LOS EVANGELIOS DE MARZO
Los temas de los evangelios del mes de marzo e inicio de abril corresponden al fin del tiempo ordinario con la lectura continua de Marcos, el inicio de la Cuaresma y las primeras cuatro semanas de preparación pascual. Todas las lecturas son escogidas como acompañamiento para el tiempo penitencial, la presentación de Jesús como Mesías y Salvador y la comprensión de la Semana Santa.
Estos son los temas por semanas:
La octava semana del tiempo ordinario inicia el domingo con el evangelio según Lucas con el árbol bueno que da frutos buenos y termina el marte con los evangelios de Marcos sobre el seguimiento de Jesús. Inicia la cuaresma con el evangelio según Mateo que habla de la penitencia y la oración.
En el primer domingo de cuaresma leemos las tentaciones de Jesús al inicio de su misión evangelizadora.
En el Segundo domingo de Cuaresma Mateo nos narra la transfiguración de Jesús o su manifestación como ser extraordinario que nos muestra a Jesús hijo de Dios.
La tercera semana inicia con el Evangelio Juan, donde narra la ira de Jesús por la situación deplorable del Templo, lleno de injusticia y negocios.
La cuarta semana de cuaresma inicia con las parábolas de las misericordias del presentándonos a Jesús el Cristo como el rescatador, a semejanza de la serpiente levantada en el desierto para salvar al pueblo.
En las lecturas semanales de los evangelios se conservó la antigua liturgia sin continuidad de lectura y con el propósito de realzar el camino de purificación y preparación a la muerte y resurrección de Jesús.
2 de al 8 de marzo 2025
Octava semana de Tiempo Ordinario
También los evangelios están muy relacionados con la sabiduría hebrea y Jesús toma de ella para subrayar la necesidad de ponernos en el plan de Dios. Y Mateo, en la perícopa de este domingo, lo expresa a cabalidad. Con la lectura del capítulo 10 del Evangelio según Marcos, de la octava semana del tiempo ordinario, leemos la llamada de Jesús al joven rico y el seguimiento de los discípulos.
Con el miércoles se inicia el tiempo de cuaresma y el evangelio según Mateo nos habla de la necesidad de la purificación, el jueves recuerda a sus discípulos su próxima muerte y el viernes continúa recordando el ayuno para terminar el sábado con la perícopa donde recuerda que Él ha venido a llamar a los pecadores y no a los justos.
Domingo 2 de marzo de 2025
Evangelio según Lucas 6,39-45
El ojo es el órgano de la visión y espejo del alma. Es el principal instrumento del conocimiento (cf. Job 24,15) así pues fuera de los ojos significa “sin saberlo” (cf. Nm 15,24), el hombre del ojo abierto es el vidente (cf. Nm 24,3.15). Lo que no se entiende permanece oculto a los ojos (Lc 19,42).
Jesús les puso también esta comparación: «¿Puede un ciego guiar a otro ciego? Ciertamente caerán ambos en algún hoyo.
El discípulo no está por encima de su maestro, pero si se deja formar, se parecerá a su maestro.
¿Y por qué te fijas en la pelusa que tiene tu hermano en un ojo, si no eres consciente de la viga que tienes en el tuyo? ¿Cómo puedes decir a tu hermano: ‘’Hermano, deja que te saque la pelusa que tienes en el ojo’’, si tú no ves la viga en el tuyo? Hipócrita, saca primero la viga de tu propio ojo para que veas con claridad, y entonces sacarás la pelusa del ojo de tu hermano.
No hay árbol bueno que dé frutos malos, ni tampoco árbol malo que dé frutos buenos. Cada árbol se conoce por sus frutos. No se recogen higos de los espinos ni se sacan uvas de las zarzas. Así, el hombre bueno saca cosas buenas del tesoro que tiene en su corazón, mientras que el malo, de su fondo malo saca cosas malas. La boca habla de lo que está lleno el corazón.
Pasajes paralelos en los Evangelios Según: Mt 15,14; 10,24-25; 12,33-35. Jn 13,16; 15,20.
Lunes 3 de marzo de 2025
Evangelio según Marcos 10,17-27
El término maestro, se refiere al propietario o patrono, así como también es un título deferente utilizado para dirigirse a alguien.
Jesús estaba a punto de partir, cuando un hombre corrió a su encuentro, se arrodilló delante de él y le preguntó: «Maestro bueno, ¿qué tengo que hacer para conseguir la vida eterna?»
Jesús le dijo: «¿Por qué me llamas bueno? Nadie es bueno, sino sólo Dios.
Ya conoces los mandamientos: No mates, no cometas adulterio, no robes, no digas cosas falsas de tu hermano, no seas injusto, honra a tu padre y a tu madre.» El hombre le contestó: «Maestro, todo eso lo he practicado desde muy joven.»
Jesús fijó su mirada en él, le tomó cariño y le dijo: «Sólo te falta una cosa: vete, vende todo lo que tienes y reparte el dinero entre los pobres, y tendrás un tesoro en el Cielo. Después, ven y sígueme.» Al oír esto se desanimó totalmente, pues era un hombre muy rico, y se fue triste.
Entonces Jesús paseó su mirada sobre sus discípulos y les dijo: «¡Qué difícilmente entrarán en el Reino de Dios los que tienen riquezas!» Los discípulos se sorprendieron al oír estas palabras, pero Jesús insistió: «Hijos, ¡qué difícil es entrar en el Reino de Dios! Es más fácil para un camello pasar por el ojo de una aguja que para un rico entrar en el Reino de Dios.»
Ellos se asombraron todavía más y comentaban: «Entonces, ¿quién podrá salvarse?» Jesús los miró fijamente y les dijo: «Para los hombres es imposible, pero no para Dios, porque para Dios todo es posible.»
Pasos paralelos en los Evangelios según: Mt 19,16-30. Lc 18,18-30.
Marte 4 de marzo de 2025
Evangelio según Marcos 10,28-31
El término Evangelio designa la recompensa por el anuncio de una victoria, de una buena noticia, la victoria sobre el enemigo. Escatológicamente significa anunciar la venida de la salvación
Entonces Pedro le dijo: «Nosotros lo hemos dejado todo para seguirte.» Y Jesús contestó: «En verdad les digo: Ninguno que haya dejado casa, hermanos, hermanas, madre, padre, hijos o campos por mi causa y por el Evangelio quedará sin recompensa. Pues, aun con persecuciones, recibirá cien veces más en la presente vida en casas, hermanos, hermanas, hijos y campos, y en el mundo venidero la vida eterna. Entonces muchos que ahora son primeros serán últimos, y los que son ahora últimos serán primeros.»
Pasos paralelos en los Evangelios según: Mt 19,27; 22,38. Lc 22,28; 13,30.
Miércoles 5 de marzo de 2025
Miércoles de ceniza
Iniciamos el principal período litúrgico del año, en preparación a los días santos del supremo sacrificio de Jesús: su pasión y cruz, y su vivencia plenamente culminada en la resurrección. Es la celebración pascual judía, para Jesús y sus discípulos, fiesta de la liberación de la esclavitud de Egipto y para nosotros, es la celebración de la Cena del Señor, memorial de su pasión, muerte y resurrección.
Evangelio según Mateo 6,1-6,16-18
Los tres elementos que sustentan la vida piadosa de un judío son: la limosna, el ayuno y la oración. Son tres dimensiones de la fe hacia Dios (la oración), de respeto de nuestro ser hijos de Dios (el ayuno) y el amor hacia el prójimo (la limosna).
Guárdense de las buenas acciones hechas a la vista de todos, a fin de que todos las aprecien. Pues en ese caso, no les quedaría premio alguno que esperar de su Padre que está en el cielo. Cuando ayudes a un necesitado, no lo publiques al son de trompetas; no imites a los que dan espectáculo en las sinagogas y en las calles, para que los hombres los alaben. Yo se lo digo: ellos han recibido ya su premio.
Tú, cuando ayudes a un necesitado, ni siquiera tu mano izquierda debe saber lo que hace la derecha: tu limosna quedará en secreto. Y tu Padre, que ve en lo secreto, te premiará.
Cuando ustedes recen, no imiten a los que dan espectáculo; les gusta orar de pie en las sinagogas y en las esquinas de las plazas, para que la gente los vea. Yo se lo digo: ellos han recibido ya su premio. Pero tú, cuando reces, entra en tu pieza, cierra la puerta y ora a tu Padre que está allí, a solas contigo. Y tu Padre, que ve en lo secreto, te premiará.
Cuando pidan a Dios, no imiten a los paganos con sus letanías interminables: ellos creen que un bombardeo de palabras hará que se los oiga. No hagan como ellos, pues antes de que ustedes pidan, su Padre ya sabe lo que necesitan.
Paso paralelo en el Evangelio según: Lc 16,14-15.
