Del 3 al 9 de mayo 2020

Cuarta semana de Pascua

 

En la cuarta semana de Pascua se continúa las lecturas del Evangelio según Juan, con textos tomados de los capítulos 10 al 14. En la lectura del domingo, Jesús se proclama buen pastor, “el que da la vida por sus ovejas”, y las que lo reconocen, recibirán la vida eterna.

En las perícopas evangélicas de la semana Jesús se proclama luz del mundo, Palabra del Padre. Conforta a sus discípulos y se proclama Camino, Verdad y Vida. Finalmente afirma: el Padre que permanece en Mí es Él quien realiza las obras.


Domingo 3 de mayo de 2020

Evangelio según Juan 10,1-10

 

Puerta es el término que designa, tanto a las puertas fortificadas de las ciudades como las simples puertas de entrada de las casas particulares y las lujosas puertas de los palacios y templos.

Las ciudades estaban rodeadas de murallas con entradas únicas en las que se controlaba el acceso, y variaban según la importancia de la población.

Las puertas de los palacios y templos tenían dos hojas, a veces de bronce o de madera preciosa, giraban sobre goznes y se cerraban por dentro con trancas de madera.

La entrada de las casas corrientes, a veces se cerraba únicamente con una cortina, o no solía tener más que una puerta de una sola hoja de madera.

 

«En verdad les digo: el que no entra por la puerta en el corral de las ovejas, sino que salta por algún otro lado, ése es un ladrón y un salteador. El que entra por la puerta es el pastor de las ovejas. El cuidador le abre y las ovejas escuchan su voz; llama por su nombre a cada una de sus ovejas y las saca fuera. Cuando ha sacado todas sus ovejas, empieza a caminar delante de ellas, y las ovejas lo siguen porque conocen su voz.

A otro no lo seguirían, sino que huirían de él, porque no conocen la voz de los extraños.»

Jesús usó esta comparación, pero ellos no comprendieron lo que les quería decir.

Jesús, pues, tomó de nuevo la palabra: En verdad les digo que Yo soy la puerta de las ovejas. Todos los que han venido eran ladrones y malhechores, y las ovejas no les hicieron caso. Yo soy la puerta: el que entre por Mí estará a salvo; entrará y saldrá y encontrará alimento.

El ladrón sólo viene a robar, matar y destruir, mientras que Yo he venido para que tengan Vida y la tengan en plenitud.

 

Lunes 4 de mayo de 2020

 Evangelio según Juan 10,11-18

 

Los pequeños ganaderos guardaban ellos mismos sus rebaños o los confiaban a sus hijos o hijas, incluso a su yerno, porque de sus ovejas dependía su vida. Si el rebaño era demasiado grande o las circunstancias lo requerían, se alquilaba el servicio de un pastor y se le pagaba con dinero o con una parte de los productos del rebaño. Su tarea consistía en buscar pastos y abrevaderos, lo cual no resultaba fácil y a veces requería mucha paciencia.

 

Yo soy el Buen Pastor. El buen pastor da su vida por las ovejas. No así el asalariado, que no es el pastor ni las ovejas son suyas. Cuan do ve venir al lobo, huye abandonando las ovejas, y el lobo las agarra y las dispersa. A él sólo le interesa su salario y no le importan nada las ovejas.

Yo soy el Buen Pastor y conozco a los míos como los míos me conocen a Mí, lo mismo que el Padre me conoce a Mí y Yo conozco al Padre. Y Yo doy mi vida por las ovejas. Tengo otras ovejas que no son de este corral. A ésas también las llevaré; escucharán mi voz, y habrá un solo rebaño con un solo pastor.

El Padre me ama porque Yo doy mi vida para retomarla de nuevo. Nadie me la quita, sino que Yo mismo la entrego. En mis manos está el entregarla y el recobrarla: éste es el mandato que recibí de mi Padre.»

 

Martes 5 de mayo de 2020

Evangelio según Juan 10,22-30

 

La fiesta de la “Dedicación del Templo” conmemoraba la restauración del nuevo altar y del sacrificio después de la profanación de Antíoco IV Epífane en el año 164 a.C.(Cfr. 2Mac 10,5). Era la fiesta de la luz, Janukkah, que se celebraba con el encendido de las lámparas que iluminaron la libertad reconquistada y símbolo de la luz de la Ley. Se celebra en el mes de diciembre,  

 

Era invierno y en Jerusalén se celebraba la fiesta de la Dedicación del Templo. Jesús se paseaba en el Templo, por el pórtico de Salomón, cuando los judíos lo rodearon y le dijeron: «¿Hasta cuándo nos vas a tener en suspenso? Si Tú eres el Mesías, dínoslo claramente.»

Jesús les respondió: «Ya se lo he dicho, pero ustedes no creen. Las obras que hago en el nombre de mi Padre manifiestan quién soy yo, pero ustedes no creen porque no son ovejas mías.

Mis ovejas escuchan mi voz y Yo las conozco. Ellas me siguen, y Yo les doy vida eterna. Nunca perecerán y nadie las arrebatará jamás de mi mano. Aquello que el Padre me ha dado lo superará todo, y nadie puede arrebatarlo de la mano de mi Padre. Yo y el Padre somos una sola cosa.»

 

Miércoles 6 de mayo de 2020

Evangelio según Juan 12,44-50

 

La luz es signo de protección divina, de alegría, de felicidad, prenda de honestidad, de verdad y sabiduría, constituye en el fondo un ideal de cultura humana y religiosa.

 

Pero Jesús dijo claramente: «El que cree en Mí no cree solamente en Mí, sino en aquel que me ha enviado. Y el que me ve a Mí ve a aquel que me ha enviado Yo he venido al mundo como Luz, para que todo el que crea en Mí no permanezca en tinieblas.

Si alguno escucha mis palabras y no las guarda, yo no lo juzgo, porque yo no he venido para condenar al mundo, sino para salvarlo. El que me rechaza y no recibe mi palabra ya tiene quien lo juzgue: la misma palabra que yo he hablado lo condenará el último día.

Porque yo no he hablado por mi propia cuenta, sino que el Padre, al enviarme, me ha mandado lo que debo decir y cómo lo debo decir. Yo sé que su mandato es Vida Eterna, y Yo entrego mi mensaje tal como me lo mandó el Padre.»

Paso paralelo del Evangelio según: Mt 13,18-23.

 

Jueves 7 de mayo de 2020

Evangelio según Juan 13,16-20

 

El servidor depende de su patrón y el enviado de quién lo envía. Nadie puede constituirse en autoridad por sí mismo. La felicidad consiste en sentirnos servidores y enviados, y así adquirir la misma autoridad y la misma vida de quién nos envía, o sea, la de ser hijos de Dios.

 

En verdad les digo: El servidor no es más que su patrón y el enviado no es más que el que lo envía. Pues bien, ustedes ya saben estas cosas: felices si las ponen en práctica.

No me refiero a todos ustedes, pues conozco a los que he escogido, y tiene que cumplirse lo que dice la Escritura: El que compartía mi pan se ha levantado contra mí. Se lo digo ahora, antes de que suceda, para que cuando suceda, crean que Yo Soy.

En verdad les digo: el que reciba al que Yo envíe, a Mí me recibe, y el que me reciba a Mí, recibe al que me ha enviado.»

Pasos paralelos de los Evangelios según: Mt 10,24. Lc 6,40.

 

Viernes 8 de mayo de 2020

Evangelio según Juan 14,1-6

 

Las rutas tuvieron especial importancia en el ministerio de Jesús, en particular la de Galilea hacia Jerusalén, y en la expansión de la Buena Noticia por Palestina, Asia Menor y Grecia. En general los caminos eran estrechos, ya que se hacían para las caravanas, cuyos animales caminaban en fila. Jesús se hace camino para toda la humanidad.

 

«No se turben; crean en Dios y crean también en Mí. En la casa de mi Padre hay muchas habitaciones. De no ser así, no les habría dicho que voy a prepararles un lugar. Y después de ir y prepararles un lugar, volveré para tomarlos conmigo, para que donde Yo esté, estén también ustedes. Para ir a donde Yo voy, ustedes ya conocen el camino.»

Entonces Tomás le dijo: «Señor, nosotros no sabemos adónde vas, ¿cómo vamos a conocer el camino?» Jesús contestó: «Yo soy el Camino, la Verdad y la Vida. Nadie va al Padre sino por Mí.

 

 

Sábado 9 de mayo de 2020

Evangelio según Juan 14,7-14

 

Cuando los artesanos se organizaron en corporaciones, se dio consecuentemente el título de Padre al jefe de cada oficio, mientras a sus compañeros se les llamaba Hijos, igual que la relación de maestro a discípulos se expresaba en términos de padre e hijo.

La autoridad de la que gozaba el título de padre permitió la atribución del mismo a los sacerdotes, profetas, consejeros o visir de los reyes. En la época neotestamentaria era una denominación honorífica reservada a los escribas célebres y a los sabios.

 

Si me conocen a Mí, también conocerán al Padre. Pero ya lo conocen y lo han visto.»

Felipe le dijo: «Señor, muéstranos al Padre, y eso nos basta.» Jesús le respondió: «Hace tanto tiempo que estoy con ustedes, ¿y todavía no me conoces, Felipe? El que me ve a Mí ve al Padre. ¿Cómo es que dices: Muéstranos al Padre? ¿No crees que Yo estoy en el Padre y que el Padre está en Mí? Cuando les enseño, esto no viene de Mí, sino que el Padre, que permanece en Mí, hace sus propias obras.