Jueves 6 de marzo de 2025
Evangelio según Lucas 9,22-25
Los tres grupos que condenaron a Jesús fueron: las autoridades judías del Sanedrín, los sacerdotes de alto rango que negociaban con las autoridades romanas el puesto de sumo sacerdote, y los maestros o escribas de la ley que tenían esclavizado el pueblos con prescripciones legales insoportables.
Y les decía: «El Hijo del Hombre tiene que sufrir mucho y ser rechazado por las autoridades judías, por los jefes de los sacerdotes y por los maestros de la Ley. Lo condenarán a muerte, pero tres días después resucitará.»
También Jesús decía a toda la gente: «Si alguno quiere seguirme, que se niegue a sí mismo, que cargue con su cruz de cada día y que me siga. Les digo: el que quiera salvarse a sí mismo, se perderá; y el que pierda su vida por causa mía, se salvará. ¿De qué le sirve al hombre ganar el mundo entero si se pierde o se disminuye a sí mismo?
Pasos paralelos en los Evangelios según: Mt 16,21; 24-27. Mc 8,31;34-38.
Viernes 7 de marzo de 2025
Evangelio según Mateo 9,14-15
El ayuno formaba parte de los ritos de penitencia y de duelo. Originalmente sólo se sabía de un día fijo de ayuno, conocido como el día de las expiaciones: esta era una ceremonia para pedir perdón a Dios por lo que habían hecho mal.
Después del exilio, se instituyeron cuatro días de ayuno en memoria de las desgracias de la nación. Además se proclamaban días de ayuno en situaciones críticas nacionales o locales.
Entonces se le acercaron los discípulos de Juan y le preguntaron: «Nosotros y los fariseos ayunamos en muchas ocasiones, ¿por qué tus discípulos no ayunan?»
Jesús les contestó: «¿Quieren ustedes que los compañeros del novio estén de duelo mientras el novio está con ellos? Llegará el tiempo en que el novio les será quitado; entonces ayunarán.
Pasos paralelos en los Evangelios según: Mc 2,18-22. Lc 5,33-39.
Sábado 8 de marzo de 2025
Evangelio según Lucas 5,27-32
Los romanos recaudaban dos clases de impuestos directos: Un impuesto sobre bienes raíces, parte en especies y parte en metálico, y otro como peaje por el paso de personas y mercancía.
Con ese segundo impuesto construían carreteras y hacia el mantenimiento de las existentes facilitando una gran y rápida movilidad en todo el Imperio.
Al salir, Jesús vio a un cobrador de impuestos, llamado Leví, que estaba sentado en el puesto donde cobraba. Jesús le dijo: «Sígueme.» Leví se levantó, lo dejó todo y empezó a seguirlo.
Leví le ofreció un gran banquete en su casa, y con ellos se sentaron a la mesa un buen número de cobradores de impuestos y gente de toda clase. Al ver esto, los fariseos y los maestros de la Ley expresaban su descontento en medio de los discípulos de Jesús: «¿Cómo es que ustedes comen y beben con los cobradores de impuestos y con personas malas?»
Pero Jesús tomó la palabra y les dijo: «No son las personas sanas las que necesitan médico, sino las enfermas. No he venido para llamar a los buenos, sino para invitar a los pecadores a que se arrepientan.»
Pasos paralelos en los Evangelios según: Mt 9,9-12. Mc 2,13-17.
Semana del 9 al 15 de marzo 2025
Primera semana de Cuaresma
Podemos sintetizar el camino de la cuaresma en estos cuatro verbos del texto evangélico según Marcos: Se ha cumplido el tiempo, está cerca el reino de Dios, renuncien a su mal camino y crean en la buena noticia.
Decía Jesús: «El tiempo se ha cumplido, el Reino de Dios está cerca. Renuncien a su mal camino y crean en la Buena Nueva.» (Mc 1,15).
Es el tiempo establecido por Dios, según su plan, es él esperado por los creyentes en función de vida a través de la fe en la Buena noticia del Reino de Dios.
Los evangelios de la semana nos presentan propuestas de cambios y salvación. El lunes está el juicio final que será sobre el amor hacia el prójimo, el martes la oración del Padre nuestro, el miércoles la necesidad de la conversión, el jueves la oración realizada con perseverancia, el viernes el respeto a los demás por ser hijos de Dios y el sábado el límite del amor es el amor hacia los enemigos.
Domingo 9 de marzo de 2025
Evangelio según Lucas 4,1-13
La tradición señala como lugar de las tentaciones la montaña llamada Jebel Qarantal (el monte de las cuarentenas), que dominaba a occidente la llanura de Jericó.
Galilea era ya una provincia romana, que comprendía todo lo que en aquel entonces fue Palestina septentrional, al oeste del río Jordán y el lago Tiberíades. En general, la región es montañosa y se divide geográficamente en Galilea superior, al norte, y Galilea inferior, al sur.
Los picos de Galilea superior alcanzan altitudes cercanas a los 914 m, aunque el Hare Meron se eleva hasta los 1.208 m de altura, el terreno en el sur está más nivelado.
La región cuenta con suficientes recursos hídricos: las áreas montañosas están cubiertas de arbustos, y se cultivan cereales en las grandes llanuras. Galilea superior fue famosa durante mucho tiempo por el cultivo de olivos y vides.
Jesús volvió de las orillas del Jordán lleno del Espíritu Santo y se dejó guiar por el Espíritu a través del desierto, donde fue tentado por el demonio durante cuarenta días. En todo ese tiempo no comió nada, y al final sintió hambre. Entonces el diablo le dijo: «Si eres Hijo de Dios, manda a esta piedra que se convierta en pan.»
Jesús le contestó: «Dice la Escritura: El hombre no vive solamente de pan.»
Lo llevó después el diablo a un lugar más alto, le mostró en un instante todas las naciones del mundo y le dijo: «Te daré poder sobre estos pueblos, y sus riquezas serán tuyas, porque me las han entregado a mí y yo las doy a quien quiero. Si te arrodillas y me adoras, todo será tuyo.» Jesús le replicó: «La Escritura dice: Adorarás al Señor tu Dios y a él sólo servirás.»
A continuación, el diablo lo llevó a Jerusalén y lo puso en la muralla más alta del Templo, diciéndole: «Si tú eres Hijo de Dios, tírate de aquí abajo, pues dice la Escritura: Dios ordenará a sus ángeles que te protejan; y también: Ellos te llevarán en sus manos, para que tu pie no tropiece en ninguna piedra.» Jesús le replicó: «También dice la Escritura: No tentarás al Señor tu Dios.»
Al ver el diablo que había agotado todas las formas de tentación, se alejó de Jesús, a la espera de otra oportunidad.
Pasos paralelos en los Evangelios según: Mt 4,1-11. Mc 1,1213.
Lunes 10 de marzo de 2025
Evangelio según Mateo 25,31-46
Las cabras o el ganado cabrío, eran animales cuya carne era apreciada en los banquetes, sobre todo la del cabrito, eran ofrecidos en los sacrificios, y formaban parte del ritual del día de las expiaciones. Se tomaba leche de cabra; las pieles vueltas servían de odres y el pelo se utilizaba para la fabricación de tiendas.
El carnero y la oveja encuentran su sustento en los prados comunes situados cerca de las aglomeraciones; en verano lo llevan a la estepa. Constituye así mismo una de las víctimas más importantes para los sacrificios, se ofrecían sobretodo carneros y corderos machos. Daba lana, vestido de piel, carne y leche.
Su esquileo era acompañado de fiestas, al igual que la cosecha. La oveja era incapaz de defenderse ante el peligro y era obediente al pastor.
Cuando el Hijo del Hombre venga en su gloria rodeado de todos sus ángeles, se sentará en el trono de gloria, que es suyo. Todas las naciones serán llevadas a su presencia, y separará a unos de otros, al igual que el pastor separa las ovejas de los chivos. Colocará a las ovejas a su derecha y a los chivos a su izquierda
Entonces el Rey dirá a los que están a su derecha: «Vengan, benditos de mi Padre, y tomen posesión del reino que ha sido preparado para ustedes desde el principio del mundo Porque tuve hambre y ustedes me dieron de comer; tuve sed y ustedes me dieron de beber. Fui forastero y ustedes me recibieron en su casa. Anduve sin ropas y me vistieron. Estuve enfermo y fueron a visitarme. Estuve en la cárcel y me fueron a ver.»
Entonces los justos dirán: «Señor, ¿cuándo te vimos hambriento y te dimos de comer, o sediento y te dimos de beber? ¿Cuándo te vimos forastero y te recibimos, o sin ropa y te vestimos? ¿Cuándo te vimos enfermo o en la cárcel y fuimos a verte El Rey responderá: «En verdad les digo que, cuando lo hicieron con alguno de los más pequeños de estos mis hermanos, me lo hicieron a mí.»
Dirá después a los que estén a la izquierda: «¡Malditos, aléjense de mí y vayan al fuego eterno, que ha sido preparado para el diablo y para sus ángeles! Porque tuve hambre y ustedes no me dieron de comer; tuve sed y no me dieron de beber; era forastero y no me recibieron en su casa; estaba sin ropa y no me vistieron; estuve enfermo y encarcelado y no me visitaron.»
Estos preguntarán también: «Señor, ¿cuándo te vimos hambriento o sediento, desnudo o forastero, enfermo o encarcelado, y no te ayudamos?» El Rey les responderá: «En verdad les digo: siempre que no lo hicieron con alguno de estos más pequeños, ustedes dejaron de hacérmelo a mí
Y éstos irán a un suplicio eterno, y los buenos a la vida eterna.»
Martes 11 de marzo de 2025
Evangelio según Mateo 6,7-15
El Padre Nuestro ciertamente se rezaba en las primeras comunidades cristianas. No sabemos el lugar donde Jesús enseñó esta oración a sus discípulos, pero una antigua tradición lo ubica en el monte de los Olivos, cerca del lugar donde la tradición dice que Jesús ascendió a los cielos.
La gruta del Padre Nuestro está ahora atendidas por las hermanas carmelitas.
Cuando pidan a Dios, no imiten a los paganos con sus letanías interminables: ellos creen que un bombardeo de palabras hará que se los oiga. No hagan como ellos, pues antes de que ustedes pidan, su Padre ya sabe lo que necesitan.
Ustedes, pues, recen así: Padre nuestro, que estás en el Cielo, 9 santificado sea tu Nombre, venga tu Reino, 10 hágase tu voluntad así en la tierra como en el Cielo. Danos hoy el pan que nos corresponde, y perdona nuestras deudas, 12 como también nosotros perdonamos a nuestros deudores; y no nos dejes caer en la tentación, 13 sino líbranos del Maligno.
Porque si ustedes perdonan a los hombres sus ofensas, también el Padre celestial les perdonará a ustedes Pero si ustedes no perdonan a los demás, tampoco el Padre les perdonará a ustedes.
Paso paralelo del evangelio según: Lc 11,1-4.
Miércoles 12 de marzo de 2025
Evangelio Según Lucas 11,29-32
La palabra multitud aparece en la escritura con un término griego “óklos”, que indica una aglomeración de gente, pero no en los términos que entendemos ahora: El texto hace referencia a un libro del Primer Testamento, la novela de Jonás, escrita en el tercer siglo a.C., en una época de apertura del pueblo de Israel hacia las naciones extranjeras.
Aumentaba la multitud por la gente que llegaba y Jesús empezó a decir: «La gente de este tiempo es gente mala. Piden una señal, pero no tendrán más señal que la señal de Jonás Porque así como Jonás fue una señal para los habitantes de Nínive, de igual manera el Hijo del Hombre será una señal para esta generación. La reina del Sur resucitará en el día del Juicio junto con la gente de hoy y los acusará, porque ella vino desde los confines de la tierra para escuchar la sabiduría de Salomón, y aquí tienen ustedes mucho más que Salomón. Los habitantes de Nínive resucitarán en el día del Juicio junto con la gente de hoy y los acusarán, porque ellos se convirtieron con la predicación de Jonás, y aquí ustedes tienen mucho más que Jonás.
Paso paralelo del evangelio según: Mt 12,38-42.
Jueves 13 de marzo de 2025
Evangelio según Mateo 7,7-12
Cuando se habla de la Ley y los Profetas, se indica todos los libros del Primer Testamento, del canon masorético, que sustentan y abre el camino a las enseñanzas de Jesús.
Pidan y se les dará; busquen y hallarán; llamen y se les abrirá la puerta. Porque el que pide, recibe; el que busca, encuentra; y se abrirá la puerta al que llama. ¿Acaso alguno de ustedes daría a su hijo una piedra cuando le pide pan? ¿O le daría una culebra cuando le pide un pescado? Pues si ustedes, que son malos, saben dar cosas buenas a sus hijos, ¡con cuánta mayor razón el Padre de ustedes, que está en el Cielo, dará cosas buenas a los que se las pidan!
Todo lo que ustedes desearían de los demás, háganlo con ellos: ahí está toda la Ley y los Profetas.
Pasos paralelos de los evangelios según: Lc 11,9-13; 18,1-8. Mc 11,24.
Viernes 14 de marzo de 2025
Evangelio según Mateo 5,20-26
El tribunal, era el estrado semicircular donde estaban sentados los magistrados romanos para impartir justicia, cuya competencia se extendía a los delitos definidos por la ley.
El tribunal del Emperador era de apelación para los ciudadanos romanos. En las provincias, los pueblos con derecho del peregrino conservaban sus tribunales propios, mientras que el gobernador sólo se ocupaba de los asuntos relativos a los ciudadanos romanos o de los homicidios.
Yo se lo digo: si no se proponen algo más perfecto que lo de los fariseos, o de los maestros de la Ley, ustedes no pueden entrar en el Reino de los Cielos.
Ustedes han escuchado lo que se dijo a sus antepasados: «No matarás; el homicida tendrá que enfrentarse a un juicio.» Pero yo les digo: Si uno se enoja con su hermano, es cosa que merece juicio. El que ha insultado a su hermano, merece ser llevado ante el Tribunal Supremo; si lo ha tratado de renegado de la fe, merece ser arrojado al fuego del infierno. Por eso, si tú estás para presentar tu ofrenda en el altar, y te acuerdas de que tu hermano tiene algo contra ti, deja allí mismo tu ofrenda ante el altar, y vete antes a hacer las paces con tu hermano; después vuelve y presenta tu ofrenda
Trata de llegar a un acuerdo con tu adversario mientras van todavía de camino al juicio. ¿O prefieres que te entregue al juez, y el juez a los guardias, que te encerrarán en la cárcel? En verdad te digo: no saldrás de allí hasta que hayas pagado hasta el último centavo.
Pasos paralelos de los evangelios según: Mc: 11,25. Lc 12,58-59.
Sábado 15 de marzo de 2025
Evangelio según Mateo 5,43-48
Los Cielos, en el mundo hebreo, indican el lugar de la presencia original y definitiva de Dios, y la Paternidad universal de Yahveh-Elohim.
Ustedes han oído que se dijo: «Amarás a tu prójimo y no harás amistad con tu enemigo Pero yo les digo: Amen a sus enemigos y recen por sus perseguidores, para que así sean hijos de su Padre que está en los Cielos. Porque él hace brillar su sol sobre malos y buenos, y envía la lluvia sobre justos y pecadores.
Si ustedes aman solamente a quienes los aman, ¿qué mérito tiene? También los cobradores de impuestos lo hacen. Y si saludan sólo a sus amigos, ¿qué tiene de especial? También los paganos se comportan así. Por su parte, sean ustedes perfectos como es perfecto el Padre de ustedes que está en el Cielo.
Paso paralelo del evangelio según: Lc 6,27-36.
Semana del 16 al 22 de marzo 2025
Segunda semana de Cuaresma
La segunda semana de cuaresma inicia con la perícopa evangélica donde se presenta la sintonía de Jesús con el padre de la Ley, Moisés, y con el padre del profetismo, Elías en la misma tienda. Allí se coloca a Jesús en el mismo corazón de la religión judía y de la historia de la salvación.
Es importante esforzarnos por adquirir, en estos días de la cuaresma, la razón de nuestra fe y de nuestras obras.
Los evangelios de la semana hablan de la compasión como estilo de vida, del conocimiento de la ley, del camino de la cruz, de la justicia de Dios, de la viña del Señor que representa al pueblo de Israel que desechó al Señor y a los hijos pródigos en busca de su redención.
En esta semana tenemos una gran riqueza de textos evangélicos con temas centrados en las realidades más esenciales de la vida.
Domingo 16 de marzo de 2025
Evangelio según Lucas 9, 28-36
Las tiendas representan las viviendas de los pastores nómadas y seminómadas, como eran los patriarcas que llegaron a la tierra de Canaán. Las cubiertas de las tiendas eran normalmente tejidas con pelos de cabra, con los que tenían un tono oscuro. Se las fijaban mediante cuerdas y estacas.
La transfiguración consiste en la aparición de un ser bajo una forma distinta de la propia. El término se aplica tanto a seres celestiales que aparecen bajo forma de humanos como a los mortales que asumen semblanzas divinas.
Ocho días después de estos discursos, Jesús llevó consigo a Pedro, a Juan y a Santiago, y subió al monte a orar. Y mientras estaba orando, su cara cambió de aspecto y su ropa se volvió de una blancura fulgurante. Dos hombres, que eran Moisés y Elías, conversaban con él. Se veían en un estado de gloria y hablaban de su partida, que debía cumplirse en Jerusalén.
Un sueño pesado se había apoderado de Pedro y sus compañeros, pero se despertaron de repente y vieron la gloria de Jesús y a los dos hombres que estaban con él. Como éstos estaban para irse, Pedro dijo a Jesús: «Maestro, ¡qué bueno que estemos aquí! Levantemos tres chozas: una para ti, otra para Moisés y otra para Elías.» Pero no sabía lo que decía.