Yo estoy en el Padre y el Padre está en Mí. Créanme en esto; o si no, créanlo por las obras mismas. En verdad les digo: El que crea en Mí hará las mismas obras que Yo hago y, como ahora voy al Padre, las hará aún mayores. Todo lo que pidan en mi Nombre lo haré, de manera que el Padre sea glorificado en su Hijo. Y también haré lo que me pidan invocando mi Nombre.

Del 10 al 16 de mayo 2020

Del 10 al 16 de mayo 2020

Quinta semana de Pascua

 

En esta semana sigue la lectura del Evangelio según Juan. La lectura del domingo es orientadora, e ilumina todos los evangelios de la semana presentando el pasaje de Jesús donde se identifica con el Padre. “Mi Padre e yo somos una misma cosa”. Así mismo toda la humanidad es hija y estirpe divina.

 

El Texto del día lunes nos presenta el amor, como medida de la aceptación de la palabra de Jesús, como la puerta de entrada del Padre y el anuncio del Espíritu para completar su obra de salvación y nos da la plenitud de la paz. Quienes siguen a Jesús son personas amadas por el Padre porque llenas del amor de su Hijo. Siguen los temas de la paz, los frutos de la vid, la elección de los discípulos de parte de Jesús.   


 

Domingo 10 de mayo de 2020

Evangelio según Juan 14,1-12

 

El lugar del Padre, según la creencia hebrea, es el Reino de los cielos, la cumbre de la vida humana y de la fe en el Dios de la vida representado por Jesús en la tierra.

 

«No se turben; crean en Dios y crean también en mí.

En la casa de mi Padre hay muchas habitaciones. De no ser así, no les habría dicho que voy a prepararles un lugar.

Y después de ir y prepararles un lugar, volveré para tomarlos conmigo, para que donde yo esté, estén también ustedes. Para ir a donde yo voy, ustedes ya conocen el camino.»

Entonces Tomás le dijo: «Señor, nosotros no sabemos adónde vas, ¿cómo vamos a conocer el camino?»

Jesús contestó: «Yo soy el Camino, la Verdad y la Vida. Nadie va al Padre sino por mí.

Si me conocen a mí, también conocerán al Padre. Pero ya lo conocen y lo han visto.»

Felipe le dijo: «Señor, muéstranos al Padre, y eso nos basta.» Jesús le respondió: «Hace tanto tiempo que estoy con ustedes, ¿y todavía no me conoces, Felipe? El que me ve a mí ve al Padre. ¿Cómo es que dices: Muéstranos al Padre? ¿No crees que yo estoy en el Padre y que el Padre está en mí? Cuando les enseño, esto no viene de mí, sino que el Padre, que permanece en mí, hace sus propias obras.

Yo estoy en el Padre y el Padre está en mí. Créanme en esto; o si no, créanlo por las obras mismas. En verdad les digo: El que crea en mí hará las mismas obras que yo hago y, como ahora voy al Padre, las hará aún mayores.

 

 

Lunes 11 de mayo de 2020

Evangelio según Juan 14,21-26

 

El mundo representa el universo entero, creado y gobernado por Dios, cuya estructura y elementos son inteligibles, designa el primer lugar del universo, el conjunto del mundo creado por Dios, al principio, por la actividad del verbo. Es el mundo en que el hombre nace, permanece, sufre, enriquece, y se afana, por el que se apasiona y se deja envolver. El mundo del que habla Jesús es él del Espíritu.

 

El que guarda mis mandamientos después de recibirlos, ése es el que me ama. El que me ama a Mí será amado por mi Padre, y Yo también lo amaré y me manifestaré a Él.»

Judas, no el Iscariote, le preguntó: «Señor, ¿por qué hablas de mostrarte a nosotros y no al mundo?» Jesús le respondió: «Si alguien me ama, guardará mis palabras, y mi Padre lo amará. Entonces vendremos a él para poner nuestra morada en él. El que no me ama no guarda mis palabras; pero el mensaje que escuchan no es mío, sino del Padre que me ha enviado.

Les he dicho todo esto mientras estaba con ustedes. En adelante el Espíritu Santo, el Intérprete que el Padre les va a enviar en mi Nombre, les enseñará todas las cosas y les recordará todo lo que yo les he dicho.

 

Martes 12 de mayo de 2020

Evangelio según Juan 14,27-31a

 

La paz, shalom, es la plenitud de la vida humana. No es sólo ausencia de guerra sino la paz interior llena de justicia y amor. Para los judíos consistía en abundancia de bienes materiales, de hijos y de la sabiduría de la Ley.