Estaba todavía hablando, cuan do se formó una nube que los cubrió con su sombra, y al quedar envueltos en la nube se atemorizaron. Pero de la nube llegó una voz que decía: «Este es mi Hijo, mi Elegido; escúchenlo.» Después de oírse estas palabras, Jesús estaba allí solo.
Los discípulos guardaron silencio por aquellos días, y no contaron nada a nadie de lo que habían visto.
Pasos paralelos en los Evangelios según: Mt 17,1-9. Mc 9,2-10.
Lunes 17 de marzo de 2025
Evangelio según Lucas 6,36-38
La compasión es la acción divina por excelencia, que encumbre la esencia misma de Dios.
Compasión o misericordia, jesed en hebreo y éleos en griego. la traducción en griego más cercana al hebreo es splagkna que indica las mismas entrañas del ser humano.
Sean compasivos como es compasivo el Padre de ustedes. No juzguen y no serán juzgados; no condenen y no serán condenados; perdonen y serán perdonados. Den, y se les dará; se les echará en su delantal una medida colmada, apretada y rebosante. Porque con la medida que ustedes midan serán medidos ustedes.»
Pasos paralelos de los evangelios según: Mt 7,1-2. Mc 4,24.
Martes 18 de marzo de 2025
Evangelio según Mateo 23,1-12
Las filacterias, eran bolsitas de piel que contenían copias de cuatro pasajes de la Torah que los judíos llevaban sobre la frente, y en el brazo izquierdo, al menos durante la oración.
Con las filacterias se ponían también un manto terminado en flecos, que llevaba borlas en sus cuatro ángulos, como recuerdo de los mandamientos.
Entonces Jesús habló tanto para el pueblo como para sus discípulos:
«Los maestros de la Ley y los fariseos han ocupado el puesto que dejó Moisés. Hagan y cumplan todo lo que ellos dicen, pero no los imiten, porque ellos enseñan y no practican. Preparan pesadas cargas, muy difíciles de llevar, y las echan sobre las espaldas de la gente, pero ellos ni siquiera levantan un dedo para moverlas. Todo lo hacen para ser vistos por los hombres. Miren esas largas citas de la Ley que llevan en la frente y los largos flecos de su manto. Les gusta ocupar los primeros lugares en los banquetes y los asientos reservados en las sinagogas. Les agrada que los saluden en las plazas y que la gente los llame Maestro.
Lo que es ustedes, no se dejen llamar Maestro, porque no tienen más que un Maestro, y todos ustedes son hermanos. No llamen Padre a nadie en la tierra, porque ustedes tienen un solo Padre, el que está en el Cielo. Tampoco se dejen ustedes llamar Guía, porque ustedes no tienen más Guía que CristoEl más grande entre ustedes se hará el servidor de todos. Porque el que se pone por encima, será humillado, y el que se rebaja, será puesto en alto.
Pasos paralelos de los evangelios según: Mc 12,38-40. Lc 11,39-52: 20,45-57.
Miércoles 19 de marzo de 2025
Evangelio según Mateo 20,17-28
Jerusalén está situada en una meseta cuya altitud oscila entre los 640 y 770 metros sobre el nivel del Mediterráneo, pero para subir a Jerusalén desde Jericó, había que añadir otros 400 metros de desnivel, por la depresión del valle del río Jordán.
La ciudad está rodeada de montañas que la ocultan a la vista del peregrino. Al norte se encuentra el monte Scopus, al sur el Jebel Mukkabir, al este el Monte de los Olivos y al Oeste, Colinas de 850 metros de altura.
Mientras iban subiendo a Jerusalén, Jesús tomó aparte a los Doce y les dijo por el camino: «Ya estamos subiendo a Jerusalén; el Hijo del Hombre va a ser entregado a los jefes de los sacerdotes y a los maestros de la Ley, que lo condenarán a muerte. Ellos lo entregarán a los extranjeros, que se burlarán de él, lo azotarán y lo crucificarán. Pero resucitará al tercer día.» La madre de Santiago y Juan pide los primeros puestos.
Entonces la madre de Santiago y Juan se acercó con sus hijos a Jesús y se arrodilló para pedirle un favor. Jesús le dijo: «¿Qué quieres?» Y ella respondió: «Aquí tienes a mis dos hijos. Asegúrame que, cuando estés en tu reino, se sentarán uno a tu derecha y otro a tu izquierda.
Jesús dijo a los hermanos: «No saben lo que piden. ¿Pueden ustedes beber la copa que yo tengo que beber?» Ellos respondieron: «Podemos.». Jesús replicó: «Ustedes sí beberán mi copa, pero no me corresponde a mí el concederles que se sienten a mi derecha o a mi izquierda. Eso será para quienes el Padre lo haya dispuesto.»
Los otros diez se enojaron con los dos hermanos al oír esto. Jesús los llamó y les dijo: «Ustedes saben que los gobernantes de las naciones actúan como dictadores y los que ocupan cargos abusan de su autoridad. 26 Pero no será así entre ustedes. Al contrario, el que de ustedes quiera ser grande, que se haga el servidor de ustedes, y si alguno de ustedes quiere ser el primero entre ustedes, que se haga el esclavo de todos. Hagan como el Hijo del Hombre, que no vino a ser servido, sino a servir y dar su vida como rescate por muchos.»
Pasos paralelos de los evangelios según: Mc: 10,32-45. Lc 18,31-33; 22,24-27.
Jueves 20 de marzo de 2025
Evangelio según Lucas 16,19-31
Las vestiduras de los ricos eran de lana teñidas con púrpura de Tiro, y el lino se usaba para ropas interiores finas, de Egipto.
Los perros del amo podían comer los trozos de pan con que aquel limpiaba los platos o sus manos, y que luego arrojaba debajo de la mesa.
Había un hombre rico que se vestía con ropa finísima y comía regiamente todos los días. Había también un pobre, llamado Lázaro, todo cubierto de llagas, que estaba tendido a la puerta del rico. 2Hubiera deseado saciarse con lo que caía de la mesa del rico, y hasta los perros venían a lamerle las llagas. Pues bien, murió el pobre y fue llevado por los ángeles al cielo junto a Abraham. También murió el rico, y lo sepultaron.
Estando en el infierno, en medio de los tormentos, el rico levantó los ojos y vio a lo lejos a Abraham y a Lázaro con él en su regazo. Entonces gritó: «Padre Abraham, ten piedad de mí, y manda a Lázaro que moje en agua la punta de su dedo y me refresque la lengua, porque me atormentan estas llamas.»
Abraham le respondió: «Hijo, recuerda que tú recibiste tus bienes durante la vida, mientras que Lázaro recibió males. Ahora él encuentra aquí consuelo y tú, en cambio, tormentos. Además, entre ustedes y nosotros hay un abismo tremendo, de tal manera que los que quieran cruzar desde aquí hasta ustedes no pueden hacerlo, y tampoco lo pueden hacer del lado de ustedes al nuestro.»
El otro replicó: «Entonces te ruego, padre Abraham, que envíes a Lázaro a la casa de mi padre, a mis cinco hermanos: que vaya a darles su testimonio para que no vengan también ellos a parar a este lugar de tormento.» Abraham le contestó: «Tienen a Moisés y a los profetas: que los escuchen.» El rico insistió: «No lo harán, padre Abraham; pero si alguno de entre los muertos fuera donde ellos, se arrepentirían.»
Abraham le replicó: «Si no escuchan a Moisés y a los profetas, aunque resucite uno de entre los muertos, no se convencerán.»
Paso paralelo del evangelio según: Jn 5,46-47
Viernes 21 de marzo de 2025
Evangelio según Mateo 21,33-46
Las viñas se plantaban preferentemente en laderas bien orientadas que se labraban y se quitaban la maleza y las piedras al suelo. Se rodeaban con una cerca para protegerlas del ganado y los animales salvajes.
Unas cabañas o una torre de guardia daban abrigo a los guardianes de la viña. Se procuraba que la cepa fuese de buena calidad.
Los sarmientos se sostenían con palos o bien eran dirigidos hacia las higueras.
La viña representaba el pueblo de Israel.
Escuchen este otro ejemplo: Había un propietario que plantó una viña. La rodeó con una cerca, cavó en ella un lagar y levantó una torre para vigilarla. Después la alquiló a unos labradores y se marchó a un país lejano. Cuando llegó el tiempo de la vendimia, el dueño mandó a sus sirvientes que fueran donde aquellos labradores y cobraran su parte de la cosecha. Pero los labradores tomaron a los enviados, apalearon a uno, mataron a otro y a otro lo apedrearon.
El propietario volvió a enviar a otros servidores más numerosos que la primera vez, pero los trataron de la misma manera.
3Por último envió a su hijo, pensando: “A mi hijo lo respetarán”.Pero los trabajadores, al ver al hijo, se dijeron: “Ese es el heredero. Lo matamos y así nos quedamos con su herencia”. Lo tomaron, pues, lo echaron fuera de la viña y lo mataron. Ahora bien, cuando venga el dueño de la viña, ¿qué hará con esos labradores?» Le contestaron: «Hará morir sin compasión a esa gente tan mala y arrendará la viña a otros labradores que le paguen a su debido tiempo.»
Jesús agregó: «¿No han leído cierta Escritura? Dice así: La piedra que los constructores desecharon llegó a ser la piedra angular; ésa fue la obra del Señor y nos dejó maravillados.
Ahora yo les digo a ustedes: se les quitará el Reino de los Cielos, y será entregado a un pueblo que le hará producir sus frutos.» Y el que caiga sobre esta piedra será hecho pedazos; pero sobre quien ella caiga, lo aplastará.
Al oír estos ejemplos, los jefes de los sacerdotes y los fariseos comprendieron que Jesús se refería a ellos. Hubieran deseado arrestarlo, pero tuvieron miedo del pueblo, que lo consideraba como un profeta.
Pasos paralelos de los evangelios según: Mc: 12,1-12. Lc 20,9-19.
Sábado 22 de marzo de 2025
Evangelio según Lucas 15,1-3.11-32
Los publicanos eran los cobradores de los impuestos del peaje y de las mercancías. Eran considerados pecadores por servir al enemigo o no observar la ley. Decir publicano, pecador, prostituta es semejante que decir impuro.
La parábola era una forma preferida por Jesús para anunciar el Evangelio del reino.
Los publicanos y pecadores se acercaban a Jesús para escucharle. Por esto los fariseos y los maestros de la Ley lo criticaban entre sí: «Este hombre da buena acogida a los pecadores y come con ellos.» 3 Entonces Jesús les dijo esta parábola:
«Había un hombre que tenía dos hijos. El menor dijo a su padre: “Dame la parte de la hacienda que me corresponde.” Y el padre repartió sus bienes entre los dos.
El hijo menor juntó todos sus haberes, y unos días después se fue a un país lejano. Allí malgastó su dinero llevando una vida desordenada. Cuando ya había gastado todo, sobrevino en aquella región una escasez grande y comenzó a pasar necesidad. Fue a buscar trabajo y se puso al servicio de un habitante del lugar, que lo envió a su campo a cuidar cerdos. Hubiera deseado llenarse el estómago con las bellotas que daban a los cerdos, pero nadie se las daba.
Finalmente recapacitó y se dijo: “¡Cuántos asalariados de mi padre tienen pan de sobra, mientras yo aquí me muero de hambre! 1Tengo que hacer algo: volveré donde mi padre y le diré: Padre, he pe cado contra Dios y contra ti. Ya no merezco ser llamado hijo tuyo. Trátame como a uno de tus asalariados.” Se levantó, pues, y se fue donde su padre.
Estaba aún lejos, cuando su padre lo vio y sintió compasión; corrió a echarse a su cuello y lo besó. Entonces el hijo le habló: «Padre, he pecado contra Dios y ante ti. Ya no merezco ser llamado hijo tuyo.» Pero el padre dijo a sus servidores: «¡Rápido! Traigan el mejor vestido y pónganselo. Colóquenle un anillo en el dedo y traigan calzado para sus pies. Traigan el ternero gordo y mátenlo; comamos y hagamos fiesta, porque este hijo mío estaba muerto y ha vuelto a la vida; estaba perdido y lo hemos encontrado.» Y comenzaron la fiesta.
El hijo mayor estaba en el campo. Al volver, cuando se acercaba a la casa, oyó la orquesta y el baile. Llamó a uno de los muchachos y le preguntó qué significaba todo aquello. El le respondió: «Tu hermano ha regresado a casa, y tu padre mandó matar el ternero gordo por haberlo recobrado sano y salvo.»
El hijo mayor se enojó y no quiso entrar. Su padre salió a suplicarle. Pero él le contestó: «Hace tantos años que te sirvo sin haber desobedecido jamás ni una sola de tus órdenes, y a mí nunca me has dado un cabrito para hacer una fiesta con mis amigos. Pero ahora que vuelve ese hijo tuyo que se ha gastado tu dinero con prostitutas, haces matar para él el ternero gordo.»
El padre le dijo: «Hijo, tú estás siempre conmigo y todo lo mío es tuyo. Pero había que hacer fiesta y alegrarse, puesto que tu hermano estaba muerto y ha vuelto a la vida, estaba perdido y ha sido encontrado.»
Paso paralelo del evangelio según: Mt 9,10-13.
Semana del 23 al 29 de marzo 2025
Tercera semana de Cuaresma
La tercera semana inicia con el Evangelio según Juan, donde narra la ira de Jesús por la situación deplorable del Templo, lleno de injusticia y negocios, en cambio de ser el lugar de oración y de justicia por excelencia. Jesús lo purificará con su muerte con una nueva era de la justicia.
Los evangelios de los siguientes días nos muestran el anuncio universal de Jesús, la inmensidad del perdón, la Ley como Palabra de Dios, la presencia del Reino de Dios, el mandamiento máximo del amor a Dios y por reflejo al prójimo, y la fuerza de la oración del humilde.
Domingo 23 de marzo de 2025
Evangelio según Lucas 13,1-9
Siloé cuyo significado es enviada, era una piscina situada intramuros al suroeste de Jerusalén, en la parte baja de la ciudad. Recogía las aguas de la fuente Guijón a través de un canal excavado en la roca del valle del Cedrón.
En ese momento algunos le contaron a Jesús una matanza de galileos. Pilato los había hecho matar en el Templo, mezclando su sangre con la sangre de sus sacrificios.
Jesús les replicó: «¿Creen ustedes que esos galileos eran más pecadores que los demás porque corrieron semejante suerte? Yo les digo que no. Y si ustedes no renuncian a sus caminos, perecerán del mismo modo. Y aquellas dieciocho personas que quedaron aplastadas cuando la torre de Siloé se derrumbó, ¿creen ustedes que eran más culpables que los demás habitantes de Jerusalén? Yo les aseguro que no. Y si ustedes no renuncian a sus caminos, todos perecerán de igual modo.»
Jesús continuó con esta comparación: «Un hombre tenía una higuera que crecía en medio de su viña. Fue a buscar higos, pero no los halló. Dijo entonces al viñador: “Mira, hace tres años que vengo a buscar higos a esta higuera, pero nunca encuentro nada. Córtala. ¿Para qué está consumiendo la tierra inútilmente?” El viñador contestó: “Señor, déjala un año más y mientras tanto cavaré alrededor y le echaré abono. Puede ser que así dé fruto en adelante y, si no, la cortas.”
Pasos paralelos en los Evangelios según: Mt 21,19s. Jn 5,14.
Lunes 24 de marzo de 2025
Evangelio según Lucas 4,24-30
En esta perícopa hay unos cuantos nombres: Elías el profeta del pueblo del tiempo de los reyes del Norte. Sarepta una aldea del territorio de Sidón (ahora Líbano) tierra de paganos. El profeta Eliseo discípulos de Elías y el sirio Naamán de la región de Siria, eternos rivales del pueblo de Israel. Finalmente Nazaret, la patria de Jesús, a seis Km. de Séforis, la capital reconstruida de Palestina, al tiempo de Jesús.
Y Jesús añadió: «Ningún profeta es bien recibido en su patria.
En verdad les digo que había muchas viudas en Israel en tiempos de Elías, cuando el cielo retuvo la lluvia durante tres años y medio y una gran hambre asoló a todo el país.
Sin embargo Elías no fue enviado a ninguna de ellas, sino a una mujer de Sarepta, en tierras de Sidón. También había muchos leprosos en Israel en tiempos del profeta Eliseo, y ninguno de ellos fue curado, sino Naamán, el sirio.»
Todos en la sinagoga se indignaron al escuchar estas palabras; se levantaron y lo empujaron fuera del pueblo, llevándolo hacia un barranco del cerro sobre el que está construido el pueblo, con intención de arrojarlo desde allí.
Pero Jesús pasó por medio de ellos y siguió su camino.
Martes 25 de marzo de 2025
Evangelio según Mateo 18,21-35
El perdonar siete veces ya se hacía en el Primer Testamento. El siete simboliza la plenitud humana, entonces un perdón total al hermano en cuanto ser creado. En cambio las ofensas a Dios no las pueden perdonar los hombres sino solamente Dios. El número setenta veces siete es la medida de Dios, una medida sin límite.
Entonces Pedro se acercó con esta pregunta: «Señor, ¿cuántas veces tengo que perdonar las ofensas de mi hermano? ¿Hasta siete veces?» Jesús le contestó: «No te digo siete, sino setenta y siete veces.»