 

Les dejo la paz, les doy mi paz. La paz que yo les doy no es como la que da el mundo. Que no haya en ustedes angustia ni miedo. Saben que les dije: Me voy, pero volveré a ustedes. Si me amaran, se alegrarían de que me vaya al Padre, pues el Padre es más grande que Yo.

Les he dicho estas cosas ahora, antes de que sucedan, para que cuando sucedan ustedes crean. Ya no hablaré mucho más con ustedes, pues se está acercando el príncipe de este mundo. En mí no encontrará nada suyo, pero con esto sabrá el mundo que Yo amo al Padre y que hago lo que el Padre me ha encomendado hacer. 

 

Miércoles 13 de mayo de 2020

Evangelio según Juan 15,1-8

 

La viña representaba el pueblo de Israel, quien solamente podía fructificar cuando estaba dentro del plan establecido por Yhaveh. Ahora Jesús se hace vid verdadera, o sea, con propiedades divinas, eternas. Solo en él está la verdadera vida, el camino auténtico de salvación y liberación.

 

«Yo soy la Vid Verdadera y mi Padre es el Labrador. Toda rama que no da fruto en mí la corta. Y todo sarmiento que da fruto lo limpia para que dé más fruto.

Ustedes ya están limpios gracias a la palabra que les he anunciado, pero permanezcan en mí como yo permanezco en ustedes. Un sarmiento no puede producir fruto por sí mismo si no permanece unido a la vid; tampoco ustedes pueden producir fruto si no permanecen en mí.

Yo soy la vid y ustedes los sarmientos. El que permanece en Mí y Yo en él, ése da mucho fruto, pero sin Mí no pueden hacer nada. Al que no permanece en Mí lo tiran y se seca; como a los sarmientos, que los amontonan, se echan al fuego y se queman.

 

Mientras ustedes permanezcan en mí y mis palabras permanezcan en ustedes, pidan lo que quieran y lo conseguirán. Mi Padre es glorificado cuando ustedes producen abundantes frutos: entonces pasan a ser discípulos míos.

 

Paso paralelo en el Evangelio según: Mt 15,13.

 

Jueves 14 de mayo de 2020

Evangelio según Juan 15,9-11

 

Los mandamientos de Jesús se resumen en el amor. Es la síntesis de las leyes y los profetas: Amar a Dios y al prójimo como a uno mismo y elevada a su máxima expresión con el amor de Jesús para con nosotros, demostrado con su pasión y muerte en la Cruz.     

 

Como el Padre me amó, así también los he amado Yo: permanezcan en mi amor. Si cumplen mis mandamientos, permanecerán en mi amor, como Yo he cumplido los mandamientos de mi Padre y permanezco en su amor. Les he dicho todas estas cosas para que mi alegría esté en ustedes y su alegría sea completa.

 

 

Viernes 15 de mayo de 2020

Evangelio según Juan 15,12-17

 

El de hoy es continuación del tema del Evangelio de ayer. Aquí Jesús explicita el amor cristiano por excelencia que es la imitación de su mismo y supremo amor:Ámense los unos a los otros como yo los he amado”.

 

Este es mi mandamiento: que se amen unos a otros como Yo los he amado. No hay amor más grande que dar la vida por sus amigos, y son ustedes mis amigos si cumplen lo que les mando. Ya no les llamo servidores, porque un servidor no sabe lo que hace su patrón. Los llamo amigos, porque les he dado a conocer todo lo que aprendí de mi Padre.

Ustedes no me eligieron a Mí; he sido Yo quien los eligió a ustedes y los preparé para que vayan y den fruto, y ese fruto permanezca. Así es como el Padre les concederá todo lo que le pidan en mi Nombre.

Ámense los unos a los otros: esto es lo que les mando.

 

Sábado 16 de mayo de 2020

Evangelio según Juan 15,18-21

 

La determinación al seguimiento de Jesús implica un camino difícil, pero de plenitud. Es un camino que convierte la actitud comodista, de la sociedad humana, en una actitud de entrega y sacrificio que molesta a la mayoría y por eso no es aceptada y es obstaculizada.

Si el mundo los odia, sepan que antes me odió a Mí. No sería lo mismo si ustedes fueran del mundo, pues el mundo ama lo que es suyo. Pero ustedes no son del mundo, sino que yo los elegí de en medio del mundo, y por eso el mundo los odia. Acuérdense de lo que les dije: el servidor no es más que su patrón. Si a Mí me han perseguido, también los perseguirán a ustedes. ¿Acaso acogieron mi enseñanza? ¿Cómo, pues, acogerían la de ustedes?