«Aprendan algo sobre el Reino de los Cielos. Un rey había decidido arreglar cuentas con sus empleados, y para empezar, le trajeron a uno que le debía diez mil monedas de oro. Como el hombre no tenía con qué pagar, el rey ordenó que fuera vendido como esclavo, junto con su mujer, sus hijos y todo cuanto poseía, para así recobrar algo. El empleado, pues, se arrojó a los pies del rey, suplicándole: «Dame un poco de tiempo, y yo te lo pagaré todo.» El rey se compadeció y lo dejó libre; más todavía, le perdonó la deuda.
Pero apenas salió el empleado de la presencia del rey, se encontró con uno de sus compañeros que le debía cien monedas. Lo agarró del cuello y casi lo ahogaba, gritándole: «Págame lo que me debes.» El compañero se echó a sus pies y le rogaba: «Dame un poco de tiempo, y yo te lo pagaré todo.» Pero el otro no aceptó, sino que lo mandó a la cárcel hasta que le pagara toda la deuda.
Los compañeros, testigos de esta escena, quedaron muy molestos y fueron a contárselo todo a su señor. Entonces el señor lo hizo llamar y le dijo: «Siervo miserable, yo te perdoné toda la deuda cuando me lo suplicaste. ¿No debías también tú tener compasión de tu compañero como yo tuve compasión de ti?» Y tanto se enojó el señor, que lo puso en manos de los verdugos hasta que pagara toda la deuda.
Y Jesús añadió: «Lo mismo hará mi Padre Celestial con ustedes, a no ser que cada uno perdone de corazón a su hermano.»
Pasos paralelos de los evangelios según: Lc: 17,3-4;23,34. Mt 6,12.
Miércoles 26 de marzo de 2025
Evangelio según Mateo 5,17-19
Una coma de la Ley, en que se habla en este Evangelio, no es un signo gramatical sino representa la letra yod del idioma hebreo y simboliza la esencia de la misma Ley, y no un detalle insignificante de ella, como a menudo se explica.
No crean que he venido a suprimir la Ley o los Profetas. He venido, no para deshacer, sino para traer lo definitivo. En verdad les digo: mientras dure el cielo y la tierra, no pasará una letra o una coma de la Ley hasta que todo se realice.
Por tanto, el que ignore el último de esos mandamientos y enseñe a los demás a hacer lo mismo, será el más pequeño en el Reino de los Cielos. En cambio el que los cumpla y los enseñe, será grande en el Reino de los Cielos.
Paso paralelo del evangelio según: Lc: 16,17.
Jueves 27 de marzo de 2025
Evangelio según Lucas 11,14-23
Las enfermedades como fiebres, tumores, peste, deficiencia física, sordera, se consideraban en general castigos del pecado, se concebían como una especie de posesión demoníaca.
“Beelzebul” significa movimiento capaz de una acción universal que puede hacer fluir, fuera de la voluntad de Dios, a toda la humanidad.
Otro día Jesús estaba expulsando un demonio: se trataba de un hombre mudo. Apenas salió el demonio, el mudo empezó a hablar y la gente quedó admirada. Pero algunos de ellos dijeron: «Este echa a los demonios con el poder de Belzebú, jefe de los demonios.» Y otros, para ponerlo a prueba, le pedían una señal que viniera del cielo.
Jesús, que conocía sus pensamientos, les dijo: «Una nación dividida corre a la ruina, y los partidos opuestos caen uno tras otro. Si Satanás también está dividido, ¿podrá mantenerse su reino? ¿Cómo se les ocurre decir que yo echo los demonios invocando a Belzebú? Si yo echo los demonios con la ayuda de Belzebú, los amigos de ustedes, ¿con ayuda de quién los echan? Ellos juzgarán lo que ustedes acaban de decir.
En cambio, si echo los demonios con el dedo de Dios, comprendan que el Reino de Dios ha llegado a ustedes. Cuando el Fuerte, bien armado, guarda su casa, todas sus cosas están seguras; pero si llega uno más fuerte y lo vence, le quitará las armas en que confiaba y distribuirá todo lo que tenía.
El que no está conmigo, está contra mí; y el que no recoge conmigo, desparrama.
Pasos paralelos de los evangelios según: Mt 12,22-29. Mc: 3,22-27.
Viernes 28 de marzo de 2025
Evangelio según Marcos 12,28-34
El maestro de la Ley, o escriba, era el experto de la Torah escrita y oral, con amplio conocimientos de todas las leyes y sus aplicaciones.
El Reino de Dios significa reino de justicia y de paz, aquí en la tierra primero y, después en el Cielo, lugar de lo divino.
Entonces se adelantó un maestro de la Ley. Había escuchado la discusión y estaba admirado de cómo Jesús les había contestado. Entonces le preguntó: « ¿Qué mandamiento es el primero de todos?»
Jesús le contestó: «El primer mandamiento es: Escucha, Israel: El Señor nuestro Dios es un único Señor. Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma, con toda tu inteligencia y con todas tus fuerzas. Y después viene este otro: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. No hay ningún mandamiento más importante que éstos.»
El maestro de la Ley le contestó: «Has hablado muy bien, Maestro; tienes razón cuando dices que el Señor es único y que no hay otro fuera de él, y que amarlo con todo el corazón, con toda la inteligencia y con todas las fuerzas y amar al prójimo como a sí mismo vale más que todas las víctimas y sacrificios.»
Jesús vio que ésta era respuesta sabia y le dijo: «No estás lejos del Reino de Dios.» Y después de esto, nadie más se atrevió a hacerle nuevas preguntas.
Pasos paralelos de los evangelios: Mt 22,34-40.46. Lc 10,25-28; 20,40.
Sábado 29 de marzo de 2025
Evangelio según Lucas 18,9-14
Nazaret es una aldea de Galilea, situada a 24 Km al suroeste de Tiberíades, actualmente en-Nāsira. Fue durante mucho tiempo una aldea insignificante.
Las excavaciones indican que su amplitud, en el primer siglo de nuestra era, no pasaba de cuatro cuadras. Pero su posición geográficas era privilegiada por estar a solo seis Km. de la capital de Palestina, Séforis y dominar la llanura de Esdrelón.
Jesús dijo esta parábola por algunos que estaban convencidos de ser justos y despreciaban a los demás. «Dos hombres subieron al Templo a orar. Uno era fariseo y el otro publicano. El fariseo, puesto de pie, oraba en su interior de esta manera: “Oh Dios, te doy gracias porque no soy como los demás hombres, que son ladrones, injustos y adúlteros, o como ese publicano...
Ayuno dos veces por semana y doy la décima parte de todas mis entradas.”
Mientras tanto el publicano se quedaba atrás y no se atrevía a levantar los ojos al cielo, sino que se golpeaba el pecho diciendo: “Dios mío, ten piedad de mí, que soy un pecador.”
Yo les digo que este último estaba en gracia de Dios cuando volvió a su casa, pero el fariseo no. Porque el que se hace grande será humillado y el que se humilla será enaltecido.»
Paso paralelo del evangelio según: Mt: 6,1; 23-12.
Semana del 30 de Marzo al 5 de abril 2025
Cuarta semana de Cuaresma
La cuarta semana de cuaresma inicia con las parábolas de las misericordias presentándonos a Jesús el Cristo como el Buen Pastor, la dracma perdida y el hijo pródigo. Jesús como rescatador, a semejanza de la serpiente levantada en el desierto para salvar al pueblo.
Todos los evangelios de los siguientes siete días están tomados de Evangelios según Juan. En ellos se presenta a Jesús con autoridad para hacer milagros con sus palabras y sus gestos.
Jesús se presenta como Hijo de Dios, Hijo único, y afirma que quienes creen en él tendrán vida en plenitud. Pero ya empieza el acoso a su vida, de parte de las autoridades religiosas, que lo llevarán hasta la cruz.
Domingo 30 de marzo de 2025
Evangelio según Lucas 15,1-32
Las parábolas era una forma sencilla de explicar las grandes verdades que Jesús quería enseñar a la gente. Las siguientes tres parábolas son exclusivas del evangelista Lucas.
Los publicanos y pecadores se acercaban a Jesús para escucharle. Por esto los fariseos y los maestros de la Ley lo criticaban entre sí: «Este hombre da buena acogida a los pecadores y come con ellos.» Entonces Jesús les dijo esta parábola:
«Si alguno de ustedes pierde una oveja de las cien que tiene, ¿no deja las otras noventa y nueve en el desierto y se va en busca de la que se le perdió hasta que la encuentra? Y cuando la encuentra, se la carga muy feliz sobre los hombros, y al llegar a su casa reúne a los amigos y vecinos y les dice: “Alégrense conmigo, porque he encontrado la oveja que se me había perdido.” Yo les digo que de igual modo habrá más alegría en el cielo por un solo pecador que vuelve a Dios que por noventa y nueve justos que no tienen necesidad de convertirse.
Y si una mujer pierde una moneda de las diez que tiene, ¿no enciende una lámpara, barre la casa y busca cuidadosamente hasta que la encuentra? Y apenas la encuentra, reúne a sus amigas y vecinas y les dice: “Alégrense conmigo, porque hallé la moneda que se me había perdido”. De igual manera, yo se lo digo, hay alegría entre los ángeles de Dios por un solo pecador que se convierte.»
Jesús continuó: «Había un hombre que tenía dos hijos. El menor dijo a su padre: “Dame la parte de la hacienda que me corresponde.” Y el padre repartió sus bienes entre los dos.
El hijo menor juntó todos sus haberes, y unos días después se fue a un país lejano. Allí malgastó su dinero llevando una vida desordenada. Cuando ya había gastado todo, sobrevino en aquella región una escasez grande y comenzó a pasar necesidad. Fue a buscar trabajo y se puso al servicio de un habitante del lugar, que lo envió a su campo a cuidar cerdos. Hubiera deseado llenarse el estómago con las bellotas que daban a los cerdos, pero nadie se las daba.
Finalmente recapacitó y se dijo: “¡Cuántos asalariados de mi padre tienen pan de sobra, mientras yo aquí me muero de hambre! Tengo que hacer algo: volveré donde mi padre y le diré: Padre, he pecado contra Dios y contra ti. Ya no merezco ser llamado hijo tuyo. Trátame como a uno de tus asalariados.” Se levantó, pues, y se fue donde su padre.
Estaba aún lejos, cuando su padre lo vio y sintió compasión; corrió a echarse a su cuello y lo besó. Entonces el hijo le habló: «Padre, he pecado contra Dios y ante ti. Ya no merezco ser llamado hijo tuyo.» Pero el padre dijo a sus servidores: «¡Rápido! Traigan el mejor vestido y pónganselo. Colóquenle un anillo en el dedo y traigan calzado para sus pies. Traigan el ternero gordo y mátenlo; comamos y hagamos fiesta, porque este hijo mío estaba muerto y ha vuelto a la vida; estaba perdido y lo hemos encontrado.» Y comenzaron la fiesta.
El hijo mayor estaba en el campo. Al volver, cuando se acercaba a la casa, oyó la orquesta y el baile. Llamó a uno de los muchachos y le preguntó qué significaba todo aquello. El le respondió: «Tu hermano ha regresado a casa, y tu padre mandó matar el ternero gordo por haberlo recobrado sano y salvo.»
El hijo mayor se enojó y no quiso entrar. Su padre salió a suplicarle. Pero él le contestó: «Hace tantos años que te sirvo sin haber desobedecido jamás ni una sola de tus órdenes, y a mí nunca me has dado un cabrito para hacer una fiesta con mis amigos. Pero ahora que vuelve ese hijo tuyo que se ha gastado tu dinero con prostitutas, haces matar para él el ternero gordo.»
El padre le dijo: «Hijo, tú estás siempre conmigo y todo lo mío es tuyo. Pero había que hacer fiesta y alegrarse, puesto que tu hermano estaba muerto y ha vuelto a la vida, estaba perdido y ha sido encontrado.»
Pasos paralelos en los Evangelios según: Mt 18,12-14; 9,10-13. Lc 6,36. Ez 34+.
Lunes 31 de marzo de 2025
Evangelio según Juan 4,43-54
Caná era una localidad de Galilea, aunque su localización es insegura. Generalmente es ubicada en Kefar Kanna, a 6 Km. al norte de Nazaret, pero probablemente su ubicación se da a 13,5 Km al norte de Nazaret en Hirbet Qana, cuyo entorno pantanoso justificaría su nombre cuyo significado es Caña.
Pasados los dos días, Jesús partió de allí para Galilea. El había afirmado que un profeta no es reconocido en su propia tierra; sin embargo los galileos lo recibieron muy bien al llegar, porque habían visto todo lo que Jesús había hecho en Jerusalén durante la fiesta, pues ellos también habían ido a la fiesta.
Jesús volvió a Caná de Galilea, donde había convertido el agua en vino. Había un funcionario real en Cafarnaúm que tenía un hijo enfermo. Al saber que Jesús había vuelto de Judea a Galilea, salió a su encuentro para pedirle que fuera a sanar a su hijo, que se estaba muriendo.
Jesús le dio esta respuesta: «Si ustedes no ven señales y prodigios, no creen.» 49 El funcionario le dijo: «Señor, ten la bondad de venir antes de que muera mi hijo.» 50 Jesús le contestó: «Puedes volver, tu hijo está vivo.»
50El hombre creyó en la palabra de Jesús y se puso en camino. Al llegar a la bajada de los cerros, se topó con sus sirvientes que venían a decirle que su hijo estaba sano. Les preguntó a qué hora se había mejorado el niño, y le contestaron: «Ayer, a la una de la tarde, se le quitó la fiebre.» El padre comprobó que a esa misma hora Jesús le había dicho: «Tu hijo está vivo.» Y creyó él y toda su familia.
Esta es la segunda señal milagrosa que hizo Jesús. Acababa de volver de Judea a Galilea.
Pasos paralelos de los evangelios según: Mt 8,5-13. Lc 7,1-10.
Martes 1 de abril de 2025
Evangelio según Juan 5,1-16
Betzatá es una piscina situada cerca de la puerta de las Ovejas, al norte del Templo de Jerusalén. Estaba rodeada de cuatro pórticos y dividida en dos, separada por un quinto pórtico, y alrededor había otras piscinas más pequeñas.
Después de esto se celebraba una fiesta de los judíos, y Jesús subió a Jerusalén. Hay en Jerusalén, cerca de la Puerta de las Ovejas, una piscina llamada en hebreo Betesda. Tiene ésta cinco pórticos, y bajo los pórticos yacía una multitud de enfermos, ciegos, cojos, tullidos (y paralíticos. Todos esperaban que el agua se agitara, porque un ángel del Señor bajaba de vez en cuando y removía el agua; y el primero que se metía después de agitarse el agua quedaba sano de cualquier enfermedad que tuviese.)
Había allí un hombre que hacía treinta y ocho años que estaba enfermo. Jesús lo vio tendido, y cuando se enteró del mucho tiempo que estaba allí, le dijo: « ¿Quieres sanar?» El enfermo le contestó: «Señor, no tengo a nadie que me meta en la piscina cuando se agita el agua, y mientras yo trato de ir, ya se ha metido otro.» Jesús le dijo: «Levántate, toma tu camilla y anda.» Al instante el hombre quedó sano, tomó su camilla y empezó a caminar.
Pero aquel día era sábado Por eso los judíos dijeron al que acababa de ser curado: «Hoy es día sábado, y la Ley no permite que lleves tu camilla a cuestas.» El les contestó: «El que me sanó me dijo: Toma tu camilla y anda.» Le preguntaron: « ¿Quién es ese hombre que te ha dicho: Toma tu camilla y anda?» Pero el enfermo no sabía quién era el que lo había sanado, pues Jesús había desaparecido entre la multitud reunida en aquel lugar.
Más tarde Jesús se encontró con él en el Templo y le dijo: «Ahora estás sano, pero no vuelvas a pecar, no sea que te suceda algo peor.» El hombre se fue a decir a los judíos que era Jesús el que lo había curado. Por eso los judíos perseguían a Jesús, porque hacía tales curaciones en día sábado.
Miércoles 2 de abril de 2025
Evangelio según Juan 5,17-30
La palabra padre en hebreo es abi e indica “padre mío” o abinú “padre nuestro”, pero unas pocas veces está escrita como ab indicando padre de generaciones o es indefinido.
En arameo la palabra es aba e indica padre sin especificación de género. Podemos decir que Dios es padre y madre, y además no “mío” o “nuestro”, como significación hebrea, sino Padre de toda la creación.
Pero Jesús les respondió: «Mi Padre sigue trabajando, y yo también trabajo.» Y los judíos tenían más ganas todavía de matarle, porque además de quebrantar la ley del sábado, se hacía a sí mismo igual a Dios, al llamarlo su propio Padre.
Jesús les dirigió la palabra: «En verdad les digo: El Hijo no puede hacer nada por su cuenta, sino sólo lo que ve hacer al Padre. Todo lo que haga éste, lo hace también el Hijo. El Padre ama al Hijo y le enseña todo lo que él hace, y le enseñará cosas mucho más grandes que éstas, que a ustedes los dejarán atónitos.
Como el Padre resucita a los muertos y les da la vida, también el Hijo da la vida a los que quiere. Del mismo modo, el Padre no juzga a nadie, sino que ha entregado al Hijo la responsabilidad de juzgar, para que todos honren al Hijo como honran al Padre. El que no honra al Hijo, tampoco honra al Padre que lo ha enviado.
En verdad les digo: El que escucha mi palabra y cree en el que me ha enviado, vive de vida eterna; ya no habrá juicio para él, porque ha pasado de la muerte a la vida.