Les harán todo esto por causa de mi nombre, porque no conocen al que me envió.

Paso paralelo del Evangelio según: Mt 10,21-24.

 

Del 17 al 23 de mayo 2020

Del 17 al 23 de mayo 2020

Sexta semana de Pascua

 

El Evangelio según Juan de este domingo trata de transmitir a los discípulos que al observar los mandamientos de Jesús Él vive en nosotros.

 

En las lecturas evangélicas de esta última semana de Pascua se continúa el Evangelio según Juan, en los capítulos 15 y 16. Son los que preceden la oración solemne de Jesús, antes de su pasión y muerte.

En esos textos va la proclamación más sublime del amor de Jesús para con nosotros. “Este es mi mandamiento: que se amen los unos a los otros como yo los he amado”. Jesús llama a sus seguidores amigos, les anuncia persecuciones y se despide de ellos prometiendo el Espíritu Consolador, después de su salida de este mundo, para fortalecer la fe de los cristianos y su presencia viva entre nosotros.


Domingo 17 de mayo de 2020

Evangelio según Juan 14,15-21

 

Jesús alimenta la fe de los discípulos asegurándole que quienes lo aman poseerán el “Espíritu de Verdad” que es la presencia viva de Jesús que es la plenitud de la Ley.

 

Si ustedes me aman, guardarán mis mandamientos,  

y yo rogaré al Padre y les dará otro Protector que permanecerá siempre con ustedes, el Espíritu de Verdad, a quien el mundo no puede recibir, porque no lo ve ni lo conoce. Pero ustedes lo conocen, porque está con ustedes y permanecerá en ustedes.

No los dejaré huérfanos, sino que volveré a ustedes.

Dentro de poco el mundo ya no me verá, pero ustedes me verán, porque yo vivo y ustedes también vivirán. Aquel día comprenderán que yo estoy en mi Padre y ustedes están en mí y yo en ustedes.

El que guarda mis mandamientos después de recibirlos, ése es el que me ama. El que me ama a mí será amado por mi Padre, y yo también lo amaré y me manifestaré a él.»

 

Lunes 18 de mayo de 2020

Evangelio según Juan 15,26--16,4a

 

Las comunidades judías, sobretodo en la diáspora, eran respetadas por la ley romana hasta el punto de concederle privilegios propios. Los cristianos fueron expulsados de esas primeras comunidades del siglo primero quedando en situaciones precarias.

 

Cuando venga el Protector que les enviaré desde el Padre, por ser él el Espíritu de verdad que procede del Padre, dará testimonio de mí. Y ustedes también darán testimonio de mí, pues han estado conmigo desde el principio.

Les hablo de todo esto para que no se vayan a tambalear. Serán expulsados de las comunidades judías; más aún, se acerca el tiempo en que cualquiera que los mate pensará que está sirviendo a Dios. Y actuarán así porque no conocen ni al Padre ni a mí. Se lo advierto de antemano para que, cuando llegue la hora, recuerden que se lo había dicho.

 

 

Martes 19 de mayo de 2020

Evangelio según Juan 16,5-11

 

El Protector que prometió Jesús, es la presencia activa del Espíritu de Dios entre nosotros, que se hace presente con la fe, actúa en el amor y se consolida en la esperanza.

Pecado se refiere a la violación de lo sagrado, ofensa, lesión o ruptura del vínculo personal con el Dios Vivo.

 

Pero ahora me voy donde Aquel que me envió, y ninguno de ustedes me pregunta adónde voy. Se han llenado de tristeza al oír lo que les dije, pero es verdad lo que les digo: les conviene que yo me vaya, porque mientras yo no me vaya el Protector no vendrá a ustedes. Yo me voy, y es para enviárselo.

Cuando venga él, rebatirá al mundo en lo que toca al pecado, al camino de justicia y al juicio. ¿Qué pecado? Que no creyeron en mí. ¿Qué camino de justicia? Mi partida hacia el Padre, ustedes ya no me verán. ¿Qué juicio? El del príncipe de este mundo: ya ha sido condenado.

 

 

Miércoles 20 de mayo de 2020

Evangelio según Juan 16,12-15

 

Tener Espíritu de la Verdad significa expresar la propia convicción íntima. Un hombre de verdad es un hombre firme y seguro, del cual podemos fiarnos. Acostumbra recorrer caminos transparentes, su vida produce buenos frutos, está compenetrado con la verdad y aporta luz y certeza donde no la hay.

 

Aún tengo muchas cosas que decirles, pero es demasiado para ustedes por ahora. Y cuando venga él, el Espíritu de la Verdad, los guiará en todos los caminos de la verdad.