Sepan que viene la hora, y ya estamos en ella, en que los muertos oirán la voz del Hijo de Dios, y los que la escuchen vivirán. Así como el Padre tiene vida en sí mismo, también ha dado al Hijo tener vida en sí mismo. Y además le ha da do autoridad para llevar a cabo el juicio, porque es hijo de hombre.
No se asombren de esto; llega la hora en que todos los que estén en los sepulcros oirán mi voz. Los que obraron el bien resucitarán para la vida, pero los que obraron el mal irán a la condenación.
Yo no puedo hacer nada por mi cuenta, sino que juzgo conforme a lo que escucho; así mi juicio es recto, porque no busco mi voluntad, sino la voluntad de Aquel que me envió.
Jueves 3 de abril de 2025
Evangelio según Juan 5,31-47
En la justicia del mundo semita, se pide dos testimonios para dar validez a una declaración. Jesús dice que su testigo es el mismo Dios Padre, y lo demuestra con las obras que realiza, que no se dan por su humanidad sino por la presencia divina en Él: esta es una reflexión de la comunidad juánica, en seno de la cual nació el cuarto Evangelio.
Si yo hago de testigo en mi favor, mi testimonio no tendrá valor. Pero Otro está dando testimonio de mí, y yo sé que es verdadero cuando da testimonio de mí.
Ustedes mandaron interrogar a Juan, y él dio testimonio de la verdad. Yo les recuerdo esto para bien de ustedes, para que se salven, porque personalmente yo no me hago recomendar por hombres. Juan era una antorcha que ardía e iluminaba, y ustedes por un tiempo se sintieron a gusto con su luz. Pero yo tengo un testimonio que vale más que el de Juan: son las obras que el Padre me encomendó realizar.
36 Estas obras que yo hago hablan por mí y muestran que el Padre me ha enviado. Y el Padre que me ha enviado también da testimonio de mí. Ustedes nunca han oído su voz ni visto su rostro; y tampoco tienen su palabra, pues no creen al que él ha enviado.
Ustedes escudriñan las Escrituras pensando que encontrarán en ellas la vida eterna, y justamente ellas dan testimonio de mí. Sin embargo ustedes no quieren venir a mí para tener vida. Yo no busco la alabanza de los hombres. Sé sin embargo que el amor de Dios no está en ustedes, porque he ve nido en nombre de mi Padre, y ustedes no me reciben. Si algún otro viene en su propio nombre, a ése sí lo acogerán.
Mientras hacen caso de las alabanzas que se dan unos a otros y no buscan la gloria que viene del Único Dios, ¿cómo podrán creer?
No piensen que seré yo quien los acuse ante el Padre. Es Moisés quien los acusa, aquel mismo en quien ustedes confían. Si creyeran a Moisés, me creerían también a mí, porque él escribió de mí. Pero si ustedes no creen lo que escribió Moisés, ¿cómo van a creer lo que les digo yo?»
Viernes 4 de abril de 2025
Evangelio según Juan 7,1-30
La cosecha es una de las faenas agrícolas más importantes: tenía lugar hacia septiembre-octubre, después de la vendimia. Se terminaba con la fiesta de las cosechas, que señalaba el comienzo del nuevo año, con una gran peregrinación a Jerusalén.
Esta peregrinación se hacía por la Fiesta de las Tiendas o de los Tabernáculos porque se vivía en cabañas, como memoria de los 40 años que moraron en el desierto.
Durante esta fiesta se ofrecían las primicias de todos los frutos de la tierra y de la cosecha también se tomaba el diezmo para el templo de Jerusalén, el extranjero, la viuda y los huérfanos.
Después de esto, Jesús iba de un lugar a otro por Galilea; no quería estar en Judea porque los judíos deseaban matarle.
Se acercaba la fiesta de los judíos llamada de las Tiendas. Sus hermanos le dijeron: «No te quedes aquí, vete a Judea para que tus discípulos de allí vean las obras que realizas. Si uno quiere sobresalir, no actúa a escondidas. Tú, que haces maravillas, date a conocer al mundo.» Sus hermanos hablaban así porque no creían en él.
Jesús les contestó: «Todavía no ha llegado mi tiempo, mientras que para ustedes todo tiempo es bueno. El mundo no puede odiarlos a ustedes, pero a mí sí que me odia, porque yo muestro que sus obras son malas. Suban ustedes a la fiesta; yo no voy a esta fiesta, porque mi tiempo aún no ha llegado.»
Así habló Jesús y se quedó en Galilea. Solamente después que sus hermanos fueron a la fiesta subió él también, pero sin decirlo y como en secreto. Los judíos lo estaban buscando durante la fiesta y preguntaban: « ¿Dónde está ése?» Corrían muchos comentarios sobre él entre la gente. Unos decían: «Es muy buena persona.» Otros replicaban: «En absoluto, ése está engañando al pueblo.»
Pero nadie hablaba abiertamente de él por miedo a los judíos.
Hacia la mitad de la semana de la fiesta, Jesús subió al Templo y se puso a enseñar. Los judíos, admirados, decían: « ¿Cómo puede conocer las Escrituras sin haber tenido maestro?»
Jesús les contestó: «Mi doctrina no viene de mí, sino del que me ha enviado. El que haga la voluntad de Dios conocerá si mi doctrina viene de Él o si hablo por mi propia cuenta.
El que habla en nombre propio busca su propia gloria. Pero el que busca la gloria del que lo ha enviado, ése es un hombre sin maldad y que dice la verdad.»
«Moisés les dio la Ley, ¿no es cierto? Pero si ninguno de ustedes cumple la Ley, ¿por qué quieren matarme?»
Le gritaron: «Eres víctima de un mal espíritu. ¿Quién quiere matarte?» Jesús les respondió: «Esta no es más que mi primera obra, y todos ustedes están desconcertados. Pero miren: Moisés les ha dado la circuncisión (aunque en realidad no viene de Moisés sino de los patriarcas) y ustedes hacen la circuncisión incluso en día sábado. Un hombre debe recibir la circuncisión, aunque sea sábado, para no quebrantar la ley de Moisés; entonces, ¿por qué se enojan conmigo porque he salvado al hombre entero en día sábado? No juzguen por las apariencias, sino juzguen lo que es justo.»
Algunos habitantes de Jerusalén decían: «Pero, ¿no es éste al que quieren matar? Pues ahí lo tienen hablando con toda libertad y no le dicen nada. ¿Será tal vez que nuestros dirigentes han reconocido que él es el Mesías?
Pero éste sabemos de dónde viene, mientras que cuando venga el Mesías, nadie sabrá de dónde viene.»
Entonces Jesús dijo en voz muy alta mientras enseñaba en el Templo: «Ustedes dicen que me conocen. Ustedes saben de dónde vengo. Sepan que yo no he venido por mi propia cuenta: quien me envía es el Verdadero, y ustedes no lo conocen. El es el que me ha enviado, y yo lo conozco porque vengo de él.»
Los judíos hubieran querido llevarlo preso, pero nadie le puso las manos encima porque todavía no había llegado su hora.
Sábado 5 de abril de 2025
Evangelio según Juan 7,40-53
Existían en el Israel, en el tiempo de Jesús, dos creencias: la primera que el Mesías que vendría sería un profeta y escriba, la segunda que sería de la casa de David, o sea, de Belén.
En contraste con los fariseos, Jesús daba poca importancia a las letras de la ley, aunque la conociera en profundidad. El pueblo en general y los galileos en particular, eran considerados judíos de segunda clase por su ignorancia de las leyes. En una oportunidad se les llamó “malditos”, no conocedores de la Ley, por los escribas de Jerusalén (ver Jn 7,49).
Muchos de los que escucharon esto decían: «Realmente este hombre es el Profeta.» Unos afirmaban: «Este es el Mesías.» Pero otros decían: « ¿Cómo va a venir el Mesías de Galilea? ¿No dice la Escritura que el Mesías es un descendiente de David y que saldrá de Belén, la ciudad de David?» La gente, pues, estaba dividida a causa de Jesús. Algunos querían llevarlo preso, pero nadie le puso las manos encima.
Cuando los guardias del Templo volvieron a donde los sacerdotes y los fariseos, les preguntaron: « ¿Por qué no lo han traído?» Los guardias contestaron: «Nunca hombre alguno ha hablado como éste.» Los fariseos les dijeron: « ¿También ustedes se han dejado engañar? ¿Hay algún jefe o algún fariseo que haya creído en él? Pero esa gente que no conoce la Ley, ¡son unos malditos!»
Les respondió Nicodemo, el que había ido antes a ver a Jesús y que era uno de ellos. Dijo: «¿Acaso nuestra ley permite condenar a un hombre sin escucharle antes y sin averiguar lo que ha hecho?» Le contestaron: « ¿También tú eres de Galilea? Estudia las Escrituras y verás que de Galilea no salen profetas.» Y se fue cada uno a su casa.
Paso paralelo del evangelio según: Mt: 11,34-56.
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