El no viene con un mensaje propio, sino que les dirá lo que escuchó y les anunciará lo que ha de venir. El tomará de lo mío para revelárselo a ustedes, y yo seré glorificado por él. Todo lo que tiene el Padre es mío. Por eso les he dicho que tomará de lo mío para revelárselo a ustedes.»

Paso paralelo en el Evangelio según: Lc 15,21.

 

Jueves 21 de mayo de 2020

Evangelio según Juan 16,16-20

 

“¿Qué querrá decir con eso: “Dentro de poco ya no me verán y después de otro poco me volverán a ver”? Es el círculo de vida y muerte. Todo tiene un inicio que no termina en el tiempo, sino se vuelve a regenerar en Dios.

 

«Dentro de poco ya no me verán, pero después de otro poco me volverán a ver.»

Algunos discípulos se preguntaban: «¿Qué querrá decir con eso: “Dentro de poco ya no me verán y después de otro poco me volverán a ver”? ¿Y qué significa: “Me voy al Padre”?» Y se preguntaban: « ¿A qué se refiere ese “dentro de poco”? No entendemos lo que quiere decir.»

Jesús se dio cuenta de que querían preguntarle y les dijo: «Ustedes andan discutiendo sobre lo que les dije: “Dentro de poco tiempo no me verán y después de otro poco me volverán a ver”. En verdad les digo que llorarán y se lamentarán, mientras que el mundo se alegrará. Ustedes estarán apenados, pero su tristeza se convertirá en gozo.

 

 

Viernes 22 de mayo 2020 

Juan 16,20-23a

 

La aflicción representa el esfuerzo de cada mujer y hombre para generar nueva vida. La semejanza es la mujer embarazada, que da a luz, o aporta nuevas esperanzas a la humanidad. Una profunda alegría embarga a los dadores de nueva vida.

 

En verdad les digo que llorarán y se lamentarán, mientras que el mundo se alegrará. Ustedes estarán apenados, pero su tristeza se convertirá en gozo.

La mujer se siente afligida cuando está para dar a luz, porque le llega la hora del dolor. Pero después que ha nacido la criatura se olvida de las angustias por su alegría tan grande; piensen: ¡un ser humano ha venido al mundo! Así también ustedes ahora sienten tristeza, pero yo los volveré a ver y su corazón se llenará de alegría, y nadie les podrá arrebatar ese gozo.

Cuando llegue ese día ya no tendrán que preguntarme nada.

Paso paralelo en el Evangelio según: Lc 6,21.

 

Sábado 23 de mayo de 2020

Evangelio según Juan 16,23b-28

 

“Está llegando la hora” en que Jesús se entregará a sí mismo a la muerte para demostrarnos su amor. El amor de Jesús fluye con abundancia a través de la paternidad de Dios conmovido por la muerte ignominiosa de su hijo.

 

En verdad les digo que todo lo que pidan al Padre en mi Nombre se lo concederá. Hasta ahora no han pedido nada en mi Nombre. Pidan y recibirán, así conocerán el gozo completo.

Hasta ahora los he instruido por medio de comparaciones. Pero está llegando la hora en que ya no los instruiré con comparaciones, sino que les hablaré claramente del Padre.

Ese día ustedes pedirán en mi Nombre, y no será necesario que yo los recomiende ante el Padre, pues el Padre mismo los ama, porque ustedes me aman a mí y creen que salí de Dios. Salí del Padre y vine al mundo. Ahora dejo el mundo y vuelvo al Padre.»

24 al 30 de mayo 2020

24 al 30 de mayo 2020

Séptima semana de Pascua

 

Es la última semana del tiempo Pascual, que se inicia con la fiesta de la Ascensión del Señor y con el mandato: Vayan por todo el mundo y anuncien la Buena Nueva a toda la creación. El que crea y se bautice, se salvará; el que se niegue a creer será condenado”.

 

Del lunes al sábado, se retoma el evangelio según Juan como preparación al acontecimiento de la venida de Espíritu. Los temas son: 1. “…ustedes se dispersarán, pero…  “Yo he vencido al mundo” (Jn 16,29-33); 2. Jesús se presenta como Hijo de Dios y digno de ser glorificado con Él; 3. Jesús solicita al Padre la unidad con los que creen el Él, que proteja a sus discípulos porque los va a enviar; 4. Jesús pide al Padre la unidad de los que creerán en Él, y el amor del Padre se extienda a todos los que creerán. Los días viernes y sábado las lecturas están tomadas del último capítulo del Evangelio según Juan y leemos en 21, 15-25 el reclamo de amor a Pedro y la vida del discípulo Juan hasta que Jesús vuelva.


 

Domingo 24 de mteo 28,16-20

 

Los discípulos regresan a Galilea y allí, en el monte indicado por Jesús, allí más cerca de Dios como creían los judíos, Jesús les concede su autoridad para agregar a todos los pueblos a ser seguidores de Jesús. Es el texto final del Evangelio según Mateo con referencia a los evangelios según Marcos y según Juan.

 

Por su parte, los Once discípulos partieron para Galilea, al monte que Jesús les había indicado. Cuando vieron a Jesús, se postraron ante Él, aunque algunos todavía dudaban.

Jesús se acercó y les habló así: «Me ha sido dada toda autoridad en el Cielo y en la tierra. Vayan, pues, y hagan que todos los pueblos sean mis discípulos. Bautícenlos en el Nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, y enséñenles a cumplir todo lo que Yo les he encomendado a ustedes. Yo estoy con ustedes todos los días hasta el fin de la historia.»

 

 

Lunes 25 de junio de 2020

Evangelio según Juan 16,29-33

 

Parábola significa comparación, semejanza, y se refiere a uno de  los métodos de enseñanza de Jesús. Creer no es sólo una actitud de adhesión a una fe sino un compromiso y estilo de vida  que se asume hasta la muerte.

 

Los discípulos le dijeron: «Ahora sí que hablas con claridad, sin usar parábolas. Ahora vemos que lo sabes todo y no hay por qué hacerte preguntas. Ahora creemos que saliste de Dios.» Jesús les respondió: «¿Ustedes dicen que creen?

Está llegando la hora, y ya ha llegado, en que se dispersarán cada uno por su lado y Me dejarán solo. Aunque no estoy solo, pues el Padre está conmigo.

Les he hablado de estas cosas para que tengan paz en Mí. Ustedes encontrarán la persecución en el mundo. Pero, ánimo, Yo he vencido al mundo.»

 

Martes 26 de mayo de 2020

Evangelio según Juan 17,1-11a

 

Dios es el ser espiritual, personal y todopoderoso, que sobrepasa nuestro entendimiento, es Él quien se ha revelado a sí mismo a la humanidad a través de la obra de la creación que se extiende en el tiempo.

Gloria, significa resplandor, fama, ordinariamente el fundamento de la reputación, lo que da peso, lo que impone, lo que confiere importancia. Dar gloria a alguien significa reconocer su importancia, poder, autoridad.

 

Dicho esto, Jesús elevó los ojos al cielo y exclamó: «Padre, ha llegado la hora; ¡glorifica a tu Hijo para que tu Hijo te dé gloria a Ti!

Tú le diste poder sobre todos los mortales y quieres que comunique la vida eterna a todos aquellos que le encomendaste. Y ésta es la vida eterna: conocerte a Ti, único Dios verdadero, y al que Tú has enviado, Jesús, el Cristo.

Yo te he glorificado en la tierra y he terminado la obra que Me habías encomendado. Ahora, Padre, dame junto a Ti la misma Gloria que tenía a tu lado antes que comenzara el mundo.

He manifestado tu Nombre a los hombres: hablo de los que me diste, tomándolos del mundo. Eran tuyos, y Tú me los diste y han guardado tu Palabra. Ahora reconocen que todo aquello que me has dado viene de ti. El mensaje que recibí se lo he entregado y ellos lo han recibido, y reconocen de verdad que Yo he salido de Ti y creen que Tú me has enviado.

Yo ruego por ellos. No ruego por el mundo, sino por los que son tuyos y que Tú me diste —pues todo lo mío es tuyo y todo lo tuyo es mío—; Yo ya he sido glorificado a través de ellos.

Yo ya no estoy más en el mundo, pero ellos se quedan en el mundo, mientras yo vuelvo a Ti.

 

Miércoles 27 de mayo de 2020

Evangelio según Juan 17,11b-19

 

El mundo representa el universo, el cosmos, lugar de habitación del ser humano.

Padre no solo se refiere al progenitor del hijo o la hija, sino también al abuelo, a los padres y los antepasados, al antepasado común de un determinado grupo.

El nombre está ligado a la persona, el nombre es el alma. Es lo que hace perceptible su origen, comportamiento, misión. Dar un nombre es hacer existir, es dominar. Conocer el nombre permite ejercer un poder.

 

Padre Santo, guárdalos en ese Nombre tuyo que a Mí me diste, para que sean uno como nosotros. Cuando estaba con ellos, yo los cuidaba en tu Nombre, pues Tú me los habías encomendado, y ninguno de ellos se perdió, excepto el que llevaba en sí la perdición, pues en esto había de cumplirse la Escritura. Pero ahora que voy a Ti, y estando todavía en el mundo digo estas cosas para que tengan en ellos la plenitud de mi alegría.

Yo les he dado tu mensaje y el mundo los ha odiado porque no son del mundo, como tampoco Yo soy del mundo. No te pido que los saques del mundo, sino que los defiendas del Maligno. Ellos no son del mundo, como tampoco Yo soy del mundo.

Conságralos mediante la verdad: tu Palabra es verdad. Así como Tú me has enviado al mundo, así Yo también los envío al mundo;  por ellos ofrezco el sacrificio, para que también ellos sean consagrados en la verdad.

 

Jueves 28 dún Juan 17,20-26

 

La palabra no es solo expresión de un pensamiento o querer, la realidad misma que designa. Más que un sonido, es una cosa invisible, pero real, como un hálito de vida. Manifiesta el ser de la persona. Por el mal uso de las palabras se conoce al charlatán, al tonto y al malo, cuando calumnian o hieren.

 

No ruego sólo por éstos, sino también por todos aquellos que creerán en Mí por su palabra. Que todos sean uno, como Tú, Padre, estás en Mí y Yo en Ti. Que ellos también sean uno en nosotros, para que el mundo crea que Tú me has enviado.

Yo les he dado la Gloria que Tú me diste, para que sean uno como Nosotros somos uno: Yo en ellos y tú en mí. Así alcanzarán la perfección en la unidad, y el mundo conocerá que Tú me has enviado y que Yo los he amado a ellos como Tú me amas a Mí.

Padre, ya que me los has dado, quiero que estén conmigo donde yo estoy y que contemplen la Gloria que Tú ya me das, porque me amabas antes que comenzara el mundo.

Padre justo, el mundo no te ha conocido, pero Yo te conocía, y éstos a su vez han conocido que Tú me has enviado.

Yo les he dado a conocer tu Nombre y se lo seguiré dando a conocer, para que el amor con que Tú me amas esté en ellos y también Yo esté en ellos.»

 

Viernes 29 de mayo de 2020

Evangelio según Juan 21,15-19

 

La tarea del pastor, consistía en buscar pastos y abrevaderos, también debía defender el rebaño contra las fieras y los ladrones. Iba armado de cayado, porra y honda. Si los animales eran robados o se perdían, este debía pagar una indemnización, si eran comidos por las fieras tenía mostrar los trozos de la carne del animal  para no pagar la multa.

 

Cuando terminaron de comer, Jesús dijo a Simón Pedro: «Simón, hijo de Juan, ¿me amas más que éstos?» Contestó: «Sí, Señor, Tú sabes que te quiero.» Jesús le dijo: «Apacienta mis corderos.»

Le preguntó por segunda vez: «Simón, hijo de Juan, ¿me amas?» Pedro volvió a contestar: «Sí, Señor, Tú sabes que te quiero.» Jesús le dijo: «Cuida de mis ovejas.»

Insistió Jesús por tercera vez: «Simón Pedro, hijo de Juan, ¿me quieres?» Pedro se puso triste al ver que Jesús le preguntaba por tercera vez si lo quería y le contestó: «Señor, Tú lo sabes todo, Tú sabes que te quiero.» Entonces Jesús le dijo: «Apacienta mis ovejas.

En verdad, cuando eras joven, tú mismo te ponías el cinturón e ibas a donde querías. Pero cuando llegues a viejo, abrirás los brazos y otro te amarrará la cintura y te llevará a donde no quieras.» Jesús lo dijo para que Pedro comprendiera en qué forma iba a morir y dar gloria a Dios. Y añadió: «Sígueme.».

 

 

Sábado 30 de mayo de 2020

Evangelio según Juan 21,20-25

 

Pedro significa, literalmente, “piedra”. San Pedro se llamaba inicialmente Simón, era pescador, fue llamado a orillas del lago de Galilea junto con Andrés su hermano. Fue testigo de momentos como la resurrección de la hija de Jairo, la transfiguración y la agonía de Jesús. Su carácter era entusiasta, seguro de sí mismo, dispuesto al arrepentimiento

 

Pedro miró atrás y vio que lo seguía el discípulo al que Jesús amaba, el que en la cena se había inclinado sobre su pecho y le había preguntado: «Señor, ¿quién es el que te va a entregar?» Al verlo, Pedro preguntó a Jesús: «¿Y qué va a ser de éste?» Jesús le contestó: «Si yo quiero que permanezca hasta mi vuelta, ¿a ti qué te importa? Tú sígueme.»

Por esta razón corrió entre los hermanos el rumor de que aquel discípulo no iba a morir. Pero Jesús no dijo que no iba a morir, sino simplemente: «Si yo quiero que permanezca hasta mi vuelta, ¿a ti qué te importa?»

Este es el mismo discípulo que da testimonio de estas cosas y que las ha escrito aquí, y nosotros sabemos que dice la verdad. Jesús hizo también otras muchas cosas. Si se escribieran una por una, creo que no habría lugar en el mundo para tantos libros